¿Quién es Alá?
por
G. J. O. Moshay
Prólogo
Prefacio
1. Introducción
2. Alá y la violencia
3. Las guerras en la Biblia
4. La guerra cristiana
5. Alá y la calidad de Hijo de Jesús
6. El cielo musulmán
7. ¿Alá puede conducir al infierno mediante engaño?
8. El islam, la religión de Adán
9. Un reexamen de las autoridades del Corán y de la Biblia
10. ¿Qué diferencia hace?
11. ¿Qué importancia tiene un nombre?
12. La visión de Mahoma
Apéndice
Bibliografía
Notas
Muchas traducciones del Corán han sido comparadas especialmente con las dos de mayor
autoridad, Qu'ran: Text, Translation
and Commentary por A. Yusuf Ali y la traducción de los Drs. M. Al-Hilali y M. Muhsin Khan de la Universidad Islámica, Medina. El problema que se
encuentra cuando se comparan versículos
de diferentes traducciones es que la
numeración de algunos de los versículos es diferente. El sistema de versículos usado es el de A.
Yusuf Ali, que es el más comúnmente
usado en los países islámicos. A menos que se
indique lo contrario, las cits han sido tomadas de la edición 1938 de A. Yusuf Ali.
Cuando apareció este libro en 1990, a muchas personas
en Europa y los Estados Unidos nos
parecía que trataba una de las
cuestiones más importantes de ese momento. Desde entonces se ha difundido ampliamente, sobre todo en Nigeria, donde se publicó por primera vez, y ha sido
un gran estímulo en el debate concerniente
al Alá del Islam.
El debate tiene relevancia en cuanto a las actitudes cristianas hacia el Islam y a las actitudes
musulmanas hacia el cristianismo. Tiene
importancia también para los
legisladores de las sociedades que tratan de ajustar las necesidades y aspiraciones de los musulmanes
donde anteriormente el cristianismo ha
sido la principal influencia en las
leyes de un país. Es necesario, por
ejemplo, que el Dios del Islam sea comprendido por aquellos que hacen la revisión de las leyes de
blasfemia en Gran Bretaña, y por otros
que son responsables de la enseñanza de
tópicos religiosos en las escuelas, y aun de aquellos que deben tomar decisiones en relación a la
construcción de mezquitas en varias de
nuestras comunidades.
Muchas personas en Occidente tienen poco conocimiento del Islam, y muchos musulmanes no han aprendido
la diferencia entre la enseñanza de la
Biblia y la enseñanza del Corán. De ahí
que este libro sea oportuno, tanto para musulmanes como para cristianos. Muchos líderes cristianos
han examinado el libro y verificado su
exactitud y conveniencia para
distribuirlo en Occidente, y respaldan plenamente el mensaje que contiene. G.J.O Moshay ha escrito desde
el trasfondo de su comprensión y
experiencia en Nigeria, y esto añade mucho
peso al mensaje. El libro ha sido revisado teniendo en mente al lector europeo y americano, sin perder
ningún detalle esencial de la
publicación original.
Lo recomendamos para el público lector musulmán y no-musulmán, con
el objeto de que la verdad acerca de Alá sea
comprendida por todos.
Dr. Clifford Denton
Octubre de 1993.
Ya se trate del sunnismo, el sufismo, chiísmo,
wahabismo, ahmadiya, la fe bahai, o de
cualquiera de las más de ciento cincuenta
sectas y subsectas del islam, el común denominador es `Alá'. Pero, ¿Quién es este Alá?
Mucho se ha escrito y se escribe todavía sobre la religión del islam, así como de su profeta; pero no
es mucho lo que se ha escrito acerca de
su Dios. Esto quizás se debe a la
suposición general de que el Dios del islam y el Dios del cristianismo son la misma Persona. Otra
razón podría ser que si esta suposición
fuera incorrecta, causaría muchos
problemas. La cuestión es verdaderamente problemática, pero la solución es igualmente importante para
musulmanes y cristianos. Por ejemplo,
si Alá es Dios y el Corán es verdad, el
cristiano puede tener la certeza de estar perdido - por ferviente que sea; lo inverso sería igualmente desastroso.
Es necesario, por lo tanto, determinar suficiente cantidad de datos e información para que el lector
pueda llegar a su propia conclusión, y
responder a la pregunta: ¿Quién es este
Alá?
Tengo muchos amigos entre los musulmanes y puedo testificar que son fervientes, y aún más que muchos
cristianos profesantes. Mi oración es
que el lector musulmán me acompañe con
paciencia y en oración a lo largo de estas
páginas, y llegar a una mejor comprensión de nuestra fe y de Aquél a quien servimos con todo fervor.
Si hubiera algún área que pareciera
ofensiva, esto no ha sido intencional.
"Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo" (2 Timoteo 2:7).
G.J.O. Moshay
CAPITULO UNO
"Bienaventurada la nación cuyo Dios es el SEÑOR."
(Salmo 33:12)
(Y bienaventurada la religión cuyo Dios es el Señor)
Se cuenta la historia de un hombre que en una concentración de campaña política tenía en el paragolpe de
su auto un sticker que decía: "Ya estoy
decidido - no me complique con más
datos." Muchos de nosotros somos sin duda culpables de adoptar esta actitud hacia algunas de
nuestras creencias. Nos consolamos
ignorando cualquier dato que nos resulta
confuso o perturbador. Esta actitud es peligrosa; especialmente cuando esos `datos' conciernen
a la salvación de nuestras almas.
Durante mucho tiempo se ha supuesto que los cristianos y los musulmanes sirven al mismo Dios, y que sólo
se diferencian en su forma de expresión
y de adoración. Sin embargo, después de
catorce siglos de historia y a la luz de
nuestras experiencias actuales, se nos ha hecho necesario asumir un estudio sistemático de la deidad
de Alá e investigar la verdadera
identidad del Dios musulmán. Ese es el
propósito de este libro.
La seriedad de esta cuestión nos exige una total imparcialidad; pero deseamos enfatizar que
este libro ha sido escrito, no por
amargura o resentimiento contra los
musulmanes, sino por el amor cristiano que nos constriñe a hablar la verdad al lector en general y a
nuestros amados amigos musulmanes en
particular, para poder tener confianza
en el día del juicio, habiendo arriesgado nuestra vida discutiendo esta importante cuestión:
"En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio....
En el amor no hay temor, sino que el
perfecto amor echa fuera el
temor...." (1 Juan 4: 17-18).
¿Quién es Alá?
A menudo se ha planteado la pregunta: ¿Alá es Dios? ¿Es
él "el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo?" (Colosenses
1:3). Abundan las opiniones. Algunos han dicho que Alá es simplemente Dios - el mismo Dios de la
Biblia tal como se lo conoce en la
lengua árabe. Otros opinan que no puede ser
así; que no saben quién es, pero están seguros de que es diferente del Dios de la Biblia. Hay quienes
afirman que él es realmente un dios
poderoso, aunque no el Dios
Todopoderoso. Empero, hay quienes creen que existen dos Alás. Dicen que el "Alá" de los
árabes y los cristianos hausa es
diferente del "Alá" de los musulmanes en estas mismas áreas. Según ellos, aunque el Alá de
los cristianos árabes es Dios, el Alá
de los musulmanes no lo es. Pero si no
es Dios, ¿quién es él?
La cuestión de la identidad de Alá ha ido cambiando a lo largo de los años, y es tiempo de que
averigüemos algunos hechos concretos y
determinemos la verdad de esta cuestión.
Una mentira tramada por el diablo no puede ser derrotada mediante ideas nebulosas y vagas. Y en
cuestiones como estas que conciernen a
la salvación del alma del hombre, no puede
haber sustituto para el conocimiento concreto de la verdad. Puede ser peligroso tener verdades a medias.
Debemos profundizar en el Corán, la
Hadith, la historia, la lingüística y
volver a la Biblia para obtener información
adecuada sobre este tópico.
Tenemos que destacar que no puede haber otra fuente de la historia del Islam más que la de los propios
historiadores musulmanes, especialmente
la contenida en las Tradiciones
Islámicas llamadas Hadith. Estas Tradiciones son muchas y voluminosas y el estudio de ellas puede ser
tortuoso. Pero puesto que no hay
alternativa a una información adecuada,
debemos consultar estas obras. No todos las Azoras y Hadiths son aceptadas como auténticas por todos los
musulmanes. Por lo tanto, procuraremos
no citar ninguna tradición que
contradiga al Corán en lugar alguno. Las tradiciones que se citan lo serán para explicar mejor lo que se
ha dicho o sugerido en el Corán. Las
Hadiths principales generalmente
aceptadas por shiítas y sunnitas son las Mazalim o Sahih Al Bukhari, Kitab al zakat por el musulmán
Sahih Muslim, el Mishkat al Masabih,
Sirat'ur por Ibn Ishaq, y las de Ibn
Athir, Abu Daud, Abu c Abd ar-Rahmann-al-Nasa y Abu c Isa Mohammed, Jami'at Tirmidhi, Ibn Majah y
Sunna An- Nasa'i. Un tratamiento
cosmético del tema llevaría sólo a una
conclusión floja que puede ser más confusa que convincente, y consecuentemente, peligrosa en relación al
destino de muchos millones de almas de
bienintencionados adherentes del Islam.
Por lo tanto, nos esforzaremos por aclarar todas las cuestiones arduas que pudieran plantearse dentro del ámbito de este tema.
Los musulmanes han sido por lo general reacios a emplear la palabra inglesa para designar a Dios o
cualquier otro término. Han preferido
"Alá". Sin embargo ahora estamos
notando un cambio. Muchos han estado sustituyendo la palabra "Alá" por "Dios" en la
literatura islámica moderna, y
especialmente en las nuevas traducciones europeas del Corán. Tal sustitución no hará más que complicar la
cuestión que estamos tratando. Creer
que no hay diferencia entre el Dios de
la Biblia y Alá es demasiado simplista. ¿Qué es lo que el propio Corán dice acerca de esto?
Hablando a los cristianos y los judíos de su tiempo que tenían algunas reservas acerca del objeto de
la adoración en el Islam, Mahoma dijo:
".... Nuestro Dios y vuestro Dios
son un Dios único, y nosotros le estamos sometidos". (Azora 29:45). Es decir, "el Alá ante el cual
nos postramos y sacrificamos en el
Islam y el Jehová de vuestra Biblia es el
mismo ser."
Puede que sea fácil para muchas personas aceptar esta afirmación; pero el cristiano o el musulmán
que busca seriamente la verdad rehusando
aceptar las cosas como aparecen en la
superficie, que estudia cuidadosamente el
Corán y lo compara con la Biblia, pronto descubrirá que la verdad no es tan sencilla como se asegura.
Ese gran estudioso de la religión
islámica, Samuel Zwemer, escribió:
"Es tan fácil engañarse con un nombre o una etimología. Casi todos los escritores dan por sentado que el
Dios del Corán es un ser idéntico a
Jehová con sus mismos atributos, o que
la Deidad del Nuevo Testamento. ¿Es correcta esta creencia? ¡Indudablemente, una gran pregunta!
Puesto que fue planteada por primera vez allá por 1905, ya se lleva realizado mucho trabajo de
investigación. Ahora que el siglo
culmina, tenemos que resolver esta cuestión de
manera concluyente. Esto puede no caerle bien a ciertas personas, especialmente en este momento
cuando algunos están discutiendo el
tema de las inter-religiones, cerrando los
ojos a lo que las divide. El Dr. Robert Morey dice, "Esa forma chapucera de pensar que prefiere
ignorar las diferencias esenciales que
dividen a las religiones mundiales es
un insulto a su singularidad"
Como se dijo en el Prefacio, este tema puede no ser tan sencillo como algunos de nosotros podríamos
pensar. A fin de evitar la problemática
que acarrea esta cuestión, un profesor
cristiano de teología islámica, Kenneth Cragg, en su libro apologético The Call of the Minaret, dice:
"Quienes afirman que Alá no es `el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo' están
acertados, si lo que quieren decir es
que Dios no es descrito así por los musulmanes. Están equivocados si lo que expresan es que Alá es
diferente del Dios de la fe
cristiana." 1)
A un nivel superficial, esta observación parece haber resuelto la cuestión. Pero yo no creo que el
tema es tan sencillo como para ser descartado
con estas dos frases. El problema está
en el origen del Corán. ¿Son las afirmaciones
del Corán meras percepciones de lo Divino en las mentes de los musulmanes? ¿El mensaje del Corán fue
recibido o concebido?
Una cosa que debemos comprender al avanzar en esta discusión es que: aunque podría haber una filosofía de
la religión, ésta es en sí,
básicamente, no una filosofía sino una
revelación. No puede ser juzgada al mismo nivel que la filosofía platónica, socrática, cartesiana,
etc. El Islam, en particular, es una
religión de revelación (Árabe: wahy o
naql), al menos en sus comienzos. Sería útil para nosotros darnos cuenta de que la diferencia o
semejanza entre Alá y el Dios de la fe
cristiana no es meramente de descripción
como sugiere el Profesor Cragg.
Los musulmanes no dicen que describen a Alá. De hecho, Alá no puede ser descrito. Lo único que un
musulmán puede hacer es elevar las
manos al cielo o postrarse en adoración y
decir, ¡Allahu Akbar! El es demasiado grande para ser descrito por seres humanos. Aun sus "99
Hermosísimos Nombres" en el Corán
no son descripciones hechas por seres
humanos. Son revelaciones del propio Alá. Mahoma no surgió sólo para concebir el Alá del Corán. El
concepto es la idea propia de una
persona acerca de algo (Arabe: aql); es un
producto del hombre.
Pero de acuerdo a los musulmanes, y al propio Corán, el Islam no se originó en la conciencia de
Mahoma. El pudo haber tenido un
concepto de Dios antes, pero la religión del
Islam es en sí una revelación directa, y no un producto de un genio filosófico. Mahoma fue sólo un
profeta. Todo lo que hay en el Corán es
una Revelación Divina (tanzil), o sea,
"una inspiración" (Azora 53:4). Mahoma no escribió el Corán. Después de todo, él era un Ummi
(totalmente analfabeto, Azora 6:157).
Su infancia estuvo marcada por una abyecta pobreza, de modo que posiblemente no fue a la escuela. ¿Entonces cómo pudo haber escrito
un libro - un libro tan maravilloso? El
Corán descendió del cielo, y la copia
original todavía está sobre la `Tabla Preservada' (Lauh Mahfuz) o `Madre del Libro' (Umul al kitab) en el Paraíso, y ha estado allí desde antes de la
creación del mundo! Debido a esto nada
de lo que hay en el libro debe ser
cuestionado (Azora 6:92; 3:7; 43:3- 4).
Para la mente occidental esto puede resultar indigerible e increíble. ¡Pero no son afirmaciones
ociosas! Si se las eliminara no
existiría el Islam. Son lo que millones de
musulmanes creen, y en estas afirmaciones tenemos que basar nuestro estudio desde el comienzo, al menos
antes de poder aventurarnos a
re-examinarlas posteriormente.
El Alá que tenemos en el Corán es por lo tanto un Alá revelado y no sólo un concepto (aql) emanado
de las mentes de los musulmanes. Además,
no son sólo los cristianos quienes
dicen que Alá no es "el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo". Quienquiera sea Alá, como lo demostraremos en este libro, es una
revelación del Corán antes que una
afirmación de los cristianos.
El Dios de la Biblia tampoco es una descripción. El se reveló a Abraham, Jacob, Moisés, los
Profetas, y descendió para manifestarse
físicamente en la Persona de Jesús de
Nazaret. Jesús dijo: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre;" (Juan 14:9). Cristianos y
judíos no concibieron al Dios de la
Biblia. Dios se reveló a sí mismo: Su naturaleza, Su Nombre, Su gloria, Su ley, Su juicio, Su amor, Su santidad. Si quitamos estas revelaciones no
queda nada que se pueda llamar judaísmo
o cristianismo.
Hoy en día, los cristianos conocen a Dios tal como El es en la Biblia y en sus vidas. En el mismo
sentido, Alá es conocido a los
musulmanes como él es en el Corán, y como se
manifiesta en sus vidas. Son estas revelaciones y manifestaciones (no descripciones), las que
determinan el carácter islámico
distintivo y la ética cristiana. Por lo
tanto, el problema que tenemos delante no consiste en descripciones diferentes y conflictivas de
lo Divino, sino en revelaciones. Y
puesto que estas revelaciones están
contenidas en los dos libros, el Corán y la Biblia, ellos formarán la base para identificar meramente
quién es Alá.
En esta obra procuramos explicar el Corán tal como es, por sí mismo, con todas sus afirmaciones,
tomando a Alá, el personaje principal y
comparándolo con el personaje del Dios
cristiano. Para hacerlo debemos tener una actitud receptiva y no temer ser "perturbados" por
los hechos. Tales
"perturbaciones" son necesarias. Probablemente tengamos
que pedir permiso a los musulmanes para
tomar citas del Corán. Muchos
musulmanes se ofenden cuando un no musulmán toma citas de su libro sagrado por temor a una interpretación no-islámica. Pero si el Corán contiene
hechos claros y si se trata de la
Palabra de Dios para la salvación de la
humanidad, deberíamos tener libertad para leerlo y referirnos a él en una obra religiosa. En la
Biblia, Dios permite que hasta Satanás
(!) cite de Su Palabra (Mateo 4:5-7).
Pero al citar del Corán, podemos no estar de acuerdo con Al- A'shari en que el Corán debe ser aceptado bi-la kayf o sea, `sin hacer preguntas'. Como
estudiantes, pedimos permiso para
rechazar este concepto islámico de "Ta abbudi" - que el Corán debe "ser aceptado sin
críticas". Al avanzar en el
estudio del Corán, tendremos que hacer ciertas
preguntas. Y la primera pregunta que deseamos hacer es:
¿Quién escribió el Corán?
Ya hemos dicho algo acerca de la autoría del Corán y la discutiremos más en un capítulo posterior.
Pero la cuestión quizás requiera mayor
aclaración. La suposición general que
hagamos aquí determinará la manera de tratar este tema. En general, la mayoría de los musulmanes cree
que el Corán, su libro sagrado,
descendió del cielo y fue dado a Mahoma en
forma de libro o láminas, por etapas. El libro mismo afirma en muchos versículos que en realidad
descendió de Alá por medio del ángel
Gabriel (cf. Azora 3:3; A.4:105; Muhammad
Haykal, The Life of Muhammad, North American Trust Publications, 1976 p.73). Pero si tomamos al
propio Corán para determinar su autoría
desde sus afirmaciones, no podemos dar
una respuesta definida. Por ejemplo, las Azoras 26:192-194 y 16:102 dicen que Mahoma recibió el Corán del "Espíritu Santo". Pero en las
Azoras 53:2-18 y 81:19-24, leemos que
fue el propio "poderoso e inamovible" quien personalmente entregó el libro ya escrito a Mahoma, y que éste lo vio. En otra parte leemos de nuevo que
fue el ángel Gabriel quien trajo el
Corán del cielo y lo entregó a Mahoma o
que lo trajo a su corazón (cf. Azora 2:97). Otra vez en la Azora 15:8, se nos hace saber que no fue
realmente el propio Alá ni Gabriel ni
el Espíritu Santo, sino en realidad
"ángeles" (plural). Si usted es musulmán y se siente confuso en este punto, tiene suficientes
razones para reaccionar de esa manera.
Algunos musulmanes bien informados creen más bien que sería más razonable considerar al Corán como la
forma escrita del mensaje verbal dado a
Mahoma, y por lo tanto una revelación.
Leyendo los comentarios de la mayoría de los eruditos islámicos que han traducido el Corán, uno
puede ver fácilmente que aparte de su
romanticismo estereotipado, ellos
tampoco están seguros de la autoría del libro. Todo lo que pueden decir es que es el libro de Alá.
Un estudiante cuidadoso que lo lea, ya sea en árabe o en traducciones, verá que aparte de las citas
directas de los acontecimientos relatados,
mientras que algunas partes de las
narraciones están en primera persona del plural, otras están en tercera persona y luego en primera
persona del singular, etc. Hay lugares
donde el escritor habla con Alá.
Pareciera que el escritor olvida que debe mantener la narración como proveniente de Alá y de
pronto cambia el relato. Por ejemplo,
cuando el orador/escritor dice: "Juro
por Alá que no creerán....," uno puede comenzar a preguntarse quién está hablando - ¿Alá o el
escritor? ¿Cómo pudieron haber existido
estas afirmaciones en un libro que
estaba en el cielo antes de la creación?
Algunos historiadores han procurado demostrar que el Corán no fue escrito por Mahoma, ni siquiera
durante su vida. Dicen que Mahoma era
en realidad analfabeto. De acuerdo a
esas afirmaciones, el libro que hoy en día llamamos Corán es producto de algunos partidarios fervorosos
del Islam bajo la supervisión de un
califa, quienes, después de la muerte
de su maestro sintieron que debían tener un libro sagrado tal como los cristianos y los judíos lo
tienen para su religión; de modo que
trataron de recordar lo que su líder
predicaba antes de su muerte. Se dice que parte de esto proviene del pergamino escrito y guardado
antes de la muerte del profeta. De
acuerdo a la Hadith, algunos de los
fragmentos fueron tomados de `tablas de piedra, nervaduras de ramas de palmeras, escápulas y costillas
de camellos, trozos de tablas, y los
pechos de los hombres' (es decir, de la
memoria de los hombres). 2)
Se dice que el primer intento de compilación fue realizado por la hija de Mahoma, Fátima, quien tuvo
que discutir ciertas afirmaciones con
algunos de los seguidores de su padre,
puesto que el pueblo recitaba diferentes versiones. La esposa de Mahoma, Hafsa, también ayudó en la compilación. Sin embargo, la obra final se atribuye a
Zaid ibn Thabit, quien según opinión de
algunos fue sólo el editor.
Debido al uso predominante de la primera persona plural y singular en los relatos, queremos hacer
nuestra primera suposición importante,
y es esta: hubo un ser de quien Mahoma
estuvo recibiendo sus mensajes, y este ser es llamado "Alá" en árabe, y aun cuando el libro hubiese sido
escrito por sus seguidores después de
su muerte, ellos podrían haber
recordado algunas de las palabras pronunciadas por Mahoma cuando él era inspirado a recitar el Corán.
Esta suposición es necesaria porque ayuda a establecer nuestra lógica. Si aceptamos el Corán como
inspirado divinamente por algún Ser, no
debemos tener temor de identificarlo.
Si desde el comienzo decimos que no había
ningún ser sobrenatural que le hablara a Mahoma o que le diera al menos la inspiración para decir lo
que se le atribuye, no tendríamos otra
alternativa que descartar la totalidad
del Corán y considerar a Mahoma como uno de los mentirosos y embusteros más exitosos que el mundo haya conocido. Esto se debe a que a lo largo de
las páginas del Corán, Alá es citado
exhaustivamente como el que habla, aun
en la primera persona plural, representando una Personalidad o deidad señorial o majestuosa.
De manera que aceptamos que hubo un Alá que hablaba o inspiraba a Mahoma. La cuestión con que nos
enfrentamos es básicamente, si el Alá
de cuyo ángel Mahoma recibía los
mensajes es el mismo que el Jehová de la Biblia.
No deseamos imponer una opinión. Creemos que en este libro hay hechos suficientes que le permitirán a
usted sacar sus propias conclusiones.
Pero es importante que el lector
musulmán sea muy honesto consigo mismo y lea todo el libro porque este es un asunto serio que tiene
consecuencias eternas para el alma.
Anotaciones:
1) Cragg, Kenneth, The Call of
the Minaret, Daystar Press, Ibadan,
1985, p.30.
2) por ejemplo, ver Mishkat al
Masabih, Sh. M. Ashraf, Lahore (a990)
p.469.
CAPITULO DOS
Debemos tener en cuenta que el Islam es espiritual, y que un mero ejercicio de discusión académica no
conducirá a nada. Por ejemplo, para
aquellos que sólo oyen o leen acerca de la
violencia y el misticismo en el Islam les es sencillo justificar a la religión sólo a niveles
exegéticos. La violencia en el Islam es
real y de naturaleza espiritual, lo que
conforma sin duda un área chocante, pero inocultable. Y no importa cuán cáustico pueda resultar
esto, sabemos que hay muchos musulmanes
honestos que están dispuestos a
enfrentar y a re-examinar los hechos y razonar sin encolerizarse.
Los musulmanes y cristianos, ¿deben ser enemigos?
Los asuntos religiosos constituyen quizás las cuestiones más complejas del mundo. En un discurso sobre la
necesidad de la coexistencia pacífica
de musulmanes y cristianos en el mundo,
y particularmente en Nigeria, el General Ibrahim Babangida, un ex presidente de Nigeria, dijo:
"El hecho de que Dios se revele a sí mismo o de que
revele a la religión por medio de su
mensajero, su profeta o su hijo, quizás
sea una cuestión teológica. Dejando de lado la
posición que uno asume en esta cuestión, debería hacerlo con la equidad necesaria para saber que Dios, al
igual que el padre de cualquier
familia, nunca puede estar satisfecho con
los miembros de la familia que disputan, pelean, socavan su autoridad y en ocasiones se matan unos a
otros en su nombre." 1)
Es de lamentar que muchos de nosotros, siendo en realidad conscientes de cómo es la naturaleza de
Dios, tal vez sirvamos con toda
sinceridad a un dios de naturaleza
diferente. ¿Por qué? Porque quizás nos hayamos encontrado dentro de un sistema y nos es difícil salir
de él. Probablemente no veamos la
necesidad de hacerlo por ignorar la
índole del engaño en el que hemos caído. Si avanzamos juntos con paciencia en la presente exposición, quizás lleguemos a repensar y a revalorar nuestras
actuales creencias.
El pronunciamiento del General Babangida revela la honestidad de su pensamiento: "Dios
nunca puede estar satisfecho con las
disputas, peleas, difamaciones,
homicidios, cometidos en su nombre." Es verdad. Pero, ¿qué Dios? ¿Es el Dios común, o Alá, el Dios de
Mahoma? ¿O son ellos acaso lo mismo?
Esa es la verdadera `pregunta teológica', y tenemos que hablar de ella.
