LA DESTRUCCIÓN DEL MATRIMONIO
Según un estudio
realizado por The Future
of Children (El Futuro de los Niños), el número de niños nacidos de padres no
casados en los USA aumentó de un 4 por ciento en 1940 a casi el 40 por ciento en 2007 (fuente: "El estigma de vivir en el pecado se
desvanece", publicado
el 30.1. 2011 en Napa Valley Register).
Además, una encuesta de Pew Research
encontró que casi el 40 por ciento de los encuestados estadounidenses dijo que el matrimonio era obsoleto. Con el concepto de "vivir lo tuyo", con la cultura pop y la filosofía "eres un mono avanzado", resultando de la evolución darwiniana, la sociedad occidental
se ha revolucionado. Criados con una dieta tan filosófica, carente de valores morales
anclados en un fundamento seguro, no es de extrañar que la gente no tenga temor de Dios y, en
consecuencia, viva como los animales. Fuente: Way of Life News 11.2.2011
Lo triste es que este mismo proceso no
sólo lo observamos en los Estados Unidos de Norteamérica, sino también en
Argentina, Colombia, Sudáfrica, Inglaterra, Francia, Alemania, etc.... parece
que forma parte de la infame globalización del tiempo apocalíptico profetizado
en la Biblia. ¿Qué respuesta le damos?
Desde el principio, el matrimonio, es
decir, la unión entre un hombre y una mujer con el propósito de multiplicarse y
llenar la tierra, ha sido establecido por Dios mismo. En las primeras páginas
de la Biblia lo encontramos, donde es Dios mismo quien presenta la mujer al
hombre: “Dios… hizo una mujer y la trajo al hombre” (Génesis 2:22).
La Biblia habla mucho del matrimonio,
por ejemplo: “Honroso sea en todos
el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los
adúlteros los juzgará Dios” (Hebreos 13:4).
Cuando alguien se casa asume un compromiso ante Dios, ante la ley y ante
la sociedad; su unión es oficial, conocida por todos; de tal manera que la
sociedad respete esta unión. En Efesios 5:21-32
está explicado de una manera extraordinaria cómo el matrimonio debe funcionar.
En los casos de parejas que viven “juntados”, divorciados o casados de
nuevo, quienes más sufren son los hijos. La consecuencia es: más delincuencia,
drogadicción, alcoholismo, y más niños desorientados. ¿Quién se alegra de esta
situación?
El fundador de La Voz de los Mártires, el hermano Richard Wurmbrand, muchas veces en sus mensajes,
al hablar de la persecución bajo el comunismo, también mencionó a los
matrimonios occidentales en los cuales hay tanto sufrimiento y lo compara con
el sufrimiento de los perseguidos por su fe.
Tengamos el coraje, a pesar de que casi todos los medios de comunicación
difunden la inmoralidad, de predicar y testificar de las verdades eternas,
establecidas y reveladas en la Palabra de Dios, única fuente de conocimientos
verdaderamente fidedignos.
VM-Ar.