Quisiera relacionar esta pregunta con un acontecimiento que ocurrió en Nigeria tres años después de este
comentario. En octubre de 1991, el
evangelista alemán Reinhard Bonnke, fue
a predicar a la ciudad de Kano. Para protestar contra el programa de evangelización, los musulmanes
de Kano invitaron a sus camaradas
jihadistas del Estado de Katsina a iniciar
una revuelta, la que llevó al asesinato de varios cristianos y nigerianos del sur. Estos últimos sintieron
que la violencia no era monopolio de un
pueblo en particular, por lo que
tomaron las armas contra los musulmanes, quienes se vieron finalmente obligados a pedir un cese del fuego. El ex-presidente Babangida estaba fuera del
país en ese momento y tuvo que
apresurarse a regresar. En el aeropuerto de Lagos se condolió por las víctimas de los desmanes, instando a la nación a `ver la tragedia como la
realización de lo que Dios ha
ordenado': "Continuamos orando por las víctimas como buena gente religiosa del país considerando
que estas cosas ocurren porque han sido
ordenadas por Dios."
Algunos observadores preguntaron: "¿Por qué tuvo que apresurarse a regresar desde Zimbabwe para
detener lo que según él, Dios había
ordenado?" También nosotros nos preguntamos:
¿Quién es este `Dios' que todos estos años ha
estado ordenando el asesinato de cristianos en Nigeria? ¿Quién es este `Dios' que no desea que el
evangelio de paz sea predicado, sino
que siempre hostiliza a `la buena gente
religiosa del país'?
El otro `interrogante teológico' que el General Babangida planteó en su declaración de 1988 es la
definición de `la familia' y `la casa'.
El General Babangida es un musulmán. Y
tenemos que señalar que de acuerdo con el pensamiento islámico, existen dos casas distintas en el
mundo: la Dar ul-Islam ("la casa
del Islam"), y la Dar ul-Harb ("la casa del no-Islam o sea la guerra"). Puesto que son dos casas distintas, ciertamente no tienen el mismo
padre. Y debido a que los cristianos no
son musulmanes, pertenecen naturalmente
a esta última casa, la Dar ul-Harb.
De modo que cuando Babangida dice `la familia', `la casa', uno se pregunta si se está refiriendo a las
diferentes sectas del Islam, o a los
cristianos y a los musulmanes. ¿Puede demostrar
a los musulmanes que están en la misma
familia o casa que los cristianos? ¿Dice eso el Corán? ¿Dice eso la Hadith? Cuando un musulmán mata a un
cristiano, ¿está matando a un semejante
o sólo se está librando de un kaferi
(infiel)? Todas estas preguntas deben ser respondidas desde el propio Corán y la Hadith, no desde meras
opiniones religiosas modernas.
En un comunicado de seminario presentado en la Conferencia de la National Association for Religious and
Ethnic Tolerance (NARETO), celebrada en
Lagos en agosto de 1992, el General
Ibrahim Babangida dijo, "El islam tiene toda una filosofía de tolerancia religiosa y de coexistencia pacífica." Hemos estudiado el Corán de
tapa a tapa una y otra vez; hemos leído
además varias de las Hadiths. No hemos
descubierto todavía semejante filosofía. El único lugar donde un musulmán puede señalar con
confianza es la Azora 2:257 del Corán,
la que en parte dice, "No hay apremio en la religión." Pero todos sabemos que esta declaración fue
hecha en la etapa inicial de la misión
de Mahoma, cuando él estaba
instalándose en Yathrib (Medina). Tal actitud le era necesaria para obtener la cooperación de las
tribus judías y cristianas que eran la
mayoría entre la población de Yathrib.
Mahoma decía que creía en todos los profetas
judíos, y que no había introducido ninguna religión nueva sino las mismas cosas que los antiguos
profetas de Israel habían predicado. En
ese tiempo, no tenía suficiente gente
para librar una guerra. Sin embargo, cuando obtuvo el necesario poderío militar, comenzó a atacar
a los sospechados de no creer en su
religión. Hablando como oráculo de Alá,
Mahoma ordenó que todos los que se oponían
a su mensaje fueran muertos o clavados a un árbol, o que se les cortaran las manos y las piernas, o
fueran expulsados del país. (Azora
5:37).
En la Azora 47:4, Alá ordena a los musulmanes que golpeen los cuellos de aquellos que no aceptan las
enseñanzas del Islam hasta que paguen
un enorme rescate, y de acuerdo a esos
versículos, estarán ayudando a Alá al hacer eso. Otros podrían ser arrestados y liberados sólo
después de pagar un enorme rescate. Las
Azoras 2:190-191, 9:19-22, 29, 41, y
varias otras, ordenan a los verdaderos musulmanes a combatir a quienes se les opongan o no crean en el
mensaje del Islam: "cuando
encontréis a quienes no creen, golpead sus cuellos hasta que los dejéis inermes, luego concluid los pactos." (Azora 47:4, Al Hilali et al).
Es importante señalar otra vez que gran parte de nuestra discusión sobre el Islam no proviene de
historiadores occidentales sino del
Corán y de las tradiciones islámicas
llamadas las Hadith y de las actuales experiencias en muchas partes del mundo. Recomendamos al lector
verificar estas referencias porque la
mayoría de los musulmanes tiene la
costumbre de acusar a cualquier escritor no-musulmán de citar el Corán fuera de contexto.
Deseamos expresar, sin embargo, que aunque los musulmanes produjeron muchas muertes cuando la religión
llegó a Yathrib, podemos afirmar
categóricamente que no todos los
musulmanes tenían inicialmente la intención de pelear contra sus parientes de La Meca o de saquear sus
caravanas con el objeto de difundir una
religión. En la Azora 4:74-80, muchos
musulmanes árabes protestaron contra el llamado de Mahoma para hacer la Jihad (guerra santa
musulmana). Protestaron, "¡Señor
nuestro! ¿por qué nos has prescrito el combate?" Pero Mahoma los convenció de que su mandato venía directamente de Alá.
El Corán dice que la Jihad es, en realidad, no sólo un deber religioso sino un comercio provechoso, ¡un
negocio! (Azora 61:10- 12). En la
Hadith, 2) se dice que la Jihad es "el mejor método de para ganar (albricias) tanto
espirituales como temporales. Si se
obtiene la victoria, hay el enorme
botín de un país, que no puede ser igualado a ninguna otra fuente de ingresos. Si hay derrota o muerte,
hay un paraíso eterno." De modo
que llegamos a la conclusión de que la
Jihad NO es extremismo, sino normal en el Islam.
Un misionero cristiano le preguntó una vez a un musulmán, "¿Qué pasa si su hijo se convierte al
cristianismo? ¿Qué haría usted?"
"Le cortaría el cuello," contestó el musulmán. 3)
Puede que ese no sea el caso en la mayoría de las
familias. Pero para cualquiera que
pertenezca a una familia islámica, es
muy costoso convertirse a la fe cristiana. Con nuestra experiencia de trabajar entre musulmanes en
muchas partes del mundo, podemos decir
que el mayor obstáculo que se opone a
la decisión de un musulmán de seguir a Cristo es el TEMOR - temor a lo que otros musulmanes pudieran
hacerle. Aun cuando un musulmán se
convence de sus pecados o de la verdad
de la fe cristiana, teme las implicancias de su conversión. La mayoría de los ex musulmanes que hoy son
cristianos pueden testificar en relación
a esto. Muchos de ellos han sido
repudiados. Hemos conocido un caso específico de padres que envenenaron a su hija por renunciar al
islam para convertirse en cristiana. En
el momento de publicarse este libro,
tenemos el caso de una mujer cuyos padres y parientes musulmanes la están amenazando para que renuncie a su nueva fe en Cristo y abrace de nuevo el Islam o se
atenga a las consecuencias. Una carta
datada en Sokoto, Nigeria, dice:
"Un hombre de aquí se convirtió.... y como todavía vivía en la casa familiar, sus padres (como es usual
aquí) juntaron sus pertenencias y les
prendieron fuego cuando él estaba en el
trabajo."
No debemos pensar que esos musulmanes fueron innecesariamente malvados. Son simplemente
fieles a su religión. Nunca se oculta
el hecho relativo a lo que un buen
musulmán debe hacer a los cristianos y judíos. En realidad, gran parte de la incitación a la violencia y
la guerra en todo el Corán está
dirigida contra los judíos y cristianos
que rechazaron lo que ellos sentían era el extraño dios que Mahoma trataba de predicar. Al poco tiempo
los árabes paganos se sometieron al
Islam puesto que Alá era uno de los
diversos dioses del pueblo. Pero los judíos y cristianos eran recalcitrantes, por sentir que tenían
un Dios mejor. Fueron lentos y reacios
a aceptar uno de los panteones de
Arabia. Probablemente recordaban la Escritura que dice que "TODOS los dioses de los pueblos (bajo
cualquier apariencia) son
ídolos."(1 Cr. 16:26). Dicho sencillamente, por lo tanto, Mahoma o Alá (o quienquiera sea el que habla en el Corán) dice: "¡Oh, los que
creéis! No toméis a judíos y cristianos
por amigos: los unos son amigos de los otros.
Quien de entre vosotros los tome por amigos, será uno de ellos. Dios no conduce a la gente de los
injustos." (Azora 5:56).
En otras palabras, cualquier musulmán que se convierte al cristianismo o trabe amistad con un
cristiano abandona el liderazgo y el
control de Alá.
De modo que todos los líderes islámicos que se acercan a los líderes británicos y americanos de la
iglesia para tener cooperación inter-fe
están desafiando las instrucciones de
Alá o tienen un plan oculto. El Islam del siglo séptimo es el mismo de hoy en día, probablemente bajo
nuevas apariencias según lo exija la
situación. Es la misma táctica de
"No hay apremio en la religión" que Mahoma adoptó primero para los cristianos y judíos y los
musulmanes usan actualmente en el mundo
occidental. La política es: Emigrar a
las áreas cristianas porque ellos son tolerantes. Pretender ser pacíficos, amistosos y hospitalarios; comenzar a reclamar derechos y privilegios
religiosos, políticos y sociales que no
se permitirían a los cristianos en un país
islámico; reproducirse y establecerse rápidamente allí; no deberá haber actividades cristianas en la
comunidad; se podrá hablar o escribir
para desacreditar su religión, pero
ellos no deberán hablar acerca del Islam; comenzar a expandir la comunidad; las actividades
cristianas deberán ser restringidas en
todos los lugares adonde ustedes se
expandan; cuando tengan suficiente poderío militar contra estos `incrédulos', estos kaferis
trinitarios, procedan a eliminarlos o
suprimirlos tanto como puedan, y asuman el
control. Donde la invasión inmediata no sea posible, esa ha sido siempre la política.
Son tantas las incitaciones contra los cristianos y los no- musulmanes que se encuentran en las páginas
del Corán, que nos resulta difícil
creer que alguien haya podido ser un
verdadero musulmán practicante entonces o lo sea ahora sin odiar a los cristianos. Es imposible.
Cualquier musulmán que no sea violento
(secreta o abiertamente) apenas si es un
verdadero musulmán, al menos no en el sentido coránico. Significa que no posee el espíritu del
Islam. Un musulmán practicante típico
debe ser violento, especialmente si
espera recibir alguna recompensa en el cielo musulmán: "...Combata en la senda de Dios a
quienes compran la vida mundanal por la
última! A quienes combaten en la senda de
Dios, caigan muertos o sean vencedores, les daremos una enorme recompensa.... No has visto a quienes
se les dijo: "¡Dejad en reposo
vuestras manos! ¡Cumplid la plegaria y
dad la limosna!" Cuando se les prescribió el combate una parte de ellos temió a los hombres enemigos
con el mismo temor que a Dios, o tal
vez con mayor temor". (Azora 4:76;
79).
Si las palabras tienen algún significado, podemos decir con confianza tomando la cita anterior que la
sumisión a Alá (Islam) no está sólo en
las oraciones y el zakat como algunos
quisieran hacernos creer, sino en la obediencia a la orden de matar para difundir el Islam. Ese es el islam de Mahoma. Tenemos un abrumador monumento de
evidencia tanto en el Corán como en la
Hadith para probar nuestras
afirmaciones. Por falta de espacio, sólo podemos dar unos pocos ejemplos más. En la Hadith 4) Mahoma aseguró a
la madre de Haritha que su hijo había
alcanzado el jardín más alto del
paraíso por haber muerto en batalla. En la misma Hadith Mahoma también dijo:
"Ningún grupo militar o cuerpo de soldados saldrá a
pelear, a obtener botín y volver a
salvo sin tener aseguradas de antemano
las dos terceras partes de sus recompensas"
"El que muere sin haber peleado o sin haber sentido que
ese era su deber morirá culpable de una
clase de hipocresía"
"No existe emigración después de la Conquista, sino sólo
la jihad y alguna buena intención; de
modo que cuando sea convocado a pelear,
cumpla."
"No vendrá la hora final sin que antes los musulmanes
luchen contra los judíos y los
maten."
"Tres personas están bajo la protección de Dios: el
hombre que sale a pelear en la senda de
Dios, el que está bajo la protección de
Dios hasta que El tome su alma y la lleve al
paraíso, y aquél a quien El envía de vuelta al hogar con la recompensa o botín que ha obtenido..."
Abu Dharr dijo que le había preguntado al Profeta cuál era la acción más excelente, y él le respondió,
"La fe en Dios y la jihad (lucha)
en Su senda."
Los eruditos musulmanes de ideas liberales que se sienten incómodos por la cantidad de terrorismo
actualmente perpetrado en el mundo por
musulmanes, tratan de justificar la
jihad diciendo que la lucha física nunca fue parte del Islam `original', y que esto fue una
interpretación errónea del mandato de
Alá por algunos musulmanes fanáticos de esta
generación. A la luz de las claras instrucciones precedentes tanto en el Corán como en la Hadith, dichos
eruditos no están de ningún modo en lo
cierto.
Muchos occidentales se sienten molestos por el terrorismo islámico en el mundo de hoy en día. Esto se
debe a que están tan absortos en la
tecnología que olvidan la historia. La
Dra. Jane Smith de la Universidad de Harvard ha demostrado claramente en una disertación, que hasta el
término "Islam" no significó
originalmente "sumisión". Además, en The Spiritual Background of Islam, el erudito del Medio Oriente, Dr. M. Bravmann, revela que el término
`Islam' no significó originalmente la
religión de Mahoma ni la de algún patriarca
judío, como lo afirman los musulmanes. De acuerdo al Dr. Bravmann, la palabra "Islam" era
"un concepto secular que
simbolizaba una virtud sublime a los ojos del árabe primitivo; desafío de la muerte, heroísmo;
morir en batalla". El término
simbolizaba bravura en batalla. No
significaba paz ni sumisión. El Mariscal Hodgson nos recuerda que la palabra inglesa
"assassin" es de origen
puramente árabe. Era originalmente "Hashshashin", (o assassinus en Latín) que significa
`fumadores de hachís'. Se refería a
cierta secta de musulmanes de los siglos 11-13 que tomaban hachís (cáñamo) con el objeto de tener fuerza para pelear por Alá dando muerte a no-
musulmanes.
En este capítulo nos proponemos demostrar que el Islam, en el pasado y en el presente no es lo que
muchas personas dicen que es. Khadija
bint Khuwaylid, la acaudalada esposa de
Mahoma, y su poderoso tío, Abu Talib, a quienes temían los habitantes de La Meca, murieron en el
mismo año, a menos de treinta días uno
del otro, lo que conmovió profundamente
a Mahoma. Se sentía inseguro por cuya razón tuvo que huir a Taif y más tarde a Yathrib (Medina). Los que
huyeron con él pronto se establecieron
allí. Los habitantes de Yathrib les habían
dado la bienvenida y fueron generosos con ellos. Pero esto no habría de continuar.
La vida pronto se hizo económicamente difícil para estos nuevos pobladores, y de alguna manera tenían
que sobrevivir. Por lo tanto, Mahoma
decidió que tenía que vengarse de los
mercaderes de La Meca por la hostilidad que había sufrido. Pero debido a su afiliación étnica, como hemos
señalado anteriormente, muchos de los
musulmanes no entendían por qué tenían
que atacar y saquear a sus propios compañeros de tribu para poder sobrevivir o a causa de una religión. Sin embargo, Mahoma tuvo una revelación de Alá
para justificar esta primera
movilización para realizar la Jihad. De modo
que en la Azora 2:212-213 leemos, "Se os prescribe el combate, aunque os sea odioso. Es posible
que abominéis de algo que os sea un
bien, y es posible que estiméis algo que
os sea un mal. Dios sabe, mientras que vosotros no sabéis". (Al Hilali y Muhsin Khan)
Con esta revelación, los musulmanes se lanzaron a su primera Jihad y derrotaron a aquellos habitantes de
La Meca y los saquearon. El botín que
tomaron dio aliento a los musulmanes
para realizar nuevos combates. Como represalia, los de La Meca movilizaron alrededor de 1.000
combatientes. Con sólo 300 hombres los
musulmanes derrotaron tácticamente a los de
La Meca. Esta fue la batalla de Badr. Las victorias parecieron demostrar que Alá los apoyaba, y
que Mahoma era verdaderamente un
enviado.
Posteriormente, ambas partes celebraron tratados con el objeto de mantener la paz durante algún
tiempo. Todos estos pactos fueron anulados
por Mahoma, junto con los que había
celebrado con los judíos de Yathrib. Leamos lo que dice el Shaykh (Jeque) Abdullah bin Muhammad bin
Hamid de la Mezquita Sagrada de La
Meca:
"Entonces Alá reveló, en la Azora 9, Bara'at (El Arrepentimiento), la orden de desechar
(todas) las obligaciones (pactos),
etc., y mandó a los musulmanes a
combatir contra los paganos así como contra el pueblo de las Escrituras (judíos y cristianos) si no
aceptaban el Islam, hasta que pagaran
la Jizya (un tributo impuesto a quienes no
abrazaban el Islam...) No se permitía a los musulmanes abandonar `el combate, ni reconciliarse y
suspender las hostilidades durante un
período ilimitado mientras ellos fueran
fuertes y tuvieran la posibilidad de presentar
batalla. Aquí la razón para matar a los cristianos y judíos está clara: "si no abrazan el Islam". Esto es contrario
a lo que afirman algunos revisionistas
musulmanes modernos. La Jihad contra
los cristianos NO era defensiva sino ofensiva,
y esto lo debemos enfatizar (Azora 9: 29, 124).
El jeque bin Hamid sigue diciendo: "De modo que al
comienzo, `el combate' estaba
PROHIBIDO, luego fue PERMITIDO, y
después de eso fue hecho OBLIGATORIO - Alá hizo obligatorio `el combate' (Jihad) para los musulmanes y
dio importancia al tema de la Jihad en
TODAS las Azoras que fueron reveladas
(en Medina) según la declaración de Alá: "¡Competid, ligeros (o sea sanos, jóvenes y ricos) o pesados
(enfermos, viejos y pobres)! ¡Combatid
con vuestras riquezas y vuestras personas
en la senda de Dios: eso es mejor para vosotros, si sabéis." (Azora 9:41).
A muchos musulmanes les desagrada leer acerca de la violencia porque creen que es una
desnaturalización del islam. ¿Pero
pueden ignorar ellos acaso su historia? Mahoma
no sólo ordenó la realización de guerras, sino que estuvo involucrado personalmente en ellas. Durante
su vida, su ejército libró sesenta y
seis batallas, de las cuales él comandó
veintisiete. Fue en un campo de batalla (batalla de Uhud, 625 D.C.) donde Mahoma se quebró un diente. Algunas tradiciones dicen que fueron dos. Se afirma
que las guerras fueron políticas más
que religiosas. Según las citas
precedentes, vemos que semejantes afirmaciones no tienen fundamento. De todas maneras, el Islam no
hace diferencia entre religión y
política.
Muchos escritores que criticaron al Islam, actualmente están en prisión; algunos hasta han perdido la
vida en países islámicos. El escritor
egipcio Farag Fouda fue asesinado a
comienzos de 1992 por criticar la militancia islámica. El Presidente del Parlamento de ese país fue
igualmente eliminado en 1990 por su
posición anti-islámica, y los
militantes religiosos asumieron la responsabilidad por su muerte. A los musulmanes nunca les ha
gustado que se investigue la verdadera
historia de su religión. Pero estas no
son cosas extrañas. Uno de los primeros derramamientos de sangre fue el de la poeta Asma, hija de
Merwan y esposa de Yazid bin Zaid.
Según lo que relata Ibn Ishaq en su
monumental obra Suraht'l Rasul, traducida por Ibn Hisham como The Life of the Prophet, la Sra. Asma
Yazid había compuesto y popularizado
algunos poemas para ridiculizar a los
pobladores de Medina por seguir a un hombre que había dado muerte a 49 de sus propios compañeros de tribu en Badr y saqueado su caravana con el objeto de
fundar una religión. Esta mujer fue
apuñalada en la cama. La misión fue llevada a
cabo por `Umayr ibn `Awf. Según las palabras del erudito musulmán Muhammad Haykal, "Umayr ibn
Awf la atacó durante la noche mientras
ella estaba rodeada por sus hijos, a uno de
los cuales amamantaba. `Umayr tenía mala vista y tuvo que buscarla a tientas. Después de quitarle la
criatura, la mató; fue luego a casa del
Profeta a informarle acerca de lo que
había hecho." 5) Recibió elogios por haber hecho
una buena tarea para Alá. Otros tres
poetas que no pudieron guardar silencio
tuvieron que poner el cuello frente al
borde cortante de la espada islámica y pronto perdieron la cabeza. Uno de ellos fue Abu `Afrak.
Otro poeta (y soldado), Abbas, había de enfrentar un juicio similar. Fue después de la Batalla de
Honain. El problema surgió cuando
algunos cuestionaron la forma en que Mahoma
repartió el botín. Abbas. que se decía era un "converso tibio", se quejó de la aritmética que
usaba el Apóstol y registró su queja en
algunos versos. "El Apóstol alcanzó a
oírlo y dijo con una sonrisa, `Llévense a ese hombre de aquí y córtenle la lengua'." 6)
Aun cuando el Ayatollah Khomeini pertenecía a la secta chiita del Islam, era generalmente
considerado como un musulmán ejemplar
de nuestro tiempo. Siguiendo los pasos del
profeta de Alá de establecer un estado islámico, Khomeini dio muerte a más personas durante los
primeros años de su régimen que los que
perdieron la vida durante todo el
gobierno de su predecesor, el Sha Muhammad Reza Pahlavi. Después de todas las masacres de
no-musulmanes en Persia (actual Irán),
Khomeini dijo: "En Persia hasta ahora no se ha matado ninguna persona - ¡sólo bestias!"
En otra ocasión, este servidor de Alá dijo: "El gozo más puro en el Islam es matar y morir por
Alá." 7) A comienzos de 1984, se se conocieron las siguientes palabras dichas por Khomeini: "Para alcanzar la victoria
del Islam en el mundo, tenemos que
provocar repetidas crisis, restaurar valor a la idea de la muerte y el martirio. Si Irán tiene que desaparecer, eso no es importante. Lo
importante es sumergir al mundo en
crisis" 8). A esta altura de nuestros
estudios del Corán, ¿Podemos decir que
Khomeini parecía no-coránico o poco
fiel a Alá? ¿Se comportaba de manera fanática?
Los musulmanes serios están patológicamente preocupados por la forma en que el cristianismo está
creciendo actualmente. El Jihadista sudafricano
musulmán, Ahmed Deedat, está inquieto
porque: "Kuwait (un país musulmán) sólo tenía una familia cristiana árabe hace alrededor de
cincuenta años. Hoy en día hay treinta
y cinco iglesias en ese pequeño país. 9 Está obsesionado
porque en Indonesia, país musulmán, hay
6.000 misioneros cristianos extranjeros a tiempo completo, "acosando" a los no- cristianos.
Critica la manera en que el
cristianismo está creciendo, especialmente en Africa, y exhorta por lo tanto a los musulmanes a
volver al Islam original que les fue
dado por Alá en el Corán: "Nuestra
armadura, espada y escudo en esta batalla de la Fe están en el Corán que hemos recitado durante
siglos....ahora debemos ponerlos en
acción en el campo de batalla." 10)
¿Cuáles son la "armadura, espada y escudo en esta batalla
de la Fe"?
Son la armadura física, las espadas físicas y todas las armas de guerra modernas disponibles. El
Jeque Abdullah bin Muhammad bin Hamid,
citado anteriormente, explica:
"Alistarse (para la Jihad) comprende varias clases de preparativos y armas. Tanques, misiles,
artillería, aviones, barcos de guerra
etc., y el entrenamiento de los soldados en
estos instrumentos de guerra están incluidos en la palabra `fuerza', (terrestre, naval y aérea)".
En cierta manera, Khomeini, Deedat y
otros verdaderos musulmanes tienen razón.
¿De qué otra forma podría extenderse el Islam? ¿Qué mensaje de salvación tienen ellos para ofrecer de
manera convincente a un mundo pecador
que no sea el de repetir `la-illaha il
allah' un millón de veces? ¿No se está cansando el hombre moderno de esta cantinela? Tal vez deberían
usar sus petrodólares para construir
muchas mezquitas multimillonarias en
todo el mundo para dar la impresión de
que el Islam se está extendiendo en todas partes. La política es `que haya mezquitas en todas
partes' - aun cuando no haya gente que
las ocupe. Dentro de un período de
cinco años (1985-1990), los musulmanes erigieron 5.002 mezquitas tan sólo en Etiopía. En 1945, se
podía hallar solamente una mezquita en
toda Inglaterra. En 1990 había más de
1.000, diseminadas en todo el país. En 1974 sólo se podía ver una mezquita en Francia. Hoy en día hay
edificadas allí más de 1.700 .
Aunque los musulmanes afirman que sirven al mismo Dios que los cristianos, en realidad ven al
cristianismo como la mayor amenaza para
la incursión del Islam en cualquier país.
A pesar de la apostasía del mundo occidental, el cristianismo aún está creciendo a un ritmo
alarmante, y los musulmanes son conscientes
de esto. Están haciendo cientos de
miles de conversos dentro de la fe cristiana cada año en el mundo libre, e irónicamente, millones en
la China comunista. Una encuesta
realizada en 1988 por la revista
Newsweek demuestra que los latinoamericanos están acudiendo a Cristo en forma masiva todos los días.
¿Cómo pueden los musulmanes
contrarrestar las actividades cristianas?
Aparte de la proliferación de mezquitas, una alternativa, especialmente en Africa, es la de atraer a
jovencitas nominalmente cristianas, con
dinero, joyas y matrimonio, para
convertirlas después al Islam. Los jóvenes musulmanes que logran casarse con mujeres cristianas son recompensados. Enormes sumas de dinero son ofrecidas para
convertir personas al Islam. Aquellos
que tienen algún trasfondo cristiano
son elegidos como blanco para la conversión -
Testigos de Jehová y Católicos o algunos otros cristianos nominales. Un informe enviado por un amigo
en Tanzania dice, "En nuestra área
es bien sabido que uno puede obtener una
recompensa de TSH 25.000/- por ganar a un cristiano para el Islam, y TSH 100.000/- por la conversión de
un pastor o un sacerdote."
Una alternativa para aumentar el número de musulmanes es tener varias esposas y producir más niños
musulmanes para sobrepoblar el mundo y
afirmar luego que la población
musulmana se cuenta en cientos de millones. De acuerdo a un informe de la UN, la población mundial está
creciendo en la década de 1990 a un
promedio de tres bebés por segundo (y
buena parte corresponde a los musulmanes). Mientras un americano o europeo tiene una esposa y uno o
dos hijos, los musulmanes se reproducen
en grandes cantidades todos los años en
el mundo. Se estima que el mundo islámico produce 25 millones de criaturas anualmente. ¡Esa es una manera de islamizar el mundo! ¡Evangelización
biológica! Y esto nunca es de
despreciar. Los musulmanes tienen confianza en que con las liberales leyes de inmigración en
U.S.A., Europa y el Reino Unido, en
particular, pronto habrán de estar en mayoría,
convirtiéndose en una fuerza que deberá ser tenida políticamente en cuenta.
Otra posibilidad es la de atraer a las naciones pobres con los petrodólares, haciéndolas ingresar luego
en la Organization of Islamic
Conferences (O.I.C.). Se trata de un
principio sencillo: el que controla el estómago de otro, controla su vida. Aun en Occidente, la
enorme inversión de petrodólares árabes
nos está esclavizando gradualmente.
Pero estas alternativas no están produciendo los mejores resultados. El cristianismo se está
extendiendo en todas partes. Los
jóvenes musulmanes se alejan de lo que algunos
de ellos consideran `una monótona religiosidad vacía' y optan por algo más real y eficaz en el
cristianismo. Muchas mujeres musulmanas
jóvenes están renunciando a sus nombres
islámicos. Consideran el rol que como casadas desempeñan en el Islam y eligen el cristianismo. Algunos
imanes y hombres y mujeres importantes
están proclamando a Jesús como Señor.
Los cristianos de Nigeria están enfrentando una tensa oposición del Islam en este momento debido
al fenomenal crecimiento del Evangelio
en aquel país, y al ritmo de conversión
de los musulmanes. La Iglesia en Nigeria ora en forma dinámica y esto ha sido un factor clave que explica el actual éxito de la misión y la obra
evangelística en ese país. El diablo
está consciente de esto y no puede estar
quieto sin hacer nada. No es poco común en el Norte de Nigeria oír del "Rev. Ahmed
Abdkadir" o el "Pastor Sanni
Abubakar Yusuf". No hay nada que les moleste más a los líderes islámicos que esto.
Para asegurar la victoria del Islam, hay que hacer algo drástico por lo tanto. ¿Cómo se extendió la
religión en su primera etapa? Los
musulmanes auténticos deben volver al
efectivo Islam de Mahoma.
¿Quién es un verdadero musulmán? El propio Mahoma ha dicho, "El que huye (del combate) no es uno de
nosotros." Esto significa que afirmar
ser un verdadero musulmán y rehusar
involucrarse en la lucha física es apostasía.
En el Prefacio a The Call of Jihad, Mallam M. Salih exclama: "Qué hipócrita es el hombre que
considera que la Jihad es un deber anticuado
en el Islam."
En realidad, no existen extremos intolerantes o fanáticos en el Islam. Todos los actos violentos y de
vandalismo que pudieran ocurrir son
sólo normales en esta religión. Los
llamados musulmanes fanáticos son los verdaderos musulmanes. Sí, los Maitatsinis, los Zalla, las
organizaciones juveniles musulmanas y
sus patrocinadores, los grupos al-Jihad en el
Líbano, los al- Mujahideens de Irán, la Fraternidad Musulmana en Egipto y algunos otros países,
la Sociedad de Estudiantes Musulmanes
(SEM), la Jamat'ul Nasril Islamiyya
(JNI), etc. son los Musulmanes Auténticos. Ellos son los que deben establecer el reino de Dios sobre la
tierra.
Su comprensión de lo que es el reino de Dios es radicalmente diferente del descripto en la Biblia. La
Biblia dice `los mansos recibirán la
tierra por heredad'. Cristo mismo dijo,
`Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.'El Islam dice no, uno no
puede ser manso y heredar la tierra; el
creyente debe levantarse ahora y
derrocar al gobierno y asumir el control. El Corán dice, "El poder pertenece a Alá, a Su Apóstol y a los
creyentes." Es por lo tanto
necesario que el Musulmán Auténtico cause fitna (anarquía, perturbación) hasta que en el país se establezca un reino de Alá puro. Ese fue el espíritu de
la Revolución que llevó a Khomeini al
poder; es el espíritu que impulsa a la
Fraternidad Musulmana en Egipto y a los Alawitas en Siria. Es el Islam de Mahoma y el mundo ya no debe interpretar mal sus acciones violentas.
Cuando los musulmanes destruyeron
Iglesias y mataron a cristianos en el
Estado de Kaduna, Nigeria, en 1987, el gobierno reunió un grupo de expertos para investigar la
cuestión. Se pidió a todas las partes
involucradas en el incidente que
presentaran memorándums al panel. En la Sección 4, subsección (C) de su propio memorándum, el
Jama'atu Nasril Islamiyya (JNI) dijo:
"Con mucha frecuencia se descubre que
la gente que ignora el Islam y a los musulmanes tienen impresiones equivocadas de ellos. Esos
cristianos ignorantes dan a los
musulmanes toda clase de nombres peyorativos tales como `fundamentalistas', `fanáticos', etc. como cualidad propia de cualquier musulmán fiel que cree
en vivir de acuerdo a los mandatos
islámicos. Los musulmanes que no toman
en serio su religión son considerados progresistas. Si los cristianos conocieran bien el Islam, no
perderían el tiempo tratando de
interponerse en su camino porque
comprenderían que .... nada podría interponerse en el camino de los musulmanes verdaderamente fieles."
Podemos comprender la ironía y el tono que acompaña a esas palabras. Estos son los Musulmanes
auténticos. El hecho es que somos
nosotros los cristianos quienes hemos sido
ignorantes acerca de lo que deben ser los musulmanes realmente fieles, y tendríamos que
lamentarnos de esa ignorancia. Se ha
hecho costumbre entre la mayoría de los
líderes de África y otras partes del mundo enviar mensajes a los festivales musulmanes exhortando a los
participantes a seguir el ejemplo de
obediencia a Alá que dio el profeta
Mahoma, en un intento por lograr de esa forma la tolerancia religiosa. O estos líderes no saben todavía
qué es el Islam, o sólo están tratando
de decir algo que sea noticia durante
el período de Sallah. Es totalmente imposible seguir el ejemplo de Mahoma en las Hadiths, obedecer a
su Alá en el Corán y ser luego
pacífico, tolerante y sumiso a un gobierno
que no es enteramente islámico.
Aun en un país como Egipto, donde todos los líderes claves son musulmanes, habrá todavía intranquilidad
hasta que se establezca un gobierno
puramente islámico que se imponga sobre
el resto de los habitantes del país. Mientras los cristianos coptos permanezcan en el país y sus iglesias sean todavía visibles, los musulmanes no habrán
de descansar. En septiembre de 1981 los
musulmanes lanzaron un violento ataque
contra los coptos, dejando 50 muertos. Debido a esto, el entonces Presidente Anwar Sadat ordenó una ola de arrestos y juicios de fundamentalistas. Un
mes después, un grupo islámico
clandestino lo asesinó.
Hosni Mubarak, que trata de presentarse como un estricto sostenedor de los valores islámicos con el
objeto de pacificar a los Jihadistas,
está descubriendo rápidamente la
futilidad de esa manera de pensar. Los militantes están tratando de destruir su gobierno para
establecer un régimen puramente
islámico en el país. A este fin obstaculizan el turismo, que es la principal fuente de ingresos de la economía egipcia. Esto lo llevan a cabo
dando muerte a turistas que visitan los
históricos monumentos del Alto Egipto.
A mediados de octubre de 1992, un turista británico fue muerto por el fuego de una ametralladora. La revista Middle East informó que los militantes
islámicos "abrieron fuego sobre un
barco de excursión que navegaba por el Nilo,
transportando 140 turistas alemanes.... Y el 25 de octubre, tres turistas rusos fueron acuchillados en
la ciudad mediterránea de Port
Said."
No hay mensaje presidencial que pueda cambiar a un musulmán auténtico en el área de la violencia y la
ira. Lo que un musulmán necesita es una
operación espíritu-quirúrgica - una
operación realizada por el Espíritu Santo de Dios sobre el espíritu o el corazón del hombre - una
reparación completa del corazón. Es un
transplante espiritual del corazón, el
transplante de una nueva naturaleza, un nuevo Gene. Es por eso que ese transplante es conocido como
re-gene-ración. Es lo que Jesús llama
simplemente ser nacido de nuevo (Juan
3:3).
Durante las celebraciones de Navidad y Pascua, nuestros líderes políticos pronuncian sus
tradicionales mensajes a los cristianos
instándolos a que sean pacíficos. Les
agradecemos tales mensajes. Pero los cristianos no necesitan que un político o un hombre uniformado les
digan a ellos que sean pacíficos.
Tenemos suficientes pastores que pueden
hacer eso mejor bajo la unción de Dios. No es el discurso leído por algún secretario de prensa lo que
puede hacer que un cristiano sea
pacífico o santo, puesto que nuestro Dios
nos enseña no sólo a estar "en paz con todos los hombres," sino también a "volver la otra
mejilla" ¡aun frente a una
provocación! "Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os
aborrecen; y orad por los que os
calumnian. Al que te hiera en una mejilla,
preséntale también la otra." (Lucas 6:27-29)
Eso suena verdaderamente extraño, pero es una de las enseñanzas de nuestro propio Salvador.
Ninguna religión puede predicar eso.
Jesús mismo lo demostró entregando Su
vida para que aquellos que creen en El puedan tener vida eterna. El es nuestro Pastor y nosotros
somos Sus ovejas. Y como ovejas, no
tenemos cuernos para pelear, ni dientes
incisivos aptos para morder. Dios
es quien pelea por nosotros. No necesitamos que un político nos diga eso. Pareciera que muchos de
nuestros líderes toleran o hasta
promueven el Islam y sin embargo les dicen a
los musulmanes que sean pacíficos. Hasta que un musulmán no nazca de nuevo, difícilmente podrá ser
pacífico. Suponer que un musulmán pueda
ser realmente pacífico y amable es como
imaginar una piedra sin peso, un cuadrado redondo o un vidrio elástico. Hay que creer que un
musulmán se comportará como musulmán.
Como hemos visto, en el Corán, Mahoma,
citando a Alá, dijo: "Combatid a quienes no creen en Dios ni en el último Día... no practican la religión
de la verdad (aun) entre aquellos a
quienes fue dado el Libro (judíos y
cristianos) hasta que paguen la capacitación personalmente" (Azora 9:29 Al Hilali et al.). En la Azora
4:91, Alá ordena que cualquier persona
que deja el Islam o alienta a otros a
hacerlo, debería ser detenida y muerta. Esa es la principal razón por la que los musulmanes tienen mucho
temor de convertirse al cristianismo.
Ahora bien, si por creer y predicar el evangelio de Jesucristo me convierto en enemigo de Alá,
¿quién podría ser este Alá? ¿Quién es
este Alá que se ofende tanto con el
evangelio de Cristo? ¿Puede él ser el Dios de la Biblia que escogió a Jesús entre los dos más grandes
profetas de la Biblia, y luego destacó:
"Este es mi Hijo amado; a él oíd"?
(Lucas 9:35). Si por "oírle a El" ofendemos a un Alá, ¿no tenemos buenas razones para querer indagar
acerca de la identidad de este Alá?
"Envíen misioneros a Burundi, Zaire,
Uganda.... a combatir las perversas actividades de los misioneros cristianos allí," dijo
Muammar Ghaddafi de Libia. "Dios
desea que ustedes peleen en una fila y quien no haga esto está fuera del Islam y Dios no le permitirá entrar al paraíso... Ustedes deben incitar a los
musulmanes de Zaire y exhortarlos a
hacer la Jihad para que Mobutu pueda ser
derrocado. El que mate a este hombre irá al paraíso." 11) Esto significa simplemente que el Alá que
los asesinos aseguran conocer como Dios
no puede ser el verdadero Padre. Y es
por eso que tenemos que esforzarnos y tener la
paciencia de investigar quién es este dios del Islam. Los musulmanes no tienen que sentirse molestos
porque hagamos esta tarea. Ella es
necesaria.
La experiencia de Nigeria
Hoy en día el Islam es practicado en la forma en que lo
hizo Mahoma. Sin extremismo. Hay
realmente menos matanzas que entonces.
Esto se debe obviamente a que existen leyes
civiles y penales, así como órdenes que ponen trabas a toda acción bárbara que se realice en nombre de
la religión. Nigeria ha conocido el Islam
en la práctica; y existen demasiados
casos que podríamos citar. Recordaremos sólo unos pocos de los más recientes: la conmoción islámica Maitatsine de 1980 en Kano durante la cual se informó
oficialmente que 4.177 personas fueron
muertas además de la destrucción de
propiedades valuadas en millones de dólares. Dos años más tarde, el 30 de octubre de 1982, ocho
grandes Iglesias fueron quemadas en
Kano. Ese mismo año los musulmanes
sembraron el pánico en Kaduna, donde según el informe oficial dieron muerte a 400 personas. En
octubre del mismo año, miembros de la
Sociedad de Estudiantes Musulmanes (SEM)
atacaron Sabon Gari en Kano y mataron a dos personas. Muchas de las muertes fueron no sólo de cristianos
sino también de personas de diferentes sectas
de la misma religión del Islam.
En 1984, los musulmanes de Yola y Jimeta se enfurecieron y dieron muerte a 700 personas incluyendo
policías, y 5.913 personas quedaron sin
hogar. También sitiaron Gombe y más de
100 personas fueron muertas. 12)
El 3 de mayo de 1986, los estudiantes musulmanes de la
que era entonces Universidad de Sokoto
provocaron desmanes atacando a otros
estudiantes con armas peligrosas. Mientras
estos estudiantes musulmanes estaban todavía excitados en Sokoto, sus compañeros en Ibadan incendiaban
la escultura de Jesús en la Capilla de
la Resurrección en la Universidad de
Ibadan. Al año siguiente, el 6 de marzo de 1987, en el Colegio de Educación de Kafanchan en el
Estado de Kaduna, los musulmanes
provocaron disturbios que esperaban se
extendieran hacia el sur. Esto involucró a la propia Kafanchan, Kaduna y Zaria. De las 150
iglesias de Zaria, sólo una escapó de
ser quemada en los tres días de Jihad en
esa ciudad. Muchos cristianos fueron muertos a sangre fría mientras que varios murieron quemados .En
esas ciudades quemaron muchas casas
pertenecientes a cristianos y autos que
ostentaban stickers cristianos . Este escritor estaba en Kaduna y Zaria y pudo ver estas cosas. La
causa inmediata de la revuelta fue que
una estudiante musulmana del colegio
acusó al Rev. Abubakar Bako, un ex musulmán, de `malinterpretar' el Corán en su predicación.
Ningún no-musulmán debe citar del
Corán, aun cuando un musulmán puede
citar de la Biblia. Para ellos, una persona que no sea musulmana no puede comprender lo que el
Corán dice acerca de cualquier
cuestión.
Durante esta crisis, el Capellán de la Universidad Ahmadu Bello, Campus Kongo, Dr. Ben Oruma, cuyo
ministerio en la Capilla ha ayudado a
despoblar la universidad de estudiantes
musulmanes, fue uno de los blancos principales para ser asesinado durante esta revuelta. Fue
perseguido desde su casa durante varias
millas. Finalmente lo alcanzaron, le
hicieron cortes en el cuerpo con cuchillos; lo machetearon y golpearon sin piedad. "Pensaban que me
habían matado," dijo el Dr. Oruma,
"y mientras se iban oí que canturreaban
`Allahu Akbar, Allahu Akbar'" es decir Alá es más grande, Alá es más grande... o sea, por entregar a
su enemigo en sus manos.
Sería imposible incluir en este libro todos los informes sobre las atrocidades perpetradas en Nigeria
por musulmanes desde la Jihad Uthman
Dan Fodio en 1804. Sin embargo tales
horrores no deben ser interpretados como extremismo. Uno de los objetivos de este libro es demostrar que
la violencia en el Islam es tanto una
doctrina como una persona. En el
cristianismo, la paz es también tanto una enseñanza como una Persona que uno debe poseer. Cuando uno es
poseído por una de estas `personas', no
se puede evitar actuar de manera
consecuente. Trate de encontrar un musulmán auténticamente comprometido que sea pacífico y amable, y
quizás pronto descubra que si presiona
un botón en su vida se manifestará su
verdadera naturaleza. Los aparentemente más pacíficos entre ellos nos han demostrado eso. Pero cuando dan muerte a algunos de los nuestros no hacen sino darnos
más ánimo a los demás. Nuestra voz es
más fuerte en la muerte que en la vida.
Miles de los nuestros han sido muertos; pero los musulmanes nunca deben pensar que han logrado silenciarnos.
Una cosa debe quedar en claro, sin embargo, y es que los musulmanes en Occidente deben advertir que
no vamos a quedar esperando a que el
Islam nos paralice y esclavice a nuestras
naciones libres como lo hicieron en Africa del Norte y en muchos otros lugares del mundo donde se ha
convertido en ofensa confesar
abiertamente la fe cristiana o convertir a
una persona al cristianismo. Los musulmanes tienen que precaverse, porque nuestro Dios no habrá de
olvidar los siglos de repetidos ataques
cometidos por los musulmanes y los
traerá a todos a Su justicia. Esperamos que los gobiernos responsables habrán de darse por seriamente advertidos de aquí en adelante. Por
misericordioso que sea nuestro Dios, El
nunca perdona a aquél que no reconoce sus
pecados y se arrepiente. Los musulmanes no se han arrepentido y por lo tanto no deben pensar
que pueden continuar libremente con sus
brutalidades.
En 1991 y 1992 los musulmanes realizaron tres nuevas revueltas en Katsina, Bauchi y Kano, durante
las cuales miles de personas perdieron
la vida. En Bauchi, la causa inmediata
fue la venta de cerdo asado (suya) en un área
cristiana, Tafawa Balewa, que un musulmán compró y supuestamente comió. El vendedor de la carne
fue muerto por `tentar' al musulmán.
Cientos de almas murieron de ambos
lados en las refriegas que se sucedieron.
En Kano, los musulmanes provocaron disturbios para protestar contra un programa evangelístico que el
predicador alemán Reinhard Bonnke se
proponía realizar. Se informó que
cometieron atrocidades imposibles de describir. Dos miembros de la casa nigeriana editora de
este libro fueron a Kano inmediatamente
después de ocurridos los hechos. Una de
las historias que circulaban en la ciudad era acerca de una mujer embarazada a quienes los jihadistas
arrastraron fuera del hospital, le
abrieron el vientre con una daga y sacaron
`la cosa infiel que estaba adentro'. Un equipo de la revista The Nigerian Newswatch que fue a cubrir la
sangrienta historia relató que iría
contra todo sentimiento de decencia
publicar algunas de las fotos que sacaron allí. Pareciera que olvidamos fácilmente la historia, y de
esa forma podemos poner a nuestra
generación y a la posteridad en peligro.
Este libro está dedicado a la memoria de un anciano de la Iglesia ECWA, Tundun Wada, en Kaduna, a
quien los musulmanes dieron muerte
quemándolo junto con su iglesia durante los
disturbios de 1987. Esta iglesia fue reedificada a un costo de N500.000. En mayo de 1992 la incendiaron
otra vez. Esa noche se estaba
representando una obra cristiana. Una banda
de musulmanes rodeó la iglesia e inmediatamente la incendiaron, dando muerte a por lo menos 20
personas que estaban adentro. El
secretario asistente, Musa Bakut, no
estaba presente; pero los musulmanes fueron a buscarlo a su casa y lo mataron a él y a su hijo, quemaron
su automóvil y dejaron a su esposa
moribunda. Decidieron no matarla porque
de pronto recordaron que Alá dice que no se debe matar a las mujeres o los niños pequeños. Todo esto
ocurrió durante los disturbios en
Kaduna, los que nada tenían que ver con la
religión, según nos dijeron repetidas veces.
La filosofía de paz
Somos conscientes de que hay tantas opiniones como
personas en el mundo. Hay quienes
quizás simpatizan con los cristianos
por el daño que los musulmanes les infligen, y
sin embargo creen que investigar al dios musulmán sería excesivo. Para tales personas, un libro como
este que el lector tiene en sus manos
sería ofensivo. No se dan cuenta que aun
la Biblia es ofensiva para los musulmanes. Ellos creen que los cristianos deberían permanecer en silencio o simplemente quejarse dentro de sus
habitaciones. ¿Debería respetar un
escritor la religión y los sentimientos de
otros? Debería ser tolerante - es decir, permanecer en silencio aun cuando se le quiten sus propios
derechos a la existencia. ¡Permite que
reine la paz!
La gente que sustenta tales opiniones seguramente no comprenden qué es lo que significa la paz en
el Islam. Hay una balada judía que
cuenta de una sardina que nada cerca de
las playas de Eilat. Se encuentra con un tiburón y humildemente lo saluda en la forma normal,
diciéndole shalom o sea, paz. Para
evitarse dificultades, la sardina le da la
cola, algunas aletas, algunas escamas, pero pareciera que esto no le sirve de nada. Ahora bien, para
tener una paz real y duradera, le
entrega todo. El tiburón hace un gesto
de aprobación y pronuncia la palabra `paz', abriendo la boca y tragándose entera a la sardina. Esa es la
paz, la paz perdurable.
En las oficinas gubernamentales de Nigeria del Norte, las aletas, la cola y las escamas del cristiano
han sido tronchadas por su jefe musulmán.
Han tomado sus escuelas (donde también
se educó el gran señor musulmán), así como
sus hospitales y les han dado nombres islámicos. Pero todo esto no es la paz duradera.
Para el Islam, la paz o `salaam' no se habrá de lograr hasta que el Islam no haya absorbido a la nación.
La paz significa la erradicación total
de los enemigos. Significa subyugar,
matar o tragar a todos los inconformistas. Nadie debería por lo tanto imaginar que es factible `dar una
oportunidad a la paz' en una nación con
un número importante de musulmanes.
Como ha dicho Richard Wurmbrand, los cristianos no vamos a pelear, pero tampoco podemos permitir que
nos eliminen. "Los hijos de Dios
somos una especie demasiado valiosa; tenemos
que sobrevivir.... por más que aborrezcamos la guerra, también tuvimos que derrotar a Hitler, que
amaba la guerra." 13)
A finales de 1989, líderes musulmanes clave de toda
Africa se reunieron en Nigeria. Una de
las resoluciones tomadas fue la de
establecer `El Islam en la Organización Africana' (IOA). La IOA fue fundada, y Nigeria pasó a ser su `sede permanente'. Los miembros concluyeron:
"Estamos decididos a ir a
cualquier extremo para establecer la Sharia en este país, vivos o muertos." 14
¿Deberíamos los cristianos permanecer en silencio para
no provocar un disturbio? Los
musulmanes no necesitan ser provocados.
Para ellos, no hacen falta dos para iniciar una pelea. Si ellos tienen que obedecer los mandatos de Alá en el Corán y seguir los ejemplos de Mahoma y
las instrucciones de la Hadith, no hace
falta que se los provoque. Los
musulmanes auténticos siempre están meditando qué es lo que pueden hacer para `convertir' a los enemigos
de Alá. Para ellos, todos deben ser
juzgados por la Sharia, la ley de Alá.
Los líderes musulmanes están trabajando muy fuerte ahora para absorber no sólo a África sino al mundo
Occidental. Están gastando miles de
millones de petrodólares para erigir
mezquitas en Gran Bretaña, Europa, Australia y los Estados Unidos. Cuando se celebró la Conferencia
Islámica Internacional en Gran Bretaña
en 1976, los musulmanes decidieron y
manifestaron: "Si podemos ganar a Londres para el Islam, no será difícil conquistar a todo el mundo occidental."
La mayoría de los ingleses ni siquiera imaginan la posibilidad de que los musulmanes puedan
realizar semejante aspiración. Pero el
progreso que el Islam ha hecho en Gran
Bretaña es grande. Ya existen allí más de 1.000 mezquitas. Debido a que el mundo islámico ha padecido
siglos de intranquilidad, muchos
musulmanes están insatisfechos y
desencantados, por lo que están huyendo en masa a Occidente. Pero en lugar de presentarles el evangelio,
los estamos alentando a levantar
mezquitas y madrasas para que continúen
aquí con su religión. Quizás pensemos que los estamos ayudando, pero no es así. En vez de
establecerse para comenzar una vida
nueva y tranquila en el mundo libre, ahora
demandan un Parlamento Islámico. Sus reclamaciones han estado ejerciendo influencia sobre los
legisladores británicos en muchas
áreas, especialmente las concernientes
al status del cristianismo y el Islam en el país. Están pidiendo también leyes para amputar en Gran
Bretaña las manos de los ladrones tal
como se hace en los países islámicos,
haciendo operativa la sharia en el mundo
occidental. Si los musulmanes están convencidos de que su dios tiene que gobernarnos a los que vivimos
en el mundo libre, deberían permitirnos
estudiar a ese dios y sus manifiestos y
constitución en forma minuciosa primero;
porque la Biblia dice: "Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor." Si el dios musulmán es el
Alá de los baluartes islámicos del
mundo donde uno no puede hablar de libertad o
de los derechos humanos fundamentales; si él es el dios de Kuwait donde la mujer no puede votar, o el
dios de Saudi donde la mujer no debe
conducir un auto, o el dios de Irán
donde la esposa tiene que conseguir un `permiso de salida' de su esposo antes de salir de la casa; si
él es el inspirador de Mahoma y el que
habla en el Corán, nosotros los del
mundo libre necesitaríamos algún tiempo para
estudiarlo a él primero y poder decidir si le permitimos o no regir nuestro país.
El mundo occidental, Gran Bretaña en especial, tiene la ilusión de mantener una norma de justicia
con todos, y no desea malquistarse con los musulmanes. El Parlamento Australiano hasta procura hacer una ley
prohibiendo hablar contra la religión
de otros. Todo esto es hipocresía porque
la prensa de todo el mundo, en especial los escritores musulmanes, dicen y escriben muchas cosas
contra el cristianismo bíblico y nadie
parece objetarlo.
El objetivo del Islam es dominar a todo el mundo. Como cuestión de política, los musulmanes no
desean ser `ofendidos' o `atacados';
pero ellos pueden ir a cualquier
extremo para atacar a otras religiones, especialmente al cristianismo. En los países islámicos, es
legal que un musulmán convierta a un
cristiano al Islam, pero es ilegal, y
hasta un serio crimen que un cristiano intente convertir a un musulmán al cristianismo. En algunos
países el predicador cristiano puede
tener que enfrentar la pena de muerte. Los
musulmanes creen que deben reclamar el derecho de levantar mezquitas en todas partes del mundo, en
tanto que es legalmente inimaginable
permitir iglesias en sus propios
países. Es una pretensión de liberalidad y un serio error que nuestros legisladores tomen a la ligera
las amenazas y el terrorismo islámico
en Occidente. Si asumimos hacia el
Islam la actitud de `vivir y dejar vivir, éste con seguridad vivirá; ¡pero vivirá para destruirnos!
El derecho de llorar a gritos
Donde el Islam consigue una posición, persigue a los cristianos y además hace lo posible por
silenciar los comentarios de la
Iglesia. Puede herir negándole al mismo
tiempo a la víctima el derecho de llorar. Los cristianos coptos han sufrido una persecución continua
durante siglos en Egipto, y todavía
están bajo la misma opresión de los
musulmanes. En Nigeria, muchos cristianos han sido muertos en los últimos años. ¿No tenemos la libertad
de llorar? Habiendo logrado cortarle el
cuello a mi hermano, ¿me impedirán
además llorar en voz alta?
¿Quién teme morir? ¿Quién teme una amenaza de cualquier parte que sea? "Quién nos separará del
amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia,
o persecución, o hambre, o desnudez, o
peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas
cosas somos más que vencedores por
medio de aquél que nos amó." (Romanos
8:35-37). Los cristianos de Nigeria no pueden temer a la muerte otra vez. Los musulmanes ya les han
dado muerte en grandes cantidades -
tanto es así, que los disturbios
religiosos ya no son realmente noticia en ese país.
Si los musulmanes no se basaran en el Corán y la Hadith para realizar su violencia, los consideraríamos
extremistas. Esa es una de las razones
por las que tenemos que estudiar el
dios que habla en el Corán y que los ha inspirado contra nosotros. Agradecemos a nuestro Dios que la
sangre de los mártires cristianos
siempre ha sido la fortaleza de la
iglesia de Cristo. La sangre que un hijo de Dios derrama a causa de su fe hará posibles los sacrificios
necesarios para el avivamiento de la
Iglesia de Dios en el área donde vivamos.
Nosotros no tenemos temor. Ganamos cuando perdemos; vencemos muriendo. Agustín, al describir la
experiencia de los primeros cristianos,
dijo: "Los mártires fueron atados,
encarcelados, azotados, torturados, quemados, descuartizados, destrozados.... y se multiplicaron." ¡Aleluya! Este escritor ha trabajado en
Nigeria y puede decir que esto es
exactamente lo que está ocurriendo en ese
país. Más musulmanes han sido convertidos al cristianismo en diez años de seria persecución que en todos
las décadas pasadas de diálogo en su
totalidad. Esto es maravilloso a
nuestros ojos. Y ahora el diablo está confuso, lamentándose lo que ha hecho. Pero aún no lo ha visto
todo. Recién empezamos.
Esta década es muy crucial en el programa de Dios. Muchos intentos se están haciendo para cerrar las
puertas al ministerio cristiano en
diversas naciones. Pero tenemos confianza
de que este es el tiempo cuando muchos de los
cautivos del Islam en tantos países islámicos del mundo aparentemente impenetrables serán liberados
por el poder del Espíritu Santo. Puede
que encadenen a algunos de nosotros
pero no pueden poner cadenas a la Palabra de Dios. Pueden prohibir que entremos en sus países, pero no
pueden prohibir que el Espíritu Santo
de Dios lo haga y comience a convencer
de pecado a sus cautivos. Por fe y a través del poder del Espíritu Santo que es derramado en estos
`últimos días', haremos que por Su
Palabra existan cosas que no son como si
ya existieran. Daremos alas a la Palabra de Dios para que ella vuele a las naciones y anide en los
corazones de los hombres.
Todos los países islámicos están en el programa de Dios. Todos deberán estar representados en el
cielo (Apocalipsis 7:9- 10). Pero
después de la victoria de Jesús para su
salvación, obtenida hace dos mil años, el diablo está manteniéndolos todavía en la esclavitud de
la falsa religión y las influencias
demoníacas. Miles de millones han muerto
en sus pecados y en una falsa esperanza. En cualquier momento volverá Cristo a tomar a los suyos,
y Dios derramará la copa de Su ira
sobre el mundo. Pero por Su soberanía,
Dios habrá de extenderse a todas estas naciones para salvar a algunos usando todos los medios. Hará esto
a causa de Su amor. Es imposible que
ningún dispositivo de seguridad lo
impida. Es imposible que la persecución lo impida. Dios va a mostrarse soberano en estas naciones. Jesús dijo:
"Por tanto, id, y haced discípulos
a todas las naciones..." (Mateo
28:19). Dios ya nos está dando la unción necesaria y el equipo adecuado para realizar la tarea, y nada podrá detenernos. Al hablar de rescatar a la gente
religiosamente esclavizada, Jesús dijo,
"¿Cómo puede alguno entrar en la
casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata?" (Mateo 12:29). Por el poder
del Señor y como escogidos de Dios,
estamos penetrando en las bases del
`hombre fuerte' para liberar a sus cautivos. "Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu
hombro, y su yugo de tu cerviz, y el
yugo se pudrirá a causa de la
unción." (Isaías 10:27).
Un abierto desafío
En nuestra humilde opinión, pensamos que los musulmanes
no tienen necesidad de pelear. Jesús
dijo, "Yo soy el Camino, la
Verdad, y la Vida." Los líderes religiosos de Su tiempo decían, No. Lo crucificaron. Pero al tercer
día resucitó, apareciendo a muchos en
la propia ciudad de Jerusalén durante
cuarenta días antes de ascender al cielo. El aún vive en la majestad de Su gloria. Esto demuestra que la VERDAD tiene una capacidad intrínseca de
defensa y sobrevivencia. Como
cristianos, nunca hemos sido conmovidos
por los provocativos panfletos y los casetes, los audios y videos islámicos de Ahmed Deedat y sus
ancianos discípulos de Sudáfrica y
otras partes del mundo. Creemos que no hay
necesidad de hacer ruido o luchar para defender la verdad. Ella es siempre victoriosa.
Los musulmanes desean por el contrario defender al Islam contra las críticas por todos los medios
imaginables. Si la religión de Mahoma
fuera `la Verdad' o una verdad de la
Verdad tan sólo, no se vería en la necesidad de ordenar a los musulmanes que tomen espadas físicas
para preservarla. Jesús fue crucificado
por enardecidos soldados romanos, y sin
embargo resucitó. Yo creo que la verdad islámica debería poder resucitar en caso de ser crucificada
por meros escritores. Los musulmanes
pueden quedarse por lo tanto tranquilos
y ver qué es lo que las imprentas pueden hacer
para crucificar su `verdad'.
¿Quién le teme a la pluma y quién teme a la prensa? La verdad de la fe cristiana ha soportado la
crufixión de la pluma durante muchos siglos;
permanece viva no obstante,
extendiéndose por todas partes sin la fuerza de las armas. No pasa día sin que alguien se convierta a
la verdad de la Biblia. Es sólo en los
países con orientación e influencia
cristianas donde el hombre es libre para pensar y creer lo que desee. Es una ofensa ser ciudadano de un
país islámico y creer y predicar que
Jesús es el Salvador. La literatura y
los misioneros cristianos no son permitidos. ¿Por qué? Si los musulmanes creen que su `verdad' es
invulnerable, el mundo musulmán podría
abrir sus puertas a la literatura
cristiana y a los hombres y mujeres ungidos y enviados por el Espíritu Santo y entonces podremos ver
durante la próxima década qué es lo que
`la Espada del Espíritu' puede hacer en
el corazón de un musulmán en un ambiente de libertad. Veremos qué es lo que la unción puede hacer
para quebrantar el yugo de la falsedad.
¡Este es un abierto desafío! No tenemos
necesidad de pelear.
Los musulmanes escriben muchas cosas para atacar la fe cristiana. Pero se sienten amedrentados
cuando ven que un cristiano se acerca
al Corán con el escalpelo de la crítica.
Lo que sabemos es que una verdad auténtica nunca tiene temor de una mentira. Es la mentira la que teme el
conocimiento de la verdad. Por eso los
cristianos no tienen temor de la
mentira. Dejamos que la mente se ejercite en la captación de la verdad y después decida. Sin coerción.
Cuando uno experimenta la verdad nunca
tendrá temor de la mentira sino que se
mofará de ella. Es la mentira la que temerá y
sospechará de una revelación. Este escritor ha leído varios libros escritos por agnósticos, ateos,
humanistas, psicólogos, comunistas y
eruditos musulmanes. Pero el musulmán promedio
tiene temor de la literatura cristiana.
Alguien trató de dar la primera edición de este libro a un musulmán amigo en la Universidad de Reading,
Inglaterra. El estudiante musulmán se
negó a recibirlo cuando supo que había
sido escrito por un cristiano. ¿Por qué? Temía ser confrontado con hechos que pudieran disipar su fe en el Islam. El musulmán recela por lo general de
tocar siquiera la literatura cristiana,
especialmente si trata sobre el Islam.
Hasta está dispuesto a matar al escritor. ¿Por qué? Porque desea defender `la verdad'. Pero lo que decimos es simplemente que la verdad, por su sola
virtud, tiene la capacidad de
defenderse a sí misma! Además, una verdad que
lo sea realmente no es aquella merecedora de que matemos con valentía, sino la que es digna de que
ofrendemos por ella la vida. Una
religión por la que no vale la pena morir no
merece que le dediquemos la vida; no obstante, el hombre religioso debe asegurarse de no morir por
una mentira o un engaño. Es por eso que
el musulmán debe tener la paciencia de
examinar lo que se le está presentando en este tratado acerca del Alá que habla en el Corán.
Que Alá contienda.
Tenemos que defender nuestra fe y nuestras creencias
contra la falsedad, pero ¿por qué
habríamos de defender a Dios o tratar
de salvar Su reputación? Lo peor que podemos hacerle a la persona que blasfema contra nuestro Dios es entregarlo a El para que reciba un juicio inmediato.
Eso fue lo que Pablo hizo en la Isla de
Pafos cuando un falso profeta y mago,
Elimas, estaba tratando de impedir la conversión del jefe de la isla. Recibió una ceguera instantánea (Hechos 13:6-12). Dios defendió Su Palabra allí.
A finales de 1987, un musulmán decidió arrasar con una topadora las tumbas de ciertos misioneros
blancos cristianos en la ciudad de Ibi
en el área del gobierno local de Wukari
del actual Estado Taraba de Nigeria con el objeto de extender su propiedad. Dios le habló a un
cristiano para que fuera a decirle al
Emir de Ibi que advirtiera al hombre. El
Emir se mostró reacio a causa de sus preferencias religiosas. El 24 de diciembre las tumbas
fueron arrasadas. Inmediatamente
estalló un misterioso incendio. La topadora
fue la primera víctima. Después, el fuego quemó selectivamente la propiedad de varios
musulmanes en esa ciudad. Sólo los
niños pequeños podían ver la aproximación
del fuego a sus objetivos. El fuego invisible continuó hasta marzo del año siguiente. Para enero, ya
había dejado sólo las paredes de
alrededor de 400 casas, según el informe de
un diario secular, The Reporter, del 30 de enero de 1988. En marzo, el número de casas afectadas había
ascendido a cerca de 3.000. 15) Algunos musulmanes
que no habían sido afectados y se
dieron cuenta enseguida que el fuego era
selectivo, ocultaron sus pertenencias en la ciudad y las villas cercanas. Pero el fuego podía
identificar las pertenencias de Ibi, a
las que imponía justicia, ¡dejando
intactas las de los dueños de esas casas! Ningún cristiano fue afectado, aunque aquellos que osaron
simpatizar con sus amigos musulmanes
inmediatamente tuvieron un roce con la
señal. "Un padre musulmán que castigó a su hijo por participar con algunos cristianos en una
reunión de oración, vio incendiarse su
casa esa misma noche." 16)
¿Suena eso a fábula, y en el siglo 20? Sí, es extraño
pero sucedió tal cual. Por lo menos dos
diarios seculares y tres periódicos
cristianos informaron acerca de aquellos extraños incendios. Hasta la Nigerian Television Authority (NTA Lagos) le dio cobertura en un programa de
fin de semana, Newsline, y un comité de
sismólogos organizados por el Gobierno
Federal fue a investigar la causa y la extensión del daño causado por el misterioso fuego. El Comité no encontró ninguna explicación científica.
Cuando todos los esfuerzos, sacrificios y oraciones convocados por el Emir fracasaron en detener
la operación del fuego, se hizo obvio que
el Dios cristiano estaba defendiendo
aun los huesos secos de Sus siervos que habían
muerto en fecha tan lejana como los años 1904 y 1905. Los cristianos tomaron conciencia de que no
debían simpatizar con los musulmanes,
pero no se alegraron por lo que había
ocurrido. Lo único que hicieron fue reunir a la gente para predicarles el evangelio de la paz y el
amor. Estuvo allí una organización
cristiana con sede en Kaduna, Love Divine
Ministry. Más de 400 personas, la mayoría de ellas musulmanes, se convirtieron; y algunas
pasaron al frente para manifestar que
Dios las había sanado también de ciertas
enfermedades y discapacidades físicas. La visitación del Espíritu Santo en esa área que duró tres
días, ha sido descripta como una lluvia
de avivamiento. Creemos que aquellos
que sirven a un gran Dios no tienen necesidad de defenderlo. Un dios merecedor de tal nombre debería poder defenderse a sí mismo y a sus seguidores.
Esto nos hace recordar un
acontecimiento del Antiguo Testamento que
podemos usar para explicar más esta cuestión. Cuando el pueblo de Israel se descarrió y comenzó a
adorar a Baal, uno de ellos, Gedeón, se
levantó de noche y destrozó el altar de
Baal, del cual su padre Joás era el sacerdote. "Por la mañana, cuando los de la ciudad se
levantaron, he aquí que el altar de
Baal estaba derribado, y cortada la imagen de
Asera que estaba junto a él, y el segundo toro había sido ofrecido en holocausto sobre el altar
edificado. Y se dijeron unos a otros:
¿Quién ha hecho esto? Y buscando e
inquiriendo, les dijeron: Gedeón hijo de Joás lo ha hecho. Entonces los hombres de la ciudad dijeron a
Joás: Saca a tu hijo para que muera,
porque ha derribado el altar de Baal y
ha cortado la imagen de Asera que estaba junto a él. Y Joás respondió a todos los que estaban junto a
él: ¿Contenderéis vosotros por Baal?
¿Defenderéis su causa? Cualquiera que
contienda por él, que muera esta mañana. Si es un dios, contienda por sí mismo con el que derribó su
altar. Aquel día Gedeón fue llamado Jerobaal,
esto es: Contienda Baal contra él, por
cuanto derribó su altar." (Jueces 6:28-32).
Pensamos que la ley de Joás, el sacerdote de Baal, podía ser hecha hoy en día ley internacional: que
cualquiera que amenace la vida de un
supuesto blasfemo debería ser amenazado
también; que cualquiera que mate, promueva o
instigue la muerte de un supuesto infiel o blasfemo por herético debería ser muerto. La nación que
proceda de esa forma debería recibir la
sanción militar de una superpotencia.
En cuanto nos concierne como cristianos, no
tenemos que defender a nuestro Dios.
Los musulmanes afirman que ellos pueden usar la violencia si su dios o su profeta son blasfemados. Si
están convencidos de que alguien
blasfema a su dios o derriba el altar de su
religión por medio de la pluma y el papel, ¿por qué no permiten que Alá contienda con el blasfemo?
Pensamos que esa sería la forma más
religiosa de proceder. Si Alá es un
Salvador, ¿por qué tendríamos que salvarlo de la mano de un infiel? Lo único que podemos hacer es
ponerle el nombre de `Jero-alá' al
kaferi. El Dios que necesita ser defendido
por débiles seres humanos deja de ser el Dios Todopoderoso. Por lo tanto desafiamos a nuestros amigos
musulmanes de todas partes a deponer
sus machetes, espadas, bombas y
cuchillos, fósforos y nafta, y permitan que Alá luche contra sus enemigos cristianos.
¡Es un pecado ayudar a Dios!
En la Biblia leemos la historia de Uza, que deseaba ayudar a Dios. El arca de Dios era transportada en
un carro a la Ciudad de David en medio
de 30.000 personas que cantaban y
danzaban: "Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo;
porque los bueyes tropezaban. Y el
furor de Jehová se encendió contra Uza, y
lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto junto al arca de Dios."(2 Samuel
6:6-7). ¿Se pregunta usted qué está
pasando? Vemos aquí a un hombre ferviente que
deseaba hacer su aporte a la gloria de Dios. Sentía que Dios estaba por ser deshonrado; que la reputación
de Dios estaba en peligro; que el
Señor, quien está entronizado entre
querubines en el cielo podría caer de Su trono, de modo que "Uza extendió su mano..." y
recibió juicio instantáneamente! Desde
luego que Dios no estaba en el arca, sino que ésta representaba Su pacto con Israel y Su gloria. ¡Dios jamás caerá de Su trono! No hay idólatra, filósofo
ni escritor islámico o no-islámico que
pueda derribar a Dios.
Si los musulmanes piensan que su Alá es verdaderamente Dios, que le permitan defenderse a sí mismo y
contienda con sus enemigos. Si Alá es
Dios y los musulmanes están defendiendo
su reputación, deben saber que están incurriendo en la ira de Dios sobre sí mismos. Es como decir,
"Oh, Alá está indefenso y debo
hacer algo porque de lo contrario su
reputación se derrumbará." ¡Eso sería irreverente!
Anotaciones:
1) `New Nigerian', 19 de octubre de 1986, p.3
2) Mishkat
Masabih Vol II, P.253, citada en Gerhard Nehls, A Guide to Muslim Evangelism, Life Challenge, Nairobi p.4.
3) Sumrall, Lester: `Where was
God when Pagan Religions Began?' Thomas Nelson, Nashville (1980) p.138.
4) Mishkat al Masabih Sh. M. Ashraf (1990) pp. 147, 721, 810, 1130
5. Haykal, M. The Life of
Mohammed. Lagos: Islamic Publications Bureau (1982)
6. Khan, M. Ebrahim. Anecdotes from Islam, Sh. Muhammad Ashraf, Lahore (91960) p.20.
7. Lamb, David: `The Arabs',
Random House, New York (1987), p.287
8. `Le Point Magazine', No. 599,
12 de marzo de 1984, pp. 89, 91.
9. Deedat, Ahmed, `What is his Name?'Islamic
Propagation Centre, Durban, (1986)
p.13.
10. Deedat, A. op cit. p.14.
11. `Nigerian Sunday Punch', 26 de
enero de 1986.
12. `Time International' Lagos 19 de marzo de 1984, p.6.
13. Wurmbrand,
R. `A Hundred Meditations', p.142.
14. `Daily Sketch',Ibadab, 14 de
diciembre de 1989, p.8.
15. Revista `Good News', abril/mayo de 1988, Kaduna
16. Op. cit.
CAPITULO TRES
Cuando leemos el Antiguo Testamento, encontramos lugares donde hay guerras. Uno puede preguntar: ¿Por
qué había guerras si el Dios de la
Biblia, a diferencia de Alá, es un Dios
de paz?
El Dios de la Biblia es verdaderamente un Dios de amor y de paz; pero es también un Dios que tiene un
odio especial por el PECADO, por ser un
Dios santo. Su santidad exige una
justicia rápida; sin embargo El tiene mucha paciencia con la maldad del hombre.
El dio fortaleza a los israelitas para derrotar a los enemigos que venían contra ellos, no
necesariamente porque tuviera un
interés especial en los israelitas (aunque El lo tiene y el propio Corán da testimonio de esto en la Azora 2:40, 47), sino principalmente porque El
odiaba el pecado y la maldad de esas
otras naciones. La gracia de la que los
israelitas gozaron en el Antiguo Testamento fue debida a sus antepasados - Abraham, Isaac y Jacob -que
fueron amigos de Dios. Mientras que
muchos otros pueblos en diferentes partes
del mundo se entregaban a los ídolos, construyendo imágenes y llamándolos el Dios que hizo los cielos y
la tierra, los antepasados de los
israelitas conocían y seguían de todo
corazón al verdadero Dios. Dios dice, "No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová
tu Dios, fuerte, celoso, que visito la
maldad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y que hago misericordia a
millares, a los que me aman y guardan
mis mandamientos." (Deuteronomio 5:9-10).
Algunas de las naciones contra las que pelearon fueron destruidas porque eran paganos que, en lugar
de aceptar al Dios de Israel, tentaron
a Israel a adorar ídolos (Números
25:1-9; 31:1-3). Pero aun entonces, Dios no les ordenó que mataran a nadie que encontraran en el camino
antes de llegar a Canaán. Eran tantos
los pecados abominables que estas naciones
canaanitas cometían, que fácilmente influenciaron a los israelitas para que dejaran al verdadero Dios y se entregaran a la idolatría, la astrología,
los sacrificios humanos y en especial
el sacrificio de sus propios hijos que
eran quemados en el fuego ante el ídolo, Moloc (Deuteronomio 12:30-31). Debido a Su santidad, Dios tuvo
que traer juicio también sobre Israel
por el pecado a que estos moabitas o
idólatras los habían inducido. Dios había dicho a Israel que si comenzaban a entregarse a tales maldades,
El mismo habría de castigarlos.
Efectivamente, Israel ha sufrido más por la
idolatría que cualquier nación en el mundo. Dios los ha tratado con mayor severidad que a sus
enemigos porque El los eligió para
revelarse a Sí mismo al mundo. Pero este
privilegio entrañaba una gran responsabilidad. Hay muchas cosas que ciertas naciones podían hacer sin
sufrir serio castigo del Señor como
nación. No así Israel. Por medio del
profeta Amós, Dios dijo a Israel, "Oíd esta palabra que ha hablado el Señor contra vosotros, hijos de
Israel, contra toda la familia que hice
subir de la tierra de Egipto. Dice así:
A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por
todas vuestras maldades" (Amós
3:1-2). De modo que no hubo parcialidad.
Casi todas las guerras en las que los israelitas estuvieron involucrados fueron inevitables. La mayoría
de aquellas naciones los odiaban, en la
misma forma que ocurre hoy en día. La
primera guerra que los israelitas pelearon fue a causa de un ataque directo de los amalecitas. Había un camino más corto de Egipto a Canaán, pero
los amalecitas estaban allí y podían
pelear contra ellos, y Dios no deseaba
que Israel peleara en ese tiempo. De manera que Moisés los hizo atravesar un desierto lleno de peligros
para evitar cualquier confrontación,
pero cuando estaban descansando en
Refidim, de pronto los amalecitas los atacaron, decididos a destruir a Israel - sin ser provocados.
Moisés buscó el rostro del Señor y
luego envió a Josué y algunos hombres
escogidos al campo de batalla; con la ayuda de Dios, los amalecitas fueron derrotados (Éxodo
17:8-13). "Y el Señor dijo a
Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y dí a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo" (Éxodo 17:14). Fue por esto que
Dios mandó luego al Rey Saúl a destruir
a los amalecitas. Muchas otras naciones
que habían oído de la fama del encuentro de Israel en Egipto decidieron atacarlos toda vez que oían que
iban a pasar por su territorio.
"Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por labranza, ni por viña, ni beberemos agua de
pozos; por el camino real iremos sin
apartarnos a diestra ni a siniestra,
hasta que hayamos pasado tu territorio." (Números 20:17). Así imploró Moisés con el Rey de Edom, pero
él se negó, y tuvieron que volverse.
"Cuando el cananeo, el rey de Arad,
que habitaba en el Neguev, oyó que venía Israel por el camino de Atarim, peleó contra Israel, y
tomó de él prisioneros. Entonces Israel
hizo voto al Señor, y dijo: Si en
efecto entregares este pueblo en mi mano, yo destruiré sus ciudades. Y el Señor escuchó la voz de
Israel, y entregó al cananeo, y los
destruyó a ellos y a sus ciudades"
(Números 21:1-3). Esa fue la segunda guerra que Israel libró después de salir de Egipto.
Nuevamente, "Entonces envió Israel
embajadores a Sehón rey de los amorreos
diciendo: Pasaré por tu tierra; no nos iremos por los sembrados, ni por las viñas; no beberemos
las aguas de los pozos; por el camino
real iremos, hasta que pasemos por tu
territorio..." (Números 21:21-24). Observemos que en el Nuevo Testamento no hay guerras entre los
cristianos y los paganos. Los
cristianos se sometieron a la crueldad de los
gobernantes de su tiempo. En realidad, una de las razones por la que los judíos rechazaron a Jesús fue
debido a que no lo aprobaron como líder
para conducirlos en una guerra contra
sus opresores, los romanos.
Es muy importante señalar que en el Antiguo Testamento toda vez que Israel pecaba e iba a alguna
batalla, perdían y morían. Josué 7, que
fue la secuela del pecado de Acán, es
un buen ejemplo de esto. Después de la muerte de Josué, "...los hijos de Israel hicieron lo
malo ante los ojos del Señor, y
sirvieron a los baales....y provocaron a ira al Señor. Y dejaron al Señor, y adoraron a Baal y a Astarot. Y se encendió contra Israel el furor del
Señor, el cual los entregó en manos de
robadores que los despojaron, y los
vendió en mano de sus enemigos de alrededor, y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. Por
dondequiera que salían, la mano del
Señor estaba contra ellos para mal, como el
Señor había dicho, y como el Señor se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción." (Jueces
2:11-15). Está claro por lo tanto que
aunque Dios estaba con Israel, El es tan santo
que JAMAS tolerará el pecado en ningún círculo - israelita, o no-israelita. Siempre que hubo pecado en
el campamento de Israel, miles de almas
tuvieron que morir. En el tiempo de
Moisés, cuando hicieron un becerro de fundición para representar al Dios que los había sacado de
Egipto, la ira del Señor se encendió
contra ellos ¡y El decidió terminar con
ellos de una vez y barrerlos de la faz de la tierra para siempre! Lo hubiera hecho de no haber sido
por la intercesión de Moisés: "Y
me postré delante del Señor como antes,
cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo el mal ante los ojos del Señor para
enojarlo." (Deuteronomio 9:18).
Aunque Dios no destrozó a todo Israel
aquel día, alrededor de 3.000 hombres murieron (Exodo 32:28).
Cualquier nación o grupo de gente pagana - ya se trate de los más sofisticados o los más prosaicos -
que creen que pueden ignorar al creador
y adorar cualquier cosa, ya sea de la
cultura de sus antepasados, o de la creación (la naturaleza) misma, deberán saber que el temible juicio de Dios está pendiente sobre ellos, no importa
el tiempo que transcurra para que esto
suceda. "Por cuanto no se ejecuta
luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuesto para
hacer el mal" (Eclesiastés 8:11).
"Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú; pero te reprenderé,
.... Entended ahora esto, los que os
olvidáis de Dios, no sea que os
despedace, y no haya quien os libre" (Salmo 50:21-22). "Tarde o temprano, el malo será
castigado; mas la descendencia de los
justos será librada" (Proverbios
11:21).
En caso de duda, en Deuteronomio 9:1-5 Dios dijo a los hijos de Israel que destruiría a las naciones más
allá del Jordán hasta la Tierra
Prometida. Pero Moisés les dijo
enfáticamente que era por la maldad de esas naciones: "No por tu justicia, ni por la rectitud de tu
corazón entras a poseer la tierra de
ellos, sino por la impiedad de estas
naciones el Señor tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que el Señor juró
a tus padres Abraham, Isaac y
Jacob" (Deuteronomio 9:5).
Pablo dice: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:31). Alá dice, por el
contrario, `ármense y ataquen a los
judíos'. Alá se parece mucho a los
reyes de los cananeos, el Rey de Jericó, Adonizedek, y a todos aquellos que se opusieron a los judíos.
`Destruyan a los judíos' ha sido el grito de los paganos desde los tiempos del Antiguo Testamento, y
ese grito todavía se oye. Fue el que
lanzó Amán en Ester 3:8-9 y Adolfo
Hitler también cuando fueron muertos más de seis millones de judíos porque él no deseaba que siguieran existiendo. ¡Pero gracias a Dios que la
simiente de Abraham nunca perecerá en
la tierra, no importa cuán feroz sea la
animosidad de los enemigos de su Dios! La pregunta sigue siendo: ¿Quién es este Alá que está tan
airado contra el pueblo de Dios? ¿Quién
es este Alá del que Hitler se hacía
eco?
Los judíos no eran adoradores de ídolos. Se atenían estrictamente a la Ley que Dios les había
dado por medio de Moisés. Algunas veces
hasta hacían más de lo que la Ley
exigía, ¡aumentando las cargas sobre sí! Cada vez que eran seducidos a adorar a un ídolo, Dios tenía la
forma de castigarlos para hacerles
recuperar la cordura. El pueblo judío
es el que más ha sufrido en el mundo como nación - desde los 430 años de esclavitud en Egipto hasta el día de hoy. Sin embargo, ha placido al Señor que el
Salvador del mundo viniera de ellos.
Esa es la decisión del Señor y nadie
puede hacer nada para modificar eso, "porque la salvación viene de los judíos" (Juan 4:22).
CAPITULO CUATRO
El cristianismo es guerra. Pero guerra que comienza y termina en la cruz de Cristo y en la
victoria anunciada en Su resurrección.
El famoso poeta árabe Ahmad Shawgi desconcertó al mundo musulmán cuando en una de sus colecciones
escribió acerca de la manera como Jesús
peleaba y vencía empleando métodos
diferentes a los de los musulmanes. Dice que la Cruz era madera, no hierro con un filo agudo. Y en
otro poema escrito como tributo a
Cristo en un día de Navidad, dice: "... tu camino es de misericordia y amor, de inocencia entre los hombres, y paz como de paloma. Tú no eras de
derramar sangre, ni el que descuidaba
al débil, ni al huérfano."
(traducido al inglés por F. Barsoum).
Lo que podemos decir es que somos siervos del Dios de la Biblia. No tenemos muchos enemigos: tenemos
sólo uno, Satanás, y él ya ha sido
derrotado por la Cruz y la
Resurrección. Todos los demás - seres humanos y demonios - son sólo sus siervos y agentes, y sabemos
cuál es la mejor manera de tratarlos.
De acuerdo al evangelio de Jesucristo,
el Hijo de Dios, "el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos,
apto para enseñar, sufrido; que con
mansedumbre corrija a los que se oponen,
por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del
diablo, en que están cautivos a
voluntad de él." (2 Timoteo 2:24-26).
No es ni siquiera porque tenemos esas enseñanzas que no peleamos físicamente. Es más bien a causa de
que tenemos "la mente de
Cristo" (1 Corintios 2:16). El Corán ha reconocido que los cristianos aman a todos, ¡hasta a
sus enemigos musulmanes! (Azora
5:83-85). Esa es nuestra vocación. No se
trata de debilidad. "Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su
sol sobre malos y buenos, y que hace
llover sobre justos e injustos" (Mateo
5:45). Nuestro Dios es un Dios de amor, y según las Escrituras, "el amor de Dios ha sido
derramado en nuestros corazones por el
Espíritu Santo" (Romanos 5:5) en el momento de nuestra conversión. Esta clase de amor no puede ser simulado, ni lo puede tener nadie a menos
que haya nacido del Espíritu y por El.
Aunque los musulmanes falsifiquen
muchas cosas del cristianismo, no pueden fingir nuestro amor. ¡Aleluya!
A ciertas personas religiosas Jesús les dijo: "Yo hablo
de lo que he visto cerca del Padre; y
vosotros hacéis lo que habéis oído cerca
de vuestro padre. Respondieron y le
dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de
Abraham haríais. Pero ahora procuráis
matarme a mí, hombre que os he hablado la
verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre.
Entonces le dijeron: Nosotros no somos
nacidos de fornicación; un Padre
tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro Padre fuese Dios, ciertamente me amaríais;
porque yo de Dios he salido, y he
venido; pues no he venido de mí mismo, sino
que él me envió.... Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis
hacer. El ha sido homicida desde el
principio, y no ha permanecido en la
verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de
mentira." (Juan 8:383-42, 44).
La Biblia sin duda habla de cristianos que luchan y guerrean. Pero deja bien en claro que
"...no tenemos lucha contra sangre
y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad
en las regiones celestes," y por
lo tanto, "...las armas de nuestra milicia no son carnales, (armas físicas, machetes, espadas, armas de fuego, cuchillos, fósforos y nafta, arcos y
flechas) sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas,"
(Efesios 6:12 y 2 Corintios 10:4).
Durante las crisis religiosas en Nigeria del Norte, una parte de la prensa dio la impresión de que
tanto musulmanes como cristianos estaban
luchando. La suposición era que es
necesario que haya dos para que exista lucha. Nada podría estar más lejos de la verdad. Si los
cristianos hubieran reaccionado así,
habría habido otra terrible guerra civil en
Nigeria. Los cristianos protestan verbalmente por cierto en ocasiones; nuestro Señor nos ha enseñado a
presentar la otra mejilla, y es esto lo
que nos guía frente a todas las
provocaciones. Es obra del Señor volver a nuestros enemigos contra sí mismos, y salvar luego a algunos
de ellos recogiéndolos en su grey.
Agradecemos a Dios por lo que El está
haciendo en el Norte de Nigeria, convirtiendo a muchos del Islam.
Nunca nos han perturbado los provocativos panfletos, videos y casetes islámicos de Ahmed Deedat y sus
ancianos discípulos de diversos lugares.
No creemos que tenemos que defender la
verdad. La verdad siempre es victoriosa.
Sí, vencemos sin hacer ruido y sin armas físicas. El Apóstol Pablo enumeró las seis armas de la guerra
cristiana: ceñidos con la verdad y
protegidos con la coraza de la justicia
(santidad), nuestros pies siempre listos (botas de soldados) para (predicar) el evangelio de paz. Además
de todo esto, tomando el escudo de la fe con el
cual extinguimos todos los dardos de
fuego (enseñanzas peligrosas) del maligno (que
pueden destruir nuestra fe). Tomando el yelmo de la salvación y la espada del espíritu, que es la Palabra
de Dios, y orando siempre en el
espíritu (Efesios 6:10- 18). La imagen
evocada aquí es la de un soldado romano, pero resulta claro del pasaje que ninguna de estas armas es física. Son todas espirituales.
Jesucristo reprendió a Pedro cuando éste usó una espada física para defenderlo, y después restauró
la oreja que había sido cortada, mostrándole
a Pedro que el hecho de no pelear
físicamente no significaba que El fuera débil. Las armas de la milicia cristiana son PODEROSAS EN DIOS, y más poderosas por lo tanto que cualquier cosa
física. Además, El se entregaba a la
muerte, no porque Sus enemigos fueran más
fuertes, sino para que Sus seguidores supieran: "Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para
volverla a tomar. Nadie me la quita,
sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo
poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre." (Juan 10:17-18). Dijo esto mucho antes de morir.
¿Qué podemos decir de las Cruzadas?
No somos ignorantes de la historia de las Cruzadas que tuvieron lugar desde el 1096 hasta comienzos
del Siglo 13 para reconquistar
Jerusalén de los árabes y turcos
musulmanes. Generalmente se considera que estas guerras se libraron entre cristianos y musulmanes. Pero
el hecho de que fueran guerras entre
Europa y los gobernantes islámicos y
turcos no las convertían en religiosas. La suposición era que la Europa `Cristiana' peleaba contra los
musulmanes. En la historia las Cruzadas
fueron guerras políticas concebidas por
reyes y emperadores y por el papado apóstata, quienes deseaban anexar Jerusalén, pero sentían que los turcos les habían ganado de mano. Aparte de la terrible
pérdida de vidas - incluso de niños -
Pedro el Ermitaño, Godofredo de
Bouillion, Gottschalk y todos sus cruzados, incluyendo al Papa católico Urbano II quien ideó todo,
fracasaron porque las Cruzadas no eran
guerras de Dios. El Dios cristiano no
puede perder una batalla. Aunque los cruzados salieron con la señal de la cruz, no eran guerreros
cristianos; tampoco conocían ni
obedecían a las Escrituras.
Jesús dijo: "...y Jerusalén será hollada por los
gentiles, hasta que los tiempos de los
gentiles se cumplan." (Lucas
21:24). Aquí Jesús explicaba a Sus verdaderos discípulos lo que le ocurriría a la Tierra Santa por haber
rechazado Su Señorío. El dijo que era
un castigo "para que se cumplan
todas las cosas que están escritas" (Lucas 21:22), y advirtió por tanto a los discípulos que debían
huir cuando estas cosas comenzaran a
ocurrir.
Daniel y el Señor Jesús profetizaron "...la abominación desoladora." (Aconsejamos al lector
leer Lucas 21:20-24 y Daniel 11:31 para
tener una mejor comprensión de este tema).
El cumplimiento de estas profecías se inició en el año 70 D.C. cuando el General Tito, siguiendo a su
padre Vespasiano, invadió Tierra Santa
y destruyó el Templo más amado, y los
judíos se dispersaron por todo el mundo.
Apenas seis años después de la muerte de Mahoma, en el año 638 D.C., sus seguidores también vinieron
con espadas y conquistaron Jerusalén y
la ocuparon. Según la historia, cuando
Jerusalén cayó finalmente, más de 90.000 "cristianos" fueron muertos por aquellos invasores.
Hoy en día, podemos ver la Mezquita de Omar en un lugar muy cercano al que antiguamente ocupaba el
majestuoso y glorioso Templo de Salomón
donde, en lugar de la nube de la gloria
del Señor, oímos las regulares cantilenas de la illaha a Alá. La construcción de esa mezquita llevó
medio siglo.
Los judíos que anhelan a Dios todavía se acercan al Muro de los Lamentos para llorar por sus pecados. No
satisfechos con inmiscuirse en el Monte
del Templo, los musulmanes
frecuentemente les arrojan piedras desde el interior de la Mezquita. Esto había estado ocurriendo
durante un largo tiempo y nadie parecía
molestarse. El 8 de octubre de 1990 la
provocación alcanzó una virulencia mayor, por lo que la policía israelí tuvo que abrir fuego sobre
los musulmanes, matando a 21 de ellos.
Esto provocó la condena de la comunidad
internacional.
Otra imponente mezquita, El-Aksa Mosque, fue erigida sobre la tumba de Abraham en Hebrón. ¡El lugar
cristiano más sagrado de la tierra, la
cima del Monte Calvario, donde el Hijo
de Dios derramó Su santa sangre, ha sido convertido en un cementerio musulmán! ¡Cercano a él está
el Gólgota, que se ha convertido en una
activa estación árabe de ómnibus!
Como estudiantes que somos de las profecías bíblicas, creemos que esto constituye "la
abominación desoladora, de que habló el
profeta Daniel, puesta donde no debe estar" como Jesús lo profetizó en Marcos 13:14. Pero una cosa está en claro en la Biblia, y esa es: "el
tiempo de los gentiles" con
seguridad habrá de expirar en todos estos lugares - y eso ocurrirá muy pronto. Sabemos que parte de esta profecía se ha cumplido y todavía sigue cumpliéndose
delante de nuestros propios ojos. En
cuanto a la disolución final de estos
gentiles en la antigua ciudad santa, es el propio Espíritu del Señor el que levantará un estandarte contra Sus enemigos.
En cuanto a los cristianos, nuestras armas de guerra son mayores que cualquier bomba atómica que el
mundo pueda jamás soñar con inventar.
Las "Cruzadas" de hoy en día significan rescatar almas de manos del diablo y entregárselas al Señor, porque "Conociendo, pues, el temor del
Señor, persuadimos a los hombres"
(2 Corintios 5:11) para rescatarlos del pecado
y las falsas religiones y reciban el don de Salvación ofrecido en Cristo Jesús.
Es importante recordar aquí que el Rey David, en su piadoso celo, acarició la idea de construir un gran
templo para el Señor, pero luego
explicó: "Mas Dios me dijo: Tú no
edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre" (1 Crónicas
28:3).
¡Ese es el Dios de la Biblia! Podemos estar seguros de que El es totalmente diferente al dios del
combativo profeta Mahoma.
Muchas de las primeras mezquitas construidas por Mahoma y sus sucesores y hasta la mezquita de Omar
que se levanta casi en el sitio de
aquel Templo, fueron edificadas con
manos ensangrentadas; y Alá se deleita en eso y les promete recompensas en el cielo. ¡Sin embargo, la
gente dice que adoramos al mismo Dios y
que vamos al mismo cielo!
Los eruditos musulmanes pueden asumir una postura ingeniosa para presentar muchos argumentos en defensa
de su religión, pero no tienen forma de
eludir los hechos de su historia. Los
hechos son invencibles; ningún argumento intelectual podrá demolerlos.
Las armas de los musulmanes contra Satanás
Cualquier religión que sea del verdadero Dios tendrá a Satanás como adversario, el que debe ser
combatido con las armas más poderosas
disponibles. Los musulmanes también ven
a Satanás como enemigo al que hay que combatir.
¿Pero cómo se le oponen? ¿Con qué armas? ¡Alá recomienda el uso de piedras y guijarros! Es por eso que
todo peregrino musulmán que realiza la
Hajj a La Mecca debe recoger siete
guijarros para arrojarlos al pilar llamado El Gran Satanás. ¿Qué debemos pensar de semejante orden de
Alá? ¡Arrojar guijarros a un espíritu!
¡Es increíble! ¡Con seguridad quien
hablaba en el Corán sabía que no se debe hacer eso!
En cuanto a los cristianos, la Palabra de Dios, la Biblia, ha puesto en claro que nuestra lucha no es
contra un ser de carne y hueso que
puede ser apedreado. Por lo tanto, no
recomienda armas físicas para luchar contra el diablo y sus huestes: "Porque las armas de nuestra
milicia no son carnales, sino poderosas
en Dios para la destrucción de
fortalezas; (del diablo), refutando argumentos, y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevando
cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:4-5).
Uno se sorprende aquí al observar que aunque Alá recomienda guijarros para pelear contra el diablo,
ordena que se luche contra los
cristianos y los judíos, y se dé muerte a los
conversos. (Azora 4:91). ¿Quiere decir esto que los creyentes en Cristo Jesús son más peligrosos
que el propio diablo? Esto es
significativo, y constituye una de las
muchas razones por las que tenemos que conocer la respuesta a la pregunta: ¿Quién es este Alá?
CAPITULO CINCO
Alá y la calidad de Hijo de Jesús
"¿Quién subió al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas
en un paño? ¿Quién afirmó todos los
términos de la tierra? ¿Cuál es su
nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?" (Proverbios 30:4).
"Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida
de nuestro Señor Jesucristo siguiendo
fábulas artificiosas, sino como
habiendo visto con nuestros propios ojos su
majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica
gloria una voz que decía: Este es mi
Hijo amado, en el cual tengo complacencia.
Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. Tenemos
también la palabra profética más
segura, a la cual hacéis bien en estar
atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros
corazones." (2 Pedro 1:16-19).
La relación de Jesucristo con Dios ha sido la mayor ofensa para los musulmanes y el problema del propio
Alá. ¿Es Jesús el Hijo de Dios? ¿Puede
Dios tener un Hijo? La Biblia dice que
sí. Alá dice, no.
Debido a que los cristianos insisten en que Jesús es el Hijo del Dios viviente, el Corán dice,
"¡Dios los mate...!" (Azora 9:30).
Es imposible que un musulmán crea todas las palabras del Corán y creer todavía que Jesús es el Hijo
de Dios. Quizás alguien pregunte: ¿Fue
Mahoma quien personalmente desarrolló
odio por esta verdad fundamental de la fe cristiana o fue el Alá que lo inspiraba?
Algunos han sugerido que, al comienzo, Mahoma tuvo buenas intenciones pero no pudo evitar caer en
manos de un genio malévolo que lo
engañó haciéndolo oponerse a la calidad de
Hijo y la deidad de Jesucristo.
Por ejemplo, se ha dicho que el Alá de la Meca pre-islámica tuvo hijos e hijas. Mahoma pudo haber
pensado que esto era impropio de un
Creador. Quizás es por eso que oímos:
"Creador de los cielos y de la tierra, ¿cómo tendría un hijo si carece de compañera?" (Azora
6:101).
Esta enseñanza pagana de la Meca fue probablemente la idea a la que se oponía Mahoma. Pero cuando oyó que
el Dios Todopoderoso de los cristianos
también tenía un Hijo llamado Jesús,
desechó totalmente esa idea como herejía, junto con la idea de la `paternidad' de Dios de los de la Mecca.
Otra confusión que surgió en el tiempo de Mahoma fue la doctrina de los cultos Maryamiyya
predominantes entre el Siglo 5 y
finales del Siglo 7 D.C. Estos sectarios eran
paganos que creían que el creador tenía una Esposa llamada Venus o Al Zahrah, a quien consideraban
`Reina del Cielo', y que tenían un hijo
por procreación. Cuando esta gente se
convirtió (o fueron desviados, más bien) al cristianismo, importaron la doctrina a la iglesia,
considerando a María la Venus o
Al-zahrah, la `Reina del Cielo', y a Jesús como el hijo. Exaltaban y adoraban a María como diosa, de ahí que fueran llamados Marianistas.
Los cristianos auténticos pensaban que esta era una doctrina peligrosa, combatieron la herejía y
excomulgaron a sus adherentes. Las sectas
habían dejado de existir hacia finales
del Siglo 7 D.C.
Este fue el período cuando surgió el islamismo. Tal vez por eso leemos en el Corán que la Trinidad
cristiana consiste en Dios el Padre,
María y Jesús. Podría ser que Mahoma haya
tomado la doctrina marianista por la doctrina cristiana de la Trinidad o que ignoraba totalmente qué
era lo que los cristianos creían acerca
de la Santa Trinidad y en particular de
la calidad de Hijo de Jesús. Se ha dicho
también que la veneración de María por los católico-romanos podría haber agravado la confusión de Mahoma
a este respecto, sumándose todavía las
herejías nestoriana y arriana que
estaban igualmente desarrolladas entre los
cristianos en ese tiempo.
Pero debemos ser cuidadosos para no sacar conclusiones todavía. La cuestión es más compleja que
eso. Son muy escasas las evidencias de
que el repudio que Mahoma hizo de la
calidad de Hijo de Jesús fue debida a las doctrinas marianistas y mecanas. Es sólo tomando algunos registros históricos que podemos sugerir semejante
conclusión; es sólo una sugerencia. Leyendo
el Corán, sin embargo, resulta evidente
que aparte de los idólatras de Meca, Mahoma
enfrentó deliberadamente al cristianismo en particular como una forma de paganismo. La adoración de
Jesús como Hijo de Dios era considerada
una idolatría. Es lo mismo que ocurre
hoy en día. La idea misma de la Encarnación era inimaginable para Mahoma, y todavía lo es para los
musulmanes.
El segundo problema es la cuestión de la inspiración. Si Mahoma insistía en que quien hablaba por
medio de él era Alá, debemos tomar el
asunto muy en serio. Si él dijo que era
inspirado por Alá para oponerse a la creencia cristiana en la deidad de Jesús, sería desde esta
perspectiva de donde podríamos abordar
la cuestión. Si Alá es verdaderamente
"Todo-sabio, Omnisciente" y esto se repite en todas
partes del Corán, uno podría esperar
que él conocería las verdaderas cosas
que enseña el cristianismo. Por ejemplo, la
doctrina cristiana de la Trinidad no incluye a María. Es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y no el
Padre, María, y Jesús como se alega en
el Corán. (Azora 4:169).
Desde la perspectiva del Corán, el problema del Alá de Mahoma no consistía tanto en la Trinidad
como en la calidad de Hijo de Jesús. El
la odia. En la Azora 2:110, leemos:
"Dicen: ` Dios ha adoptado un Hijo' ¡Loado sea! ¡NO!"
"Di: `El es Dios, es único, El
solo. No ha engendrado ni ha sido
engendrado, y no tiene a nadie por igual' (Azora 112). Esta es por lo general la Azora clave para todos
los musulmanes.
"Dios no tiene por qué adoptar un hijo (o sea, es una calumnia de los cristianos contra Alá decir
que Jesús es el hijo de Alá.) ¡Loado
sea! Cuando decreta una cosa, no tiene
más que decir `¡Sea!', y es" (Azora 19:36, Al Hilali et al.)
"El Mesías, Jesús, hijo de María, es el Enviado de Dios. Realmente, el Dios es un dios único. ¡Loado
sea! ¿Tendría un hijo cuando tiene lo
que está en los cielos y en la tierra?
(Azora 4:169).
Hay varios otros lugares en el Corán donde la calidad de hijo de Jesús es enfáticamente negada. Poner
a Jesús en el pedestal de la calidad de
Hijo de Dios es para los musulmanes el
pecado imperdonable. Les molesta, les
fastidia, les causa náusea. No lo pueden imaginar; es simplemente imposible.
Es porque ciertas cosas de Dios no pueden ser imaginadas que se las llama `maravillosas'. Dios deja de
ser Dios si Su naturaleza y todas las
cosas que es capaz de hacer fueran sólo
las cosas que pueden ser lógicamente razonadas por la mente humana.
En el Corán se cita a Alá diciendo: "Los cristianos
dicen: `El Mesías es Hijo de Dios' ...
¡Dios los mate! ¡Cómo se apartan de la
verdad!" (Azora 9:30).
Desde luego que ninguna maldición o hechizo de Alá puede afectar a un verdadero cristiano bíblico
nacido de nuevo, y tal vez es por eso
que los musulmanes acuden a las armas
físicas para atacarnos. No deseamos lamentarnos de que Jesús no sea el Hijo de Alá. Es
verdaderamente difícil imaginar que el
dios musulmán procree al "Príncipe de Paz", o a un Cristo "manso y humilde".
Pero veamos si existe alguna lógica en la afirmación de la deidad de Jesús. La Biblia dice, `Dios es
Espíritu'. El Corán dice que Jesús es
el Espíritu de Dios que fue infundido
en la Virgen María (Azora 21:91).
Si Dios es Espíritu y Jesús es el Espíritu de Dios (estamos de acuerdo que el espíritu y el cuerpo son
distintos aunque uno), no tenemos
necesidad de un modus tollendo ponem o de
alguna lógica compleja para llegar a la conclusión de que Jesús es uno con Dios. Deberíamos recordar
también que otro nombre dado a Jesús
700 años antes de que naciera
físicamente, es Emanuel, que significa `Dios con nosotros'.
Jesús no se convirtió en lo que El es a causa de haber nacido de María. El había sido lo que es aun
antes de la fundación del mundo. Sólo
se encarnó, es decir, tomó carne de
hombre porque deseada salvar al hombre. El emanó de Dios. Cuando descendió, dijo: "Sacrificio y
ofrenda no quisiste; mas me preparaste
cuerpo" (Hebreos 10:5). El descendió sólo
para entrar en aquel cuerpo de María.
También la Biblia dice que Jesús es la Palabra de Dios:
"En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el Verbo era
Dios.... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre,) lleno de gracia y verdad"
(Juan 1: 1, 14).
En la Azora 3:40, leemos: "los ángeles dijeron: `¡Oh
María! Dios te albricia con un Verbo,
emanado de El, cuyo nombre es el Mesías,
Jesús, hijo de María." Pero debido a que muchos comentaristas musulmanes no desean creer en nada que pueda dar idea de la deidad de Jesús, han sugerido
que `el Verbo' es sólo la orden
creadora (el deseo) de Dios, `sea'. Pero
los eruditos musulmanes de la clase de Al Shaikh Muhyl Al Din Al Arabi lo saben bien. 1 Al Arabi señala que
la palabra árabe que se traduce `cuyo'
en ese ayah es `ismihi'. Es un
pronombre personal masculino. Es por eso que la traducción inglesa ha usado correctamente el pronombre
personal relativo `whose' (cuyo). Esto
demuestra que el Verbo de que se habla
no es sólo una unidad gramatical, ni siquiera un poder, sino una persona. El celebrado erudito musulmán Al'Arasi escribió: `El Verbo es Dios en
teofanía....y es la única persona
divina."
Ahora bien, si el Verbo es una persona, y el Verbo es Dios, y el Verbo se hizo carne, significa que Dios
se hizo carne. Esto quiere decir que no
es que Jesús, un mero hombre, se hizo
Dios, o que los cristianos lo consideren así, sino que Dios se hizo ser a Sí Mismo en Jesús, y lo
llama Su Hijo, Su Cristo.
En aquella Azora 6:101 citada anteriormente, leemos: "Creador de los cielos y de la tierra,
¿cómo tendría un hijo, si carece de
compañera?" Deberíamos dirigir nuestra
atención aquí al hecho de que la persona que habla no es "el Señor", contrariamente a lo que afirman
los musulmanes, acerca de que todas las
palabras del Corán son dichas por `el
Señor'.
Pero según la Hadith Kudsi, el Señor dice, "Los ricos
son mis agentes y los pobres, miembros
de mi familia (mis hijos). 2). Esto refuta
también la afirmación de los musulmanes
de que la Hadith sólo contiene palabras y hechos de Mahoma, a diferencia del Corán que contiene las palabras de Alá.
Ahora bien, el escritor del Corán dice, "...si carece de compañera?" Pero en esa Hadith, el
mismo Alá habla de "mi familia".
Como cristianos, no suponemos que el hecho de
tener Alá una familia quiera decir que él sea un esposo con esposa, hijos, parientes, etc. Entendemos
que esa declaración en la Hadith es
sólo metafórica. Pero si los musulmanes
tienen tal declaración en uno de sus libros
sagrados, ¿por qué tienen que objetar tanto la idea de que el Dios cristiano tenga un Hijo? ¿Por qué
tienen que imaginar que la calidad de
hijo de Jesús sea una relación
biológica?
Deseamos expresar por lo tanto que Dios es el Padre de Jesucristo, no en el sentido físico, ni
siquiera en el sentido de la Hadith
citada anteriormente, sino de una
manera muy especial y única que trasciende la comprensión humana. Y por ser El el Hijo de Dios, es
Dios en naturaleza. Dios declara que
Jesús es Su Hijo, y nosotros preferimos
creer en lugar de racionalizar. Es orgullo y arrogancia del hombre insistir en comprenderlo todo antes
de aceptar una realidad. Es cuando
recibimos la verdad cristiana por simple
fe que comenzamos a tener una revelación de esa verdad en nuestro espíritu. Como el filósofo Anselmo,
lo que simplemente puedo decir es: credo ut intelligam (`Creo para poder comprender.') Jesús dijo, "El que
quiera hacer la voluntad de Dios,
conocerá si la doctrina es de Dios..."
(Juan 7:17).
Es decir, que la Deidad de Jesús como Hijo de Dios no es necesariamente una simple doctrina
lógicamente demostrable, y no tiene
porqué serlo. La creemos porque Dios lo dice, y eso es todo. Pero por otra parte, esto no significa que la doctrina no tenga sentido, tal como lo hemos
señalado. Con mordaz invectiva, muchos
musulmanes nos dicen, "Ustedes no
razonan; un alumno común de jardín de infantes conoce suficiente aritmética elemental para saber
que 1 + 1 + 1 = 3, y no 1".
Nosotros sabemos por supuesto que 1 + 1 + 1 = 3; pero eso es sólo en la matemática elemental del jardín de infantes. ¡En matemática avanzada, física y
lógica, 1 + 1 + 1 PUEDE ser 1! Si los
musulmanes estuvieran realmente
dispuestos a razonar, no tomarían la doctrina de la Trinidad como ofensiva a la lógica. El General
Ibrahim Babangida de Nigeria, un
musulmán de nacimiento, ha escrito: "La
confirmación y concesión por parte de los musulmanes de que Jesucristo era verdaderamente de nacimiento
virginal, deja abierta la puerta para
muchas posibilidades. Dos de esas
posibilidades son de hecho la divinidad de Jesucristo y su calidad de hijo divino." La filosofía
confirma que puede haber muchos en uno
y uno que manifiesta muchas
particularidades, así como la matemática da lugar a que un conjunto tenga clases y subconjuntos. El
cuerpo humano es un ejemplo perfecto de
muchos en uno y uno en muchos, tanto en
el sentido filosófico como matemático.
Aunque la declaración antedicha del General Ibrahim Babangida es una oportuna apelación a la
razón y la tolerancia, la Biblia nos
enseña que la cuestión de la Persona y
la Obra de Jesucristo debe ser resuelta en el
corazón y la vida de cada individuo mientras viva. Será demasiado tarde que descubramos esta verdad
el Día del Juicio para nuestra
perdición y arrepentimiento eternos.
Pero Dios nos ha dado el intelecto aquí en la tierra para poder razonar. Cuando la gente ignora la
razón, queda abierta al emocionalismo
si su fe es críticamente examinada. No
obstante, Dios no desea que tengamos sólo una aceptación intelectual de Su Palabra. Nuestro
conocimiento en la mente debe
conducirnos a una fe salvadora en el corazón, y ésta a una vida transformada AHORA. El veterano
autor cristiano, Homer Duncan,
americano, ha dicho que miles de personas no
llegan al Cielo por unas pocas pulgadas! "Me refiero con esto a la distancia que va de la cabeza al
corazón."
Según la Biblia, Dios ha creado al hombre a Su propia imagen. Como Trinidad, hizo también al
hombre una trinidad - espíritu, alma y
cuerpo, distintos y sin embargo uno. Esto
es maravilloso. Si la naturaleza del hombre es un misterio, ¿cuánto más la naturaleza de Dios?
"E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad
(es decir, la naturaleza divina o el
`uqnum' árabe): Dios fue manifestado en
carne, justificado en el Espíritu, visto de
los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria" (1 Timoteo
3:16).
Ese es el resumen del Nuevo Testamento Bíblico. Fue Dios quien envió el ángel Gabriel a anunciarle a
María: "Es Espíritu Santo vendrá
sobre tí, y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios"
(Lucas 1:35).
Seiscientos cuarenta años más tarde, Mahoma dijo que un ángel Gabriel vino a él con un mensaje de un
Alá de que Jesús no era realmente lo
que la Biblia dice que El es, y que
sólo era un buen profeta. La pregunta es: ¿Qué Gabriel, y el Gabriel de quién vino a él? (También
dijo que el Espíritu Santo es el Angel
Gabriel. ¡Eso sí que es confusión!
Sin embargo, antes de que Mahoma viniera con su mensaje, el Apóstol Pablo ya había advertido: "Mas
si aun nosotros, o un ángel del cielo,
os anunciare otro evangelio diferente del
que os hemos anunciado, sea anatema." (Gálatas 1:8).
La razón es que sólo un ángel del diablo puede decir algo que sea contrario a lo que Dios ya ha dicho
con Su propia voz desde el cielo en
presencia de muchos testigos, cuando
declaró: "Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia" (Lucas 3:22). Sí, Dios declaró que Jesús era
Su Hijo. Pero Alá y su Mahoma dicen que
no puede ser así, y que los aspectos de
las Escrituras que presentan a Jesús como Hijo
de Dios son Escrituras adulteradas. La Biblia dice, "sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso."
(Romanos 3:4).
Un musulmán que crea verdaderamente en el Corán no puede creer que Dios sea tan impotente en Su mundo
para permitir que Su Palabra sea
corrompida. De acuerdo a las Azoras 6:34
y 10:64, la corrupción de la Palabra de Dios es totalmente imposible. Dios mantiene el control de Su
Palabra. Todo lo que la Biblia dice
acerca de Jesús es la verdad. No hay nada
que sea mentira, y ningún hecho está cambiado.
Los críticos musulmanes, al comentar sobre las muchas traducciones diferentes de la Biblia que hay
hoy en día, pretenden no saber que
también hay alrededor de 50
traducciones diferentes de su propio Corán. Para escribir este libro, he leído no menos de seis
traducciones del Corán aceptadas por la
mayoría de los musulmanes.
La única razón por la que los musulmanes afirman que la Biblia está adulterada es que ella habla de
la deidad de Cristo. Dicen que no pueden
postrarse ante `el Hombre de Galilea'.
La razón que dan es que Jesús era un ser creado tal como Adán lo fue, y no es más hijo de Dios que Adán (Azora 3:52). Aceptemos esto para dar lugar
al siguiente argumento.
El Corán dice en no menos de ocho lugares que cuando Adán fue creado Dios ordenó que todos los ángeles
se inclinaran y adoraran al hombre que
El había hecho: "Entonces dijimos a
los ángeles: `Postraos ante Adán'; y se postraron, excepto Iblis, que rehusó, se enorgulleció y fue uno
de los infieles." (Azora 2:32;
Azora 7:10 ff.; Azora 15:29-38; Azora
17:63-65; Azora 18:48; Azora 20:115 ff. y Azora 38:71 ff.). En otras palabras, lo que había hecho de Iblis un incrédulo fue su negativa a postrarse ante
Adán. En las Azoras 15 y 38, Dios lanzó
algunos anatemas sobre Iblis por esta
arrogancia. La pregunta es: Si los musulmanes hubieran estado en la tierra en aquel tiempo, ¿se
habrían postrado también ante Adán? y,
¿no hubiera sido anti-islámico? Es de
su propio interés aclarar esta cuestión.
En 1 Corintios 15:45, 47, la Biblia dice que Jesús es el postrer Adán (aunque no en el sentido
islámico). "Así también está
escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma
viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante... El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo
Hombre, que es el Señor, es del
cielo." Ningún musulmán sincero puede negar alguna de estas afirmaciones de la Biblia. Adán era polvo. Pero de acuerdo al propio Corán, Jesucristo
no es polvo sino la Palabra de Dios
(khalimatullah) y un Espíritu de Dios.
Según el Corán Dios se refiere a Jesús como "Nuestro Espíritu" (Azora 21:91). Preguntamos:
¿Es el Espíritu de Dios una entidad
separada, o parte de El? ¿Y es este
Espíritu divino, o no? Esta es otra cuestión que merece ser aclarada.
Ahora bien, si el primer Adán, mero polvo, debe ser adorado, aun por los ángeles, ¿por qué no el postrer
Adán, el Espíritu dador de vida de
Dios? Con toda humildad digo, por lo
tanto, que si los musulmanes se niegan a postrarse ante el último Adán, significa que se han unido a
la rebelión y la arrogancia de Iblis, y
están bajo el mismo anatema que fue
lanzado sobre Satanás.
También hay algunos musulmanes sinceros que dicen que creen en Jesús. Pero eso no es cierto en realidad.
¿Qué es lo que creen acerca de El? Uno
puede creer en un `Jesús' histórico, un
hombre de Galilea, uno de los profetas de Dios, un gran maestro que hablaba en parábolas, un buen
hombre que trataba bien a su prójimo,
que produjo pan y otros milagros. Sí, es
posible que uno crea en todo esto y no significarle nada, si termina ahí. Si usted es musulmán, el diablo
querría que creyera en todo lo que dice
la Biblia excepto en la calidad de Hijo
y el Señorío de Jesús.
El Señor preguntó una vez a Sus discípulos, "¿Quién
dicen los hombres que es el Hijo del
Hombre?" La respuesta a esa
pregunta es muy importante porque nuestra salvación depende de eso. Un musulmán diría, `El es uno de los
mensajeros más poderosos de Dios; no
más;' ¡pero ahí se equivoca! Jesús es
más que un profeta. La respuesta de Pedro fue: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente"
(Mateo 16:16), y Jesús dijo que sólo
por una revelación de Dios pudo saberlo Pedro
en su corazón y confesarlo. Si un musulmán tiene un problema en relación a esto, puede orar aquí y
pedirle a Dios que abra su mente y su
corazón para comprenderlo.
Juan dijo que escribió su evangelio, "para que creáis
que Jesús es el Cristo, el Hijo de
Dios, y para que creyendo, tengáis vida
en su nombre" (Juan 20:31).
Creer en Jesús significa creer en Su Nombre; y Su Nombre significa `el Señor nuestra salvación' o
`nuestro Salvador'. De modo que el
musulmán que no cree que Jesús es la
salvación del hombre no puede decir que cree en Jesús. La salvación está en creer en Su Nombre; y es
el Nombre el que habla de Su Señorío.
Las Escrituras dicen, "Si crees en el Señor Jesús, serás salvo." Eso significa que uno no cree
simplemente en `Jesús', sino en `el
Señor Jesucristo'. Es decir, su Señor,
y el Cristo de Dios. Esta es la fe sencilla que puede la obra sobrenatural de cambiar su corazón y hacerlo aceptable a Dios. Su fe sólo significa estar
de acuerdo con Dios. La negativa
significa simplemente orgullo.
Ahora bien, si usted es musulmán, ¿desea estar de acuerdo con Dios o desea depender de su pequeño
razonamiento y permanecer en sus pecados?
¿Sabe usted qué es lo que Jesús dice a
ese respecto? El dice, "...porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis"
(Juan 8:24). "Porque tres son los
que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno.... Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el
testimonio de Dios; porque este es el
testimonio con que dios ha testificado
acerca de Su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree, a
Dios le ha hecho mentiroso, porque no
ha creído en el testimonio que Dios ha
dado acerca de Su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en
Su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la
vida; el que no tiene al Hijo de Dios
no tiene la vida" (1 Juan 5:7, 9-12).
Anotaciones:
1) Libro de Arabi, `Fusua al Hukum' oo. 13, 35.
2) Citado en
Zachariah, Brutus, God is One - In the Holy
Trinity, Rikon, Switzerland p.25.
CAPITULO SEIS
Mucha gente se pregunta por qué los cristianos y musulmanes afirman que están orientados hacia un cielo
determinado, y sin embargo están
totalmente en desacuerdo acerca de la
manera de llegar a ese cielo.
Un estudio cuidadoso del Corán demuestra, sin embargo, que el cielo cristiano es diferente del Paraíso
musulmán, a pesar de la euforia y
felicidad generales que ambos prometen.
En este capítulo, procuraremos examinar el cielo musulmán comparándolo con el de la Biblia, para ver la forma en que esto nos puede ayudar a identificar a
Alá, el Dios del cielo musulmán.
Entrada al cielo
El Corán dice, "Para quienes se aparten de las
enormidades del pecado y de las
torpezas y no cometan más que pecados
veniales, tu Señor será espléndido en el perdón." (Azora 53:33). Es decir, ¡un pecador entrará en el
cielo musulmán si sus pecados no son
demasiado grandes!
Esto es claramente diferente del cielo donde Dios está. Es también diferente del lugar donde Cristo
morará cuando regrese a reinar. El
único camino a Dios es el de la
completa santidad, "...sin la cual nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14). La Biblia dice: "Y
habrá allí calzada y camino, y será
llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo
por él" (Isaías 35:8, Apocalipsis 21:27).
Dios es un Dios santo, y El es el Dios del cielo cristiano. El es un Dios "muy limpio de ojos para
ver el mal, ni puedes ver el agravio
(no importa cuán pequeño sea)" (Habacuc
1:13). Sin embargo, El ha hecho provisión para todo el que desee y está dispuesto a humillarse para
recibirla.
La vida en el cielo musulmán
El Corán que se dice es una revelación de Alá,
manifiesta que habrá muchos matrimonios
y sexo en el cielo (Azora 56:10-22, 35-
38). El libro habla de muchas vírgenes que
ninguna persona ni ángel han desflorado. Son `esposas puras' (Azora 3:13) y `mujeres de mirada recatada'
(Azora 55:56; Azora 37:447; Azora
44:51-55). Promete compañeras con
grandes y hermosos ojos brillantes (Azora 52:20). Una Hadith dice: "El más humilde de los habitantes
del paraíso será aquél que tenga
ochenta mil siervos, setenta y dos
esposas...." (Mishkat al
Masabih, Sh. M. Ashraf (1990) p.1204). Para que nadie
espiritualice esto, Anas citó al
Profeta: "En el paraíso el creyente recibirá gran potencia para realizar sus relaciones sexuales".
(Ibid. p.1200). No es de extrañar que
Alá diga que sus seguidores pueden
multiplicar sus esposas aquí en la tierra. No sabemos si su intención es que la poligamia aquí sirva
como campo de capacitación para el Gran
Más Allá.
Quizás nos resulte provechoso hacer una retrospectiva en la vida del profeta Mahoma. En las Tradiciones
se dan diversas cifras acerca de la
cantidad de esposas de Mahoma. Algunas
dicen 27; otras 29; algunas 9; algunas 11 y otras 13. El problema es que tuvo tantas, y casi siempre
después de una guerra librada por su
ejército adquiría otras. Después estas
mujeres eran tenidas en reclusión. Es difícil para un biógrafo dar una cifra precisa e
indiscutible acerca de las esposas del
profeta del Islam. Las esposas que podemos
mencionar específicamente son: Aisha (Ayesha), Hafsa, Safia, Sawda, Um Salama, Zainab, Mariam, Ummu
Habiba, Maymuna, Raihana, Juwayriyya y
Safiyya. Ali Dashti dio más nombres.
El propio Corán nos da una idea acerca de la amplitud de las prerrogativas de que gozaba Mahoma en
relación a las mujeres. En la Azora
33:49 leemos: "¡Profeta! Te declaramos
lícitas a tus esposas - aquellas a las que diste sus dotes (Mahr) - a la esclava que posee tu diestra -
porque Dios te las ha dado en la guerra
- a las hijas de tu tío paterno, a las
hijas de tu tía paterna, a las hijas de tu tío materno y a las hijas de tus tías maternas que han
emigrado contigo; y a la mujer
creyente, si ella se da al Profeta, si el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio para tí, no para los creyentes (en general)."
Sin embargo, a pesar de todas las mujeres que parecen haber rodeado a Mahoma, no tuvo ningún hijo varón
que sobreviviera. Por lo tanto adoptó a
un niño, Zaid ibn Harithah. Zaid creció
y fue bendecido con una joven y
encantadora mujer, Zainab, a quien ya hemos mencionado. Desafortunadamente, esta mujer resultó ser
una tentación para el profeta.
Un día, cuando visitaba la casa de Zaid, Mahoma vio a Zainab que no estaba completamente vestida.
Trastornado e impactado por la belleza
de la mujer, el profeta dijo, anhelante: "La alabanza pertenece a Alá, que cambia los corazones de los hombres según su voluntad."
Al poco tiempo se hicieron los arreglos para que Zaid se divorciara de Zainab
y el profeta pudiera casarse con ella.
Al comienzo, Mahoma temía lo que podría decir la gente si seducía a Zainab. De manera que pretendía no
estar personalmente interesado en ella.
Pero Alá lo reprendió por la aparente
hipocresía y temor: "Recuerda cuando decías a quien (Zaid) Dios ha colmado de bienes y tú le has favorecido: `¡Retén (en matrimonio) a su
esposa y teme a Dios!' Ocultabas
(Mahoma) en tu interior lo que Dios iba a
mostrar; temías a los hombres, mientras Dios era más digno de que le temieses". (Azora 33:37).
Lo que se dice aquí es en esencia lo siguiente: Si yo soy el que cambió tu corazón hacia la belleza de la
esposa de Zayd, ¿por qué temes a los
hombres al tomar la decisión correcta?
¿Temes a los hombres más que a mí? Mahoma decidió por lo tanto ceder a la voluntad de Alá y tomó a
Zainab como esposa.
No, el drama no fue considerada pecado. Vinieron dos revelaciones de Alá para justificar la
acción delante de la posteridad. Una de
ellas es la que se cita en la Azora 33:37.
Continúa: "Cuando Zayd hubo decidido el asunto y se divorció, te casamos con ella, para que los
musulmanes, al casarse con las esposas
de sus hijos adoptivos, no cometan
pecado si estos han decidido divorciarse de ellas. ¡Cúmplase la orden de Dios!"
Algunos escritores musulmanes modernos han transpirado profusamente para justificar esta cuestión.
Dicen que debido a que Zainab era demasiado
orgullosa de su belleza el esposo ya no
estaba interesado en conservarla. Un Apóstol de Jesucristo o un Pastor hubiera enseñado a sus convertidos los principios piadosos sobre los que se
basa un matrimonio exitoso, en lugar de
apropiarse él mismo de la esposa
(Efesios 5:22-33; Colosenses 3:18,19). Algunos apologetas nos dicen que Zayd se divorció voluntariamente
de Zainab y se la dio al Profeta por
propia decisión y de todo corazón; y
que de acuerdo al propio Corán, Zayd ya no tenía más deseos de conservarla.
Todos sabemos que esto difícilmente podría ser cierto. Es difícil que Zayd hubiera estado dispuesto a
renunciar de todo corazón a su querida
y flamante esposa para cedérsela a
otro. Tampoco Zainab podría haber abandonado voluntariamente a su joven, dinámico y vibrante esposo por
un hombre de más de 50 años. Pero la
joven pareja no tenía elección en este
asunto. Zayd tenía que ser respetuoso. No deseaba mostrar su desilusión y tristeza en relación a la
conducta de su padre - un hombre que
había sido tan bueno con él desde su niñez.
Además, puesto que Mahoma había insistido en que su reclamo de la esposa de Zayd era por la voluntad de
Alá, Zayd no podía hacer otra cosa que
someterse. La sumisión a la voluntad de
Alá es lo que caracteriza a un buen musulmán. El profeta Mahoma ha dado una advertencia acerca de la reacción de cualquiera a este respecto. El dijo,
"Cuando Dios y su Enviado han
decretado un asunto, ni hombre ni mujer
creyentes tienen elección en su asunto. Quien desobedece a Dios y a su Enviado se extravía de modo
manifiesto" (Azora 33:36. Leer
también la Hadith No.384, Vol.9, Sahih
al-Bukhari).
¿Tuvo realmente Mahoma tal revelación como está registrada aquí en el Corán? Los musulmanes dicen que
sí. ¿Venía de Alá? Ellos dicen, sí. Uno
se pregunta entonces quién es este Alá
que semejante orden y "cambia los corazones de los hombres" para que hagan tal cosa.
El Rey David de Israel cayó en una tentación casi similar. Pero él nunca justificó su acción; y Dios
nunca la condonó. Fue castigado a causa
de ella. En la revelación que le vino a
él por medio del profeta Natán, Dios dijo: "Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la
espada, por cuanto me menospreciaste, y
tomaste la mujer de Urías Heteo para
que fuese tu mujer."(2 Samuel 12:10). ¡La espada no se ha apartado hasta el día de hoy de la casa de
David! Dios está diciendo aquí que al
tomar David la esposa de Urías lo
estaba despreciando a El, que ha dado a todo hombre su propia esposa. Es por eso que no creemos que
el mismo Dios que habla en la Biblia
podría conducir a Mahoma a tomar la
esposa de otro - la de su propio hijo adoptivo.
Aparte de las cuatro esposas que se permite tener a los musulmanes, Alá dice en la Azora 4:24ss que
son libres para tomar a sus esclavas
como esposas. Además, en el caso de un viajero,
turista o peregrino, el musulmán fiel puede tener algunas otras `esposas' temporarias en lugares estratégicos donde se hospede. Este `casamiento' es lo
que se conoce como mut'a o la Ley del
Deseo (`mut'a' significa `Deseo'). Puede
durar una hora o el tiempo que el hombre desee. Irán es considerado un ejemplo del reino de Alá en
la tierra, y de acuerdo a un trabajo de
investigación realizado por una mujer
iraní, Shahla Haeri, la mut'a sigue floreciente hoy en día. 1) El historiador Burkhardt ha señalado
que la mut'a ya prevalecía en Arabia
antes de que Mahoma comenzara su
predicación. La costumbre era que el anfitrión ofreciera normalmente al huésped una parienta suya
para la noche. El `casamiento' duraba
hasta la mañana siguiente o en tanto el
huésped permaneciera allí. Si Alá aprobaba este tipo de práctica aunque fuera con ciertas
modificaciones como lo afirman los musulmanes
que practican la mut'a, nuestros
diccionarios podrían que redefinir los términos adulterio y fornicación. Las definiciones y normas
bíblicas sin embargo, permanecen
inmutables (2 Timoteo 2:19).
Todos los años cuando los periodistas extranjeros se quejan de la prostitución en La Meca durante la
Hajj, es debido a que no comprenden el
apoyo divino que tiene lo que se
practica. Para el cristiano, todo esto automáticamente anula el claro mandato de Dios"
"No cometerás adulterio."
Para un musulmán, tal mandamiento es impreciso.
Y si usted es una mujer joven, comprometida en matrimonio con un musulmán, tome nota. Como esposo, su
hombre tiene permiso de Alá en la Azora
4:38 a golpearla cada vez que
desobedezca. Como alternativa, él puede rehusar acercarse a usted durante un largo tiempo como castigo,
puesto que él tiene otras adentro o
afuera. Pero compare esto con lo que el
Dios de la Biblia ordena que sea la relación
esposo-esposa en Efesios 5:25-33, Colosenses 3:19, 1 Corintios 7:2-5.
Con este trasfondo de la vida matrimonial en el Islam, tal vez no sea sorprendente que el cielo
islámico esté lleno de `aventuras
amorosas' como vimos anteriormente. Pero aparte de las ilimitadas lunas de miel del paraíso de Mahoma, ¡hay también "ríos de vino" que fluyen
en ese cielo! (Azora 47:16; Azora 76:5,
21; Azora 83:25-28). En las Azoras 5:93 y
2:216, el vino está prohibido. Algunos han visto esto como una contradicción. Pero no tenemos que
considerarlo así. La abstinencia aquí
puede ser simplemente para preparar
nuestras gargantas para el Gran Más Allá. De hecho, una Hadith dice, "El que bebe vino en este
mundo y muere cuando se hace adicto a
él, no habiéndose arrepentido, no lo beberá
en el próximo". Mishkat al
Masabih, Sh. M. Ashraf, Lahore (1990).
Con todas las borracheras y aventuras
amorosas en el cielo islámico, los
observadores se han preguntado si Alá no
podría tener dificultad en conseguir la atención de los musulmanes para que lo adoraran en ese
Paraíso. Alguien pregunta, `Todas estas
orgías y libertinaje, ¿serán gozadas en
presencia de Dios en el Cielo? El hecho es que en el cielo musulmán Dios ni siquiera está presente. No hemos visto ninguna descripción del cielo en todo
el Corán que muestre evidencia alguna
de que Dios esté presente allí. No hay
adoración de Dios en ese lugar. Ya han adorado lo suficiente aquí en la tierra.
Ahora es tiempo para el gozo sensual ilimitado. De modo que, un musulmán que vivió en la tierra adorando
a un Dios a quien no conocía, ¿irá a un
cielo donde todavía no conocerá ni verá
a ese Dios o Su gloria?
Desde luego que el hombre podrá ver a Dios. Jesús dijo, "Bienaventurados los de limpio corazón,
porque ellos verán a Dios" (Mateo
5:8). Si alguien muere en sus pecados sin ser
perdonado aquí en la tierra antes de morir, no importa qué religión tenía en la tierra, no irá al
Cielo, sino que será condenado al
Infierno.
Jesús le dijo a cierta mujer muy religiosa, "Vosotros (Samaritanos) adoráis lo que no sabéis;
nosotros adoramos lo que sabemos; porque
la salvación viene de los judíos" (Juan
4:22). A aquellos que creen en El, el Señor dijo: "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed
también en mí. En la casa de mi Padre
muchas moradas hay; si así no fuera, yo
os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde
yo estoy, vosotros también estéis. Y
sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene
al Padre, sino por mí." (Juan
14:1-6).
De modo que el Cielo del cristiano es donde Jesús está. Lo verán a El con el Padre en la gloria. La
Biblia dice, "....la veremos tal
como él es" (1 Juan 3:2; Apocalipsis
22:3-4).
La cuestión de los `ríos de vino' ha sido un desconcierto para algunos exegetas musulmanes. ¡Pero
ellos son gente lista! Algunos, en el
intento de justificar esto, dicen que
el vino no es en realidad alcohólico, (porque no podrían imaginar como sería semejante cielo). Pero
uno de ellos explica que aun cuando los
ríos fuesen realmente alcohólicos, esa
sería precisamente la razón que tendría un
musulmán comprometido para no beber vino ni cerveza aquí en la tierra, puesto que habría suficiente en
su cielo.
Pero la Biblia dice: "Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es
idólatra, tiene herencia en el reino de
Cristo y de Dios. Nadie os engañe con
palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No
seáis pues, partícipes con ellos"
(Efesios 5:5-7).
"Manifiestas son las obras (prácticas) de la carne, que
son: adulterio, fornicación,
inmundicia, lascivia, idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios,
borracheras, orgías, y cosas semejantes
a estas; acerca de las cuales os
amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas NO heredarán el reino
de Dios" (Gálatas 5:19-21).
El gozo del cielo cristiano no consiste en la bebida y el sexo. "Porque el reino de Dios no es
comida ni bebida, sino justicia, paz y
gozo en el Espíritu Santo" (Romanos 14:17). Indudablemente va a haber una ocasión especial durante la `Cena de las Bodas del Cordero', cuando
Jesús se reunirá con todo Su pueblo
para compartir el jugo del fruto de la
vid como una de las cosas para gozar (Mateo 26:26-29). Es el jugo común de la uva o vino que El produjo
durante las Bodas de Caná de Galilea, y
el que El tomó con el pan durante la
Ultima Cena con los discípulos. Es la bebida común saludable de los judíos (1 Timoteo 5:23).
Pero por cierto no existe nada parecido a los "ríos de
vino" en el cielo de Jesús. Lo que
El promete es el `agua de vida', y lo
que Juan vio en su revelación es `la fuente del agua de vida' (Apocalipsis 21:6-8; 22:1-2). Y podemos estar seguros de que `agua de vida' no significa
ni vino ni ningún licor. El cielo
cristiano es más maravilloso que lo
imaginable. El vino y las mujeres pueden ser las cosas más excitantes y emocionantes que Mahoma podía
imaginar. Pero las experiencias de los
redimidos del Señor serán más
agradablemente excitantes que la experiencia sexual. El gozo del cielo no es terrenal, y por lo tanto no
pueden existir expresiones humanas que
lo describan de manera apropiada. La
Biblia dice, "Como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de
hombre, son las que Dios ha preparado
para los que le aman." (1 Corintios 2:9).
Juan sólo vio un vislumbre de ese gozo en Apocalipsis y pudo describirlo sólo en cuanto le fue posible
como ser humano. En Mateo 22:30, Jesús
dice precisamente lo opuesto de lo que Mahoma
afirma acerca del cielo. Podemos preguntarnos si este Alá que `reveló' la doctrina a Mahoma es el mismo Dios de quien Jesús dijo que recibió Sus mensajes.
Jesús dijo, "Yo no he hablado por
mi propia cuenta; el Padre que me envió,
(Juan 12:49- 50).
¿Quién es el Padre?
¿Y las Bodas del Cordero?
La Biblia ciertamente habla de la cena de las bodas del Cordero que tendrá lugar en el cielo
(Apocalipsis 19:7-9). Este
acontecimiento no tiene nada que ver con los actos sexuales del paraíso mahometano ni de los `Jardines del Edén'. Las bodas del Cordero no se celebran
entre individuos. Es la unión del Señor
Jesucristo, el Cordero de Dios, y Su
Iglesia.
La Iglesia de Dios, la que es el cuerpo de todos los que han sido `llamados' del mundo para reinar con
El, es mencionada a menudo en las
Escrituras como `la Esposa'. La metáfora
Esposa- Esposo es utilizada para mostrar el valor inapreciable de la Iglesia de Cristo, Su
amor por `ella', cuánto la ama El, y
los preparativos que El hace para
recibirla gloriosa en "la casa de mi Padre" (Efesios 5:25-32).
Pero Alá dice, "Los casaremos con mujeres de ojos rasgados" (Azora 44:54; Azora 52:20; Azora 56:22,
A.J.Arberry).
En cuanto a los que creen en estas bodas celestiales, Jesús dice, "Erráis, ignorando las Escrituras
y el poder de Dios. Porque en la
resurrección ni se casarán ni se darán en
casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo." (Mateo 22:29-30).
Los historiadores musulmanes han señalado que la vida en la Arabia pre-islámica giraba en torno del
vino, las mujeres y la guerra. 2). No es sorprendente
entonces que la nueva religión fuera
preferible al Evangelio de Cristo. Con ella
podían librar la guerra hasta para ganar el paraíso; tener muchas mujeres, especialmente como botín de
guerra; y tener más mujeres y vino
gratuito cuando morían. ¿Quién no optaría
por eso?
Anotaciones:
1) Haeri, Shahla: Law of Desire,
I.B. Tauris & Co., Ltd., 110
Gloucester Avenue, London NW1 8JA, (1989), p.1.
2. Khan, M. Ebrahim; `Anecdotes
from Islam' Sh. Muhammad Ashraf, Lahore
(1960) p.13.
CAPITULO SIETE
¿Alá puede conducir al infierno mediante el engaño?
Hay varios versículos en el Corán
que declaran que Alá puede hacer que
una persona extravíe el camino de
salvación si así lo desea (Azoras 16:95; 13:27b; 25:10). Aunque la Azora 4:90c advierte que nadie deberá guiar al camino de salvación a una persona
que ha sido extraviada por Alá,
pregunta: "¿Desearía guiar a quien Dios
ha extraviado? ¡A quien Dios ha extraviado no le encontrarás una senda que le conduzca a la verdad!"
En la Azora 74:34, leemos que "Así
extravía Dios a quien quiere y conduce a
quien quiere." En la Azora 14:4, leemos, "Pero Dios guía
a quien quiere y extravía a quien
quiere. El es el Poderoso, el
Sabio" (Todas estas citas son de las traducciones de los Doctores M.T. Al-Hilali y Muhsin Khan.)
Me siento particularmente feliz, sin embargo, por el hecho de que Alá no puede hacerme extraviar a mí
porque no es mi guía. Son sólo aquellos
que lo escuchan, que siguen sus
palabras, aquellos a quienes él guía, que pueden ser extraviados. Jesús dijo, "...Yo soy la
luz del mundo; el que me sigue, no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de
la vida" (Juan 8:12). El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo es Aquél a quien seguimos los
cristianos, y nunca seremos desviados
hacia el infierno por este Dios. El Dios
de la Biblia es un Dios que "quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la
verdad". (1 Timoteo 2:4; 2 Pedro
3:9). Es por eso que El provee
oportunidades para descubrir la verdad. El es un Dios que inició el plan de salvación del hombre en la
tierra desde el mismo día en que el
hombre pecó y cayó (Génesis 3:7, 21). Un
Alá que conduce arbitrariamente al hombre al fuego del infierno no puede ser ese Señor.
En la Azora 7:178, Alá dice, "Hemos creado a muchos genios
y a muchos hombres para el
infierno". Es decir, hay muchas
personas que han sido creadas sólo con el propósito de pasar algún tiempo aquí en la tierra para luego
ser arreadas al infierno. Pero leyendo
la Biblia nosotros entendemos que el
buen Dios no creó a ningún ser humano para el infierno; ni creó tampoco al infierno para el hombre.
Jesús dijo que el infierno fue creado
para Satanás y sus ángeles (Mateo
25:41). Muchas personas irán al infierno, no porque ese lugar fuera hecho para ellas, sino porque
siguieron a Satanás y sus demoníacas
enseñanzas. Si usted sigue a alguien,
ambos estarán yendo hacia el mismo destino. Es el caso de los seres humanos que se encontrarán en el infierno. Hasta los espíritus malignos que serán
entregados al infierno no fueron
creados originalmente para ese fin. Fue
cuando pecaron que Dios debe haber creado el infierno. La Biblia dice "En el principio creó Dios
los cielos (el firmamento y los
planetas) y la tierra". Fue el diablo quien se rebeló contra Dios e hizo que muchos otros seres sobrenaturales se rebelaran con él, de
manera que todos se encontrarán en el
infierno. Fue él quien también tentó a la
humanidad y sigue conduciendo al hombre al pecado, a las religiones falsas y a toda clase de maldad
hoy en día para lograr que lo acompañe
al infierno. De manera que cuando
leemos, "Hemos creado muchos genios y a muchos hombres para el infierno," es fácil reconocer que
esa no es la voz del Dios de la Biblia.
Irán al infierno todos los musulmanes?
El Corán manifiesta de manera alarmante pero clara que aparte de los `incrédulos', TODOS los
musulmanes irán primero al infierno,
antes de ser rescatados, en tanto que
los kafirun (incréulos) permanecerán allí: "Entre vosotros no hay nadie que no se dirija a él (el
infierno). Eso constituye un asunto
ineludible, decidido, ante tu Señor.
Después salvaremos a quienes hayan sido piadosos y abandonaremos, arrodillados a los
injustos" (Azora 19:72-73).
Para aclarar cualquier duda acerca del significado o de la traducción correcta de estos versículos,
especialmente el 72, citaré la
traducción de N.J. Dawood (Koran, Penguin
Books Ltd., 1959): "No hay uno solo de ustedes que no pase por los límites del infierno....".1)
La popular traducción de Mohammed Marmaduke Pickthall (The Meaning of the Glorious Koran, New York,
1954) redacta de esta forma los tres
versículos: "No hay uno solo de ustedes
que no se dirija a él. Esa es una ordenanza ineludible de tu Señor. Después rescataremos a aquellos que
son guardados del mal, y dejaremos a
los hacedores de maldad arrastrándose
servilmente allí."
En una edición posterior, Pickthall da nueva forma a la segunda oración: "Ese es un decreto
establecido de tu Señor."
La traducción del Profesor A.J. Arberry dice: "Los presentaremos alrededor del Geena (Infierno
de Fuego) rengueando de rodillas.
Después arrancaremos de cada partido al
más endurecido... entonces sabremos muy bien quiénes son los más merecedores de asarse allí. Entre
vosotros no hay nadie que no se dirija
a él; para tu Señor eso es cosa
ineludible, decidida. Después salvaremos a quienes hayan sido piadosos; y a los hacedores del mal
abandonaremos rengueando de
rodillas." (del versículo 69).
Al comentar la Azora 42:13, los Doctores Muhammad Al-Hilali y Muhsin Khan citan así a Mahoma: "Los
judíos serán divididos en 71 sectas
religiosas y los cristianos en 72
sectas religiosas y esta nación (los musulmanes) serán divididos en 73 sectas religiosas - todas en
el infierno, excepto una." Es en
este contexto donde podemos comprender
la Azora 19:69-70, "...Los reuniremos (a toda esta gente) y también a los demonios. Luego los
presentaremos alrededor del Infierno,
de rodillas. Arrancaremos de cada secta a los
que fueron peores en obstinada rebelión contra el Clemente (Alá)" (Traducción de Al-Hilali &
Khan).
Si las palabras tienen algún significado para usted, lo que Alá le está revelando (si es musulmán) es
que como resultado de esta política de
`su Señor', ser musulmán es suficiente
para calificarlo, en primer lugar, como candidato al infierno; y que su `salvación' vendrá sólo
cuando ya esté allí. Esto puede parecer
extraño, pero encierra cierta verdad.
Lo único malo de esta situación es que no podrá ser rescatado del poder del infierno una vez dentro. "Pero Abraham le dijo....una gran sima está puesta
entre nosotros y vosotros, de manera
que los que quisieren pasar de aquí a
vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá."(Lucas 16:25,26) "Porque si la palabra dicha por medio
de los ángeles fue firme, y toda
transgresión y desobediencia recibió justa
retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande..."ofrecida en
Jesús? (Hebreos 2:2-3).
Comparemos el camino de `salvación' de Alá con el ofrecido por Jesucristo en el evangelio: "Ahora,
pues, ninguna condenación hay para los
que están en Cristo Jesús..."
(Romanos 8:1).
¿Tenemos que ir al infierno antes de ser salvos de él, antes de ser `arrancados de allí'?
"En realidad, pareciera que el propio Mahoma no estaba seguro acerca de si él era o no uno de los
que estaban en las sectas (partidos)
que serán `arrancados' del infierno o
si permanecería allí. Esto se debe a que en la Hadith, se informa: "Oí que el Mensajero de Alá
decía - Ciertamente el Todopoderoso y
Glorioso Alá tomó a un partido con su mano
derecha y a otro con la otra mano, y dijo `Esto es por esto, y esto es por esto, y no me importa. No sé
en cuál de los dos partidos estoy'
[Mishkat al Masabih, Vol. 3, Cap. 33:32
(455W), citado en Destination Unknown, Life Challenge, Nairobi(1992) p.3 de Gerhard Nehls]. Eso
significa que Alá ya ha dividido a los
hombres en dos partidos - el grupo
destinado al Cielo, y el de los que están destinados al Infierno; y aquí al profeta del Islam se lo
cita diciendo que él mismo no sabe en
realidad a cuál grupo pertenece. De
nuevo en la Azora 46:8, Alá le dice a Mahoma, "Entre los enviados no constituyó una innovación; no sé ni lo que
se hará de mí ni de vosotros. Sólo digo lo que se
me ha inspirado. Sólo soy un
amonestador manifiesto."
La Biblia llama a Jesús una Piedra en Sión....una Piedra, Piedra probada, "Todo aquél que en él
creyere, no será avergonzado."(Romanos
10:11) fe en la Roca y son salvos y están además seguros. Los musulmanes han edificado su fe sobre unos `cinco pilares'indignos de
confianza. Muchos descubrirán inmediatamente
después de morir que han sido
engañados, y no habrá remedio para ellos en ese momento. Sus `pilares' se desmoronarán frente a la
realidad de los sufrimientos eternos en
el infierno. Dios está llamando a todo
musulmán que lea este libro a pensar de nuevo acerca de la verdadera naturaleza de su religión.
Recuerde que es responsable ante Dios
como individuo por toda oportunidad que
tiene en la tierra de ser salvo del engaño.
"¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca
me has temido?" "porque
recorréis mar y tierra para hacer un prosélito,
y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros," "Así que si la luz que en ti
hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las
mismas tinieblas?"(Isaías 57:11;
Mateo 23"15; Mateo 6:23).
Si usted es musulmán, piense ahora qué es lo que será de su alma cuando después de todo su celo y
sinceridad descubre al final que la ha
perdido.
Tenía razón un pastor al observar que no todos los musulmanes son lo que pretenden ser. Quizás
usted, mi lector, es una de tales personas.
Tal vez desearía amar a Dios; quizás
querría servir al verdadero Dios con todo su
corazón si conociera la verdad. Es probable que no pudo hacerlo por haber nacido musulmán; quizás
está muy comprometido y se ha hecho
popular en el Islam, que no desea
experimentar lo que dirían de usted si naciera de nuevo en la verdadera familia de Dios, de amor, gozo,
paz y vida eterna. Pudiera ser que
personalmente no desee odiar a los
cristianos, pero hay algo en su interior que normalmente lo incita contra ellos, y desea verse libre de
ese algo - ese espíritu de odio. Dios
dice, "Todo aquél que aborrece a su
hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna" (1 Juan 3:15). Pero usted no
desea continuar llevando ese nombre -
estar bajo juicio como homicida. Desea
vaciarse de toda amargura contra el Señor Jesús y Su pueblo, y recibirlo a El en su propia vida también.
Dios está esperando recibirlo. No importa cuán lejos ha ido, El puede perdonarlo completamente y darle
nueva vida desde el momento en que
usted seriamente se lo proponga. Es real.
El Espíritu Santo está ahora a su lado para ver su reacción a lo que está leyendo aquí.
Lo que para usted debería ser realmente importante no es estar en una religión popular, sino tener
salvación. Si es así, puede inclinar su
cabeza o arrodillarse ahora, decir que
se arrepiente de su vida pasada, y pedirle a Dios que borre sus pecados por medio de la sangre de Jesús. Si lo hace de todo corazón, le será quitada una
pesada carga, y podrá estar seguro de
que Dios le ha dado un nuevo
nacimiento. Ore con sus propias palabras.
Alá y la esperanza de los pecadores
El pecador que sinceramente busca una esperanza de
salvación cierta y segura y el descanso
para su alma, se sentirá totalmente
desilusionado si toma el Corán para leerlo y lo considera con algún sentido de lógica. De acuerdo al Corán, Alá no tiene ningún plan, ni carga ni
preocupación para salvar a nadie que no
sea ya creyente. En realidad, Alá ya ha
decidido no salvar a algunas personas. "Ciertamente, a quienes son incrédulos les es igual que les
adviertas o no: no creen. Dios ha
sellado sus corazones y su oído; sobre su
vista hay un velo. Tendrán un gran castigo." (Azora 2:5-6).
"Dios no ama a los incrédulos" (Azora 3:29).
"Dios no ama a los injustos" (Azoras 2:186, 277;
3:134; 6:142; 42:38).
Esto se repite en varios otros lugares en el Corán y no es preciso mencionarlos a todos.
Si Alá no ama a los pecadores, ¿quiénes son las personas a quienes él ama?
Sólo aquellos que lo aman a él (Azoras 3:34; 5:59).
Ama a aquellos que libran guerras para difundir el Islam (Azora 61:4).
Ama al justo, al recto, al bondadoso, a los que hacen bien y son ordenados y limpios (Azoras 5:14, 16;
49:9; 60:8; 2:2222; 9:109).
No es fácil comprender quién es este Alá. "Dios ha
pre-ordenado cinco cosas para todo hombre que El ha creado: su período de vida, su acción, su acostarse, su
ir y venir, y su provisión"
[Mishkat al Masabih, Sh. M. Ashraf (1990)
p.30].
Alá no ama al impaciente; pero ha creado impaciente al hombre (Azora 70:19).
Alá no ama al avariento; pero él ha creado avarientos a todos los hombres (Azora 70:18; Azora
17:102).
Alá no ama a los dilapidadores (Azora 28:76). Sin embargo Dios ha creado a todo hombre "violento
en su amor hacia el bien" (Azora
100:8). Si este es el caso, ¿en qué posición se encuentran delante de Alá los reyes y príncipes árabes?
No hay ningún principio definido de justicia mediante el cual el Alá del Corán habrá de juzgar a los
musulmanes. El dice, "Si Dios
hubiese querido, hubiese hecho de vosotros
una comunidad única, pero extravía a quien quiere y conduce a quien quiere. Se os preguntará acerca de
lo que hayáis hecho." (Azora
16:95) Al Hilali et al.). Es decir, si usted
peca, Alá debe haberlo conducido a pecar. ¡No obstante, lo arrojará al infierno cuando muera!
En la Hadith, se cita a Mahoma diciendo, "Ciertamente Alá
ha fijado la porción exacta de
adulterio en que un hombre podrá
complacerse, y que necesariamente debe cometer." 2)
Si usted es musulmán, no me diga que está confundido. Eso es lo que dice su libro santo - y hay muchas
más cosas si desea que ampliemos la
lista! Si duda de estas citas, o piensa que
están citadas fuera de contexto, saque su Corán y verifíquelas con paciencia, arriba y abajo.
(Ver notas en página 4).
Ahora bien, si esas son las personas que Alá odia, y las que El ama, ¿quién puede salvarse entonces por
medio del Islam? Repase estos versículos
de nuevo y reflexione. Todos sabemos
que la Biblia dice la verdad cuando declara, Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la
gloria de Dios" (Romanos 3: 23).
Pero el mensaje del Evangelio (buenas nuevas) de Jesucristo es que "Porque de tal manera amó Dios
al mundo (los pecadores) que ha dado a
su Hijo unigénito, para que todo aquél
que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por
él. El que en él cree, no es
condenado...." (Juan 3:16-18).
El Dios de la Biblia no nos ama porque somos buenos. Nos ama a pesar de nuestros pecados, y por lo tanto
hizo provisión para salvarnos de
nuestros pecados y perdonarnos de los que
hemos cometido. No tenemos mérito por lo que Dios ha hecho por nosotros. La Biblia dice: "Mas Dios
muestra su amor para con nosotros, en
que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros" (Romanos 5:8).
Jesús mismo dijo: "Nadie tiene mayor amor que este, que
uno ponga su vida por sus amigos."
(Juan 15:13).
Exhortamos a todos, a cualquier pecador, a cualquier musulmán que necesite amor, verdad y un plan
confiable de salvación a que considere
al Dios de la Biblia y lo compare con
cualquier dios en el que ya crea.
Cada capítulo del Corán comienza con la declaración: "En el nombre de Dios, el clemente, el
misericordioso." Pero preguntemos
al musulmán qué es lo que Alá ha hecho acerca de sus pecados. No tiene una respuesta específica. "Quizás
Dios me perdone, quizás no. Hasta que
llegue al cielo donde mis buenas obras serán
pesadas en una balanza y contrapesadas
con mis malas obras...."
La gracia significa un favor inmerecido. ¿Pero dónde está la misericordia de Dios si El no nos dio un
camino claro y seguro de salvación para
nuestras almas? ¿Dónde está la gracia si
El espera que luchemos para ganar la salvación por medio de nuestros propios esfuerzos, si El bien conoce nuestra flaqueza y debilidad como seres
humanos que piensan `de continuo
solamente el mal'. La compasión y misericordia
de Alá, ¿consiste sólo en dar a los musulmanes el alimento diario y cuatro esposas?
Si Dios nos juzgara en base a nuestros esfuerzos personales sería porque Su compasión no va más allá de
la sepultura. Pero la creencia del
cristiano acerca de la compasión de
Dios consiste en que El comprende la flaqueza del hombre y las altas exigencias de Su propia ley, así
como ve la incapacidad del hombre para
cumplir la ley. El descendfió para
cumplir la ley en una Persona (Mateo 5:17). Todo el castigo que el pecador merece es satisfecho en esa persona, de modo que "por la obediencia de uno,
los muchos serán constituidos
justos" (Romanos 5:19). Todo lo que Dios dice ahora es que el hombre simplemente deberá creer esto y aceptar el ofrecimiento. Es así como el
cristiano cree que Dios es sumamente
compasivo y misericordioso.
No nos es fácil creer que Alá pudiera ser `sumamente misericordioso' y al mismo tiempo decidiera
"llenar el infierno con la humanidad
y los genios juntos" como
"ordenanza ineludible".
La Biblia cristiana dice que el firme amor del Señor nunca cesa; Sus bondades nunca terminarán. Que no
terminarán significa que son eternas. Y
si son eternas, significa que irán más
allá de la sepultura; y si van más allá de la
sepultura, significa que deberán cubrir las consecuencias de nuestros pecados que de otra manera estarían
esperándonos más allá de la sepultura.
La fe cristiana es positiva, y no fatalista.
El cristiano cree que la compasión de Dios está personificada en Jesucristo, de modo que quien tiene a Jesús tiene la plenitud del amor de Dios.
Como musulmán, cada vez que usted dice que Alá es `sumamente misericordioso, compasivo y bondadoso',
pregúntese inmediatamente, `¿qué cosa
específica ha hecho este Alá en
relación a mis pecados?'
Alá y el lavado de los pecados
El Corán dice, "¡Oh, los que creéis! Cuando os
dispongáis a hacer la plegaria, lavad
vuestras caras y vuestras manos hasta
los codos. Pasad la mano por la cabeza y por los pies hasta los tobillos" (Azora 5:8). Esto es lo que se
llama Ablución (wud'u). El propósito es
hacer puro al musulmán a los ojos de
Alá cuando ora. Las Azoras 5:8 y 4:46 dicen que si los musulmanes no disponen de agua (por ejemplo, un viajero), deberán tomar consigo arena o
tierra limpia, y frotarse la cara y las
manos. "Porque Dios es absolvente,
indulgente". Un ex musulmán devoto me dijo que ahora se siente fastidiado consigo mismo porque
cuando era musulmán, a pesar de ser un
Contador Público respetable, tenía que
frotarse la cara con arena debido a su amor por el Islam. Aunque ya no es musulmán, ¡todavía se siente
molesto por haber hecho semejante cosa!
Quien habla en el Corán parece no tener la visión correcta del pecado; tampoco sabe ni desea que
sepamos cuán serio puede ser el pecado
a los ojos de un Dios santo. Esto es
evidente en la sugerencia que hace de que lavarse los dientes, la nariz, las orejas y las piernas
con agua o arena puede cambiar la
naturaleza pecaminosa del hombre y quitarle
sus malos actos personales para poder estar en presencia de un Dios santo. El salmista dice:
"¿Quién subirá al monte del Señor?
¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón..."(Salmo 24:3-4).
No, las `manos limpias' no quiere decir aquí manos lavadas con agua. Lo que ensucia la mano es aquello
que uno hace con ella - hechizos,
tiras, amuletos, homicidios, fomento de
obras malas, destrucción de casas e iglesias, tomar venganza, etc. - y no suciedad física. Dios
mismo aclara esto en el libro de
Jeremías cuando dice: "Aunque te laves
con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mi, dijo
el Señor" (Jeremías 2: 22).
"Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios
pronuncian mentira, habla maldad
vuestra lengua. No hay quien clame por
la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben
maldades, y dan a luz iniquidad.
Incuban huevos de áspides, y tejen telas de
arañas; el que comiere de sus huevos, morirá; y si los apretaren, saldrán víboras. Sus telas no
servirán para vestir, ni de sus obras
serán cubiertos; sus obras son obras de
iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos. Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la
sangre inocente; sus pensamientos,
pensamientos de iniquidad; destrucción
y quebrantamiento hay en sus caminos. No
conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos; sus veredas son torcidas; cualquiera que por
ellas fuere, no conocerá paz".
(Isaías 59: 3-8).
Un baño en el pozo de Zamzam en La Meca no puede limpiarlos; no, ni siquiera mil millones de barriles de
perfume árabe pueden purificar sus
manos manchadas con la sangre de las
personas que han matado o cuya muerte han aprobado. Algunos pueden no participar en la violencia, pero
han apoyado moralmente a quienes han
estado involucrados en ella. La sangre
de los hijos de Dios no sólo sigue estando en las manos de todos sus enemigos, sino que todos los días clama a Dios, diciendo, "¿Hasta cuándo, Señor,
santo y verdadero, no juzgas y vengas
nuestra sangre .... (Apocalipsis 6:10;
Deuteronomio 32:43).
Sabiendo que existe este diario clamor de la sangre de los mártires de Dios pidiendo venganza, ¿cómo
puede el musulmán pensar que escapará
al juicio de Dios mediante la ablución
diaria? La Biblia ofrece una solución más segura y mejor: "La sangre de Jesucristo su Hijo nos
limpia de todo pecado" (1 Juan
1:7).
La cuestión del pecado y la redención debería ser el tema central de cualquier religión verdadera;
pero el diablo es capaz de crear una
religión sin un redentor. Sí, es capaz de
crear un culto sin la limpieza del pecado. ¡Y aquí vemos a un Alá que ofrece una religión sin
redención! No hemos encontrado ningún
plan definido de salvación en el Corán. La
palabra `Jahaanan' (griego: Geena) o Infierno aparece 77 veces en el Corán, y hay otras seis
referencias con diferentes palabras,
que suman 83 referencias al Infierno.
¡Pero el Paraíso es mencionado por su nombre sólo dos veces en todo el Corán! Sólo oímos hablar de
"Jardines" de placer.
Pensemos en eso.
Anotaciones:
1) Esto ha sido cambiado a `...pase a través de él' en la revisión de 1990.
2. Sahih Muslim,
Sh. Muchammad Ashraf, Lahore (1975)
Vol.iv pp.1396-8. Esto se encuentra
también en la Mishkat al Masabih,
Vol.3, Cap.32:6 según Abu Huraira.
CAPITULO OCHO
De acuerdo a la enseñanza islámica, la religión del Islam no comenzó con Mahoma. Los musulmanes afirman
que era la religión de Adán, Noé,
Ismael y de todos los profetas de Dios,
incluyendo a Jesucristo antes de Su crucifixión. El mismo Corán lo dice. Por falta de espacio, examinamos la identificación del Islam con sólo dos de los
nombrados, es decir, en lo que concierne
a Adán y a Jesucristo.
Lo que sabemos de Adán es que fue el primer hombre. Dios no le dio una religión ni fue un profeta. Dios
sólo le pidió que cuidara el Jardín del
Edén y que comiera de todos los frutos
con excepción de uno. Eso fue todo. No hay religión en eso. Se le entregó sólo un mandamiento. Pero no bien lo hubo recibido lo desobedeció al escuchar la
voz de alguien que le prometía que él y
su esposa serían `como Dios' -
precisamente aquello a que aspiraba este ser y la razón misma por la que él, Satanás, la serpiente o
dragón, perdiera su posición en el
cielo (Isaías 14: 12-15). Adán, por
consejo de este ser astuto, comió del fruto del conocimiento del bien y el mal ignorando su propia relación personal con Dios. Dios lo echó del Edén, y
él pasó la mayor parte de su vida fuera del huerto. Si llegó a
practicar alguna religión debe haberlo
hecho fuera del Edén.
Si el Islam es la religión de Adán, debe haber algo de sospechoso en eso. La religión de Adán tal
como la conocemos es una religión de
desobediencia y rebelión contra la
palabra de Dios - una religión practicada en su estado caído, fuera del Huerto de Dios, fuera del
Reino de Dios, de la presencia de Dios;
una religión sin la oportunidad de
tomar el fruto del árbol de la vida. Ciertamente, esta no puede ser la mejor religión. Jesús dijo:
"Al que venciere, le daré a comer
del árbol de la vida, el cual está en medio
del paraíso de Dios" (Apocalipsis 2:7). ES decir, al que puede vencer las tentaciones del diablo;
Adán no las venció.
Con su nuevo conocimiento del bien y del mal, Adán cosió hojas de higuera para cubrir su desnudez
(pecado). Pero cada descendiente de Adán
y Eva se depravó tanto que a pesar del
fruto del conocimiento del bien y el mal, "...todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era
de continuo solamente el mal"
(Génesis 6:5). Todo el bien que había en
él, toda la justicia que inventó, son, a los ojos de un Dios santo, "como trapo de
inmundicia" (Isaías 64:6).
Fariseísmo. Sí. Esa es la otra religión de Adán, aparte de la desobediencia. Cuando Adán desobedeció a
Dios, sabía que había pecado y que
quedaba eternamente separado de la vida
de Dios. Pero creía que podía cubrir la vergüenza de su pecado con hojas de higuera. Dios le demostró
que era un necio, y lo vistió con
"túnicas de pieles" (Génesis 3:21).
Aquí observamos que tuvo que ser muerto un animal por Dios antes de que Adán pudiera ser adecuadamente
cubierto - un animal inocente, posiblemente
un cordero, porque su piel es más
hermosa para cubrir que la de otros animales.
En el Nuevo Testamento leemos, "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el
justo por los injustos.... Al que no
conoció pecado, por nosotros lo hizo
pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él" (1 Pedro 3:18; 2 Corintios
5:21).
La religión heredada de Adán, es pues la de tratar de crear una forma de cubrirse con obras de justicia
hechas por el hombre. Pero las buenas
nuevas son que Dios tiene una forma
mejor de cubrir los pecados del hombre. Y queremos decir que cualquier religión fuera de la obra
redentora de Cristo, cualquier religión
que ignore la expiación (cobertura) hecha
por Dios a través de Cristo, es una religión de hoja de higuera.
David dice, "Bienaventurado aquél cuya transgresión ha
sido perdonada, y cubierto su
pecado" (Salmo 32: 1). La
`cobertura' es hecha por Dios mismo y no por el hombre. Juan el Bautista vio a Jesús y
proféticamente declaró: "He aquí
el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Juan 1: 29).
Sabemos que el hombre es un pecador porque peca. ¡Pero inversamente, peca porque es un pecador!
Todo hombre desciende de Adán. Si Adán
hubiera muerto, digamos a la edad de seis
meses sin descendencia, todos hubiéramos muerto en él. No estaríamos aquí hoy. Esto significa que estábamos en Adán cuando él pecaba. Nos convertimos en
pequeños Adanes, pequeños pecadores,
pequeños rebeldes.
Por lo tanto, el hombre es un pecador, ¡aun cuando hubiera sido cultivado e incubado en un tubo de
ensayo! El huevo es un pecador; el
fertilizador es un pecador. Ambos tienen los
genes o el potencial del hombre impío (Salmo 58:3; 51:5). La condición del hombre empeora, especialmente
si encuentra un dios que aprueba su
maldad y le promete algún cielo sensual
como recompensa.
Por lo tanto, tienen que ocurrir dos cosas antes de que el hombre pueda estar bien en su relación con
el Dios de la Biblia. Primero, sus
pecados pasados, determinados actos,
tienen que ser perdonados. Esta es la obra de la Sangre de Jesús. En segundo lugar, el pecado mismo, es
decir, la naturaleza que hace pecar a
una persona - el cromosoma adánico -
tiene que ser crucificado. Esta es la obra de la Cruz (Efesios 2:14-16; Gálatas 2:20).. Es decir que no sólo "las cosas viejas pasaron", sino
que además "todas son hechas
nuevas" (2 Corintios 5:17). El hombre no puede permanecer en Adán y agradar a Dios. Todos los adamitas siempre han sido refractarios a la Ley de
Dios. Es por eso que todo hombre tiene
que recibir una nueva vida antes de
poder agradar a Dios.
Ahora bien, si los musulmanes aseguran que la religión de Adán fue el Islam, entonces sería
recomendable examinar al fundador de
esa religión. Islam significa sumisión y Adán
realmente se sometió. Pero no lo hizo ante el verdadero Dios Todopoderoso. Las Escrituras nos dicen a
quien se sometió y obedeció - al
diablo. Si aquél a quien Adán se sometió es el
mismo Adán de Mahoma, ¿qué es lo que sugieren entonces los musulmanes?
Otra doctrina que debemos examinar a este respecto es la afirmación que hacen los musulmanes acerca
de que aun Jesucristo practicó el Islam
antes de su crucifixión y que fue sólo
después de Su muerte que la gente inventó lo que ahora llaman cristianismo. Este argumento no es válido. Todas las afirmaciones de Jesús cuando
estaba en la tierra - acerca de Sí mismo,
de Dios y del camino de salvación -
contradicen las enseñanzas básicas del Islam. Eso explica por qué los musulmanes serios rechazan la
Biblia y persisten en abrazar el
llamado Evangelio de Bernabé.
Mahoma aseguró firmemente que no había traído una nueva religión o revelación que no fuera la que
Jesús enseñó, y los musulmanes afirman
que respetan a Jesús. Sin embargo
muchos de nosotros sabemos por experiencia que el Islam es la religión más anti-cristiana de la tierra.
Es más contraria a la fe cristiana que
lo que jamás fue el comunismo. Con esto
no nos referimos al islamismo nominal. A
pesar de todas las persecuciones sufridas por los cristianos en la ex Unión Soviética, la Iglesia de
Cristo igualmente continuó, aunque en
la clandestinidad. En la China Comunista
de hoy en día, el cristianismo sigue prosperando. Pero la confesión de Cristo por un ciudadano de un
país islámico es considerada alta
traición. En un país islámico no se permite
que opere abiertamente ninguna Iglesia, ni siquiera una Iglesia oficial que un gobierno comunista
podría tolerar.
Aparte del hecho de que las enseñanzas de Jesús contradicen el Corán de Mahoma, no se podría decir que
Cristo tenga una religión en el
verdadero sentido de la palabra, ni que
hubiera venido para establecer una religión. Lo que El trajo es redención y reconciliación - dando a
quienes lo aceptan a El una relación
Padre-hijos con Dios. No vino a prescribir
un sistema uniforme de culto. Cuando un hombre está en la relación correcta con Dios tendrá la
libertad de adorarlo a El y expresarse
de la mejor manera que puede. La religión es
un intento que hace el hombre de salvarse a sí mismo; la redención es la manera de Dios para salvar
al hombre: "Dios estaba en Cristo
reconciliando consigo al mundo" (2
Corintios 5:19). Allí está operando Dios, no el hombre.
Jesús vivió la vida de Dios e impartió esta vida en todos aquellos que creyeran en El. Después de Su
resurrección, "...sopló (sobre los
discípulos) y les dijo: Recibid el Espíritu
Santo." (Juan 20:22). Este es el Espíritu que selló la adopción de estos discípulos como hijos
de Dios, y es ese Espíritu el que daba
testimonio en su corazón de que eran
hijos de Dios.
Hablando de este Espíritu de adopción, el apóstol Pablo dijo, "...si alguno no tiene el
Espíritu de Cristo, no es de
él,"(Romanos 8:9) - ¡aun cuando tenga una religión popular! "Mas a todos los que le
recibieron...les dio potestad
(privilegio, derecho, autoridad) de ser hechos hijos de Dios" (Juan 1:12; 2 Corintios 1: 22).
En eso consiste el cristianismo; es poseer y vivir la vida de Cristo, en el poder del Espíritu Santo; y
es más que una religión, aun en su
forma más refinada. El Apóstol Pablo
dice, "Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en
Cristo Jesús, no teniendo confianza en
la carne (credenciales de una religión
exterior, de una raza y una educación) Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si
alguno piensa que tiene de qué confiar
en la carne, yo más: circuncidado al
octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley,
fariseo; en cuanto a celo, perseguidor
de la iglesia; en cuanto a la justicia que
es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida por
amor de Cristo. Y ciertamente, aun
estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo
por basura, para ganar a Cristo, y ser
hallado en él, no teniendo mi propia
justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y
la participación de sus padecimientos,
llegando a ser semejante a él en su
muerte." (Filipenses 3: 3-10).
Este era un hombre a quien se podría llamar `el Imam principal de Tarso'. Pero pronto descubrió
que no es por medio del poder humano
luchando por cumplir la Ley como el hombre
puede salvarse.
El Islam es una religión de leyes que atiende más a la apariencia externa, la carne. Pero Jesús ha
venido a cumplir la Ley en Sí mismo
(Mateo 5:17). El solamente ha sido capaz
de cumplir la Ley, y todo quedó consumado en la Cruz. El hombre ha sido incapaz de cumplir la Ley.
Pero Cristo lo ha hecho, como `el Hijo
del Hombre', y representante del Hombre.
Por lo tanto, cuando recibe a Cristo en su vida, Dios viste a esa persona con Su justicia. Dios nos asegura que "todos los que habéis sido
bautizados en Cristo, de Cristo estáis
revestidos" (Gálatas 3: 27). Dios ve a los cristianos DENTRO de Cristo, y es sólo dentro de El que Dios nos ve justos. Dios mismo "Anulando el
acta de los decretos que había contra
nosotros, que nos era contraria, quitándola
de en medio y clavándola en la cruz" (Colosenses 2: 14).
Mahoma surgió 600 años después de la obra consumada por Cristo para exhumar otro conjunto de leyes,
que es aún inferior a la Ley judía, y
obligó a la gente a aceptar esta religión
de la Ley. Nadie puede rechazar la obra consumada de Cristo y esperar ser justificado delante de Dios obedeciendo algunas leyes (Romanos 3: 20).
Los musulmanes han conseguido ponerse bajo una maldición al elegir una religión de la ley. La Biblia
dice que todos los que confían en
observar la Ley están bajo maldición, "pues escrito está: Maldito todo aquél que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la
ley, para hacerlas." (Gálatas 3:
10; Deuteronomio 27: 26).
Pero como cristianos que hemos aceptado el Señorío de Jesús sobre nuestras vidas, "Cristo nos
redimió de la maldición de la Ley..."
(Gálatas 3: 13). Esas son las buenas nuevas
llamadas `el evangelio' que los musulmanes no desean aceptar. No son conscientes de que es
orgullo a los ojos de Dios rechazar Su
provisión para nosotros y luego tratar de
lavarnos las narices, enjuagarnos la boca y matar carneros y sentirnos calificados para ver la gloria de
Dios. Las Escrituras dicen que estas
reglamentaciones están destinadas a
destruirse por el uso porque están basadas en mandatos y enseñanzas humanas. Tales reglamentaciones
tienen apariencia de sabiduría, con su
culto voluntario, su falsa humildad y
duro trato del cuerpo, pero carecen de todo valor para restringir los apetitos de la carne
(Colosenses 2: 22-23).
Eso explica porqué hasta con cuatro esposas, el hombre religioso no está satisfecho todavía; tiene
que entregarse al concubinato y la
mut'a. No puede haber satisfacción
duradera en ninguna área de la vida a menos que uno experimente el amor de Dios en Cristo.
CAPITULO NUEVE
Un reexamen de las autoridades del Corán y de la Biblia
Hemos leído varios libros escritos por
musulmanes que socavan la autoridad de
la Biblia como Palabra de Dios. La
publicación de dichos libros ha estado en aumento en la última década, siendo el autor clave Ahmed
Deedat, radicado en Sudáfrica. Por otra
parte, los musulmanes son por lo
general patológicamente temerosos de que cualquier no-musulmán comente sobre el Corán.
Ofrecemos este capítulo para aquellos
que pueden ser pacientes y razonables para
comparar las afirmaciones del Corán y las obras de los escritores musulmanes sobre la Biblia.
En este capítulo hacemos un examen muy breve del Coran como libro religioso, supuestamente entregado por
Alá desde el cielo a su apóstol. Muchos
han observado que el Corán es un buen intento
de producir un libro grande para los
musulmanes, tal como el que tienen los cristianos. Basta decir que es voluminoso porque es un
conjunto de repeticiones. Aunque se
espere que consideremos algunos
aspectos del Corán como inspirados por Alá, es sin embargo obvio que el libro es, cuanto más, una
glorificación de mitos, la mayoría
tomados de las Escrituras y tradiciones
judías y cristianas y luego pervertidos. El escritor del Corán, que hizo un buen trabajo al
antologizar historias apócrifas,
tautologías, irrelevancias y contradicciones
suficientes para componer un libro religioso grande, debe ser elogiado por producir un libro tan
voluminoso como las cuatro quintas
partes del Nuevo Testamento.
La Biblia, sin embargo, no es la Palabra de Dios porque sea voluminosa. Hay libros mucho más grandes. Se
han escrito mil millones de textos
ACERCA de la Biblia - tanto por creyentes
del Libro o por sus enemigos. No obstante, nadie ha podido mejorarlo, ni escribir uno mejor o siquiera
similar. En la providencia de Dios la
prensa de tipos movibles fue inventada
en un momento cuando había una necesidad crítica para aumentar la circulación de las Escrituras, contrarrestar el error y difundir el
Evangelio. A pesar de todos los
esfuerzos realizados por los reyes de la tierra y los líderes religiosos para destruir el Libro, pervertir su mensaje, e impedir su distribución, ha
seguido siendo el bestseller de todos
los tiempos.
Como pecador, me admiré ante el sondeo que hacía de mi naturaleza pecaminosa. Ahora como creyente,
me gozo en la paz, el consuelo y la
seguridad de la salvación que tengo en
ella. Como estudiante, me maravillo ante la sublimidad del Libro, de su historicidad, su cientificidad,
y su tono de autoridad. En ella veo la
única esperanza de un mundo que se
dirige hacia su destrucción.
Es imposible comprender cabalmente la historia mundial y la escena internacional de hoy en día sin
conocer la Biblia. Su autoridad profética
hace que sea más relevante que los
diarios de mañana. La Biblia continuará desconcertando a los `doctos' paganos ignorantes hasta que se
humillen a los pies del Señor para
descubrir la verdad y la vida en la Palabra.
Habiendo rechazado la Palabra de vida, el hombre corre de acá para allá en el error y la depravación
de la mente buscando ayuda en el yoga y
toda clase de cultos esotéricos -
aunque pretende no creer en lo sobrenatural.
La Biblia fue escrita por más de cuarenta escritores de toda condición social - reyes (David), príncipes
(Moisés), sacerdotes (Ezequiel),
profetas, políticos y eruditos (Esdras,
Daniel, Pablo), soldados (Josué), pescadores
(Pedro, Juan), pastores (Amós), cobradores de impuestos (Mateo), etc. Casi todas estas personas
vivieron separados por años y hasta
siglos unos de otros, sin haberse conocido.
Sin embargo la armonía temática del Libro va del Génesis hasta el Apocalipsis. Los escritores
escribieron el mismo mensaje, pero
ninguno lo hizo de la misma forma ni dijo lo
mismo que los demás. Un libro tiene su complemento en el otro hasta que se produce la consumación de
todas las cosas en el Libro de
Apocalipsis. Hasta el Arbol de la Vida
perdido en el Génesis es recuperado en Apocalipsis.
Todo esto es maravilloso a nuestros ojos, y suficiente para considerarlo como el libro guiado por una
Mente Inteligente, la Mente del
Espíritu de un Dios fiel y consistente. La
mayoría de quienes han acusado a la Biblia de ser poco científica y contradictoria han comenzado a
retractarse al descubrir su propio
vacío intelectual - a pesar de los
títulos académicos - y su ignorancia del lenguaje y la interpretación de las Escrituras. Sabemos
que sólo los no-informados hablan
todavía de la falta de cientificidad o
historicidad de la Biblia. La traducción King James de la Biblia está escrita en un lenguaje
peculiarmente elegante, con ciertos
elementos que recuerdan la época de su
traducción. ¿Pero cómo explicamos las muchas traducciones del Corán escritas en este siglo 20 y que
siguen escritas en un lenguaje arcaico?
¿Pensaron los eruditos que es el
arcaísmo lo que hace divino a un libro?
La Biblia fue escrita por varias personas y sin embargo es temáticamente consistente. El Corán, por el
contrario, fue escrito supuestamente
por un hombre, o como los musulmanes
nos piden que creamos, por Alá en el Cielo, y no obstante nos sorprende con tantos casos de
contradicciones categóricas serias.
Nos es necesario descubrir una o dos de tales contradicciones que nos ayuden a comprender
quién es el que habla en el libro.
Señalemos primero el caso de la
afirmación acerca del analfabetismo de Mahoma. Puede haber quien se pregunte por qué grandes eruditos
musulmanes siguen manteniendo la
afirmación del analfabetismo de su profeta y
no se avergüenzan por ello. Existen dos razones para esto. Primero, está la afirmación del propio
Corán. El Corán describe a Mahoma como
al-nabi al-ummi, es decir, el indocto o
iletrado profeta (Azora 7:158). En segundo lugar, aunque algunos eruditos han cuestionado el
verdadero significado de este
versículo, tal afirmación e interpretación les es necesaria a los musulmanes para validar la aseveración de que el Corán no fue escrito por Mahoma, sino
que descendió del cielo. Puesto que fue
entregado a Mahoma, está libre por lo
tanto de instrumentalidad humana.
Los datos cosmogónicos y cosmológicos que hay en el Corán están siempre cambiando. De acuerdo a la
Azora 54:50, toda la Creación fue hecha
en un abrir y cerrar de ojos. Es decir,
cuando Dios pronunció Su Palabra de creación, todo el universo surgió a la existencia inmediatamente, en una fracción de segundo, o sea, en menos de un
día. Sin embargo, la Azora 41:8 dice
que el mundo fue creado en dos días. El
versículo 9 de la misma Azora dice cuatro días. El versículo 12 dice que "siete cielos" fueron
creados en dos días. ¡Y en la Azora
7:52 dice que la Creación fue hecha en seis días! Esto se repite en la Azora 10:3 y en la Azora 32:3. En ese tiempo Mahoma presumiblemente oyó acerca del
verdadero relato bíblico en el Génesis.
Pero probablemente olvidó retirar las
anteriores `revelaciones' escritas. Fue así como durante la compilación del Corán todo quedó incluido. Pero la Azora 32:4 dice también que un día es en
realidad `mil años de los que contáis',
complicando de esa forma nuestra
confusión. En la Azora 70:4, leemos que un día para Alá no es 1.000 años como hemos leído en la otra
Azora, sino 50.000! Si los musulmanes
dicen que el Corán fue escrito en el
cielo y guardado allí por Alá, tenemos que decir que no es atractivo para nuestro razonamiento
humano, y que preferiríamos un libro
más consistente.
Este libro no hará un examen exhaustivo de las contradicciones. Pero tenemos que considerar
una o dos más. Tienen que ver con las
declaraciones acerca del cristianismo.
Es interesante señalar que con tanta
animosidad hacia todo lo cristiano, hay todavía lugares en el Corán con algunas verdades reveladoras.
Alá es citado, por ejemplo, diciendo
que los seguidores de Jesucristo serán
exaltados sobre todos los incrédulos hasta el Día de la Resurrección (Azora 3:48). Además, el Corán
habla de la Biblia como "el
Evangelio: en él hay guía y luz" (Azora
5:50). Confirma el nacimiento virginal de Jesús, y que El era el Verbo de Dios, y un Espíritu de Dios
hecho carne, etc. Uno de tales
versículos dice inter alia:"Y acuérdate de aquella que conservó su virginidad. Infundimos en ella parte de nuestro Espíritu. De ella y de su Hijo
hicimos una aleya ante los
mundos." (Azora 21:91).
Quizás nos preguntemos quién está hablando aquí: ¿Alá, o el Dios cristiano? Si es Dios, significa que
hubo por lo menos un tiempo particular
cuando Dios tuvo que hablar por medio de
Mahoma acerca de la deidad de Jesús. En ese caso, Mahoma no tendría excusa, sin importar cuáles
fueses sus prejuicios y envidias
personales. Pero si tales verdades básicas están en el Corán y fueron reveladas por Alá, ¿por qué tantos cristianos no consideran el libro como un
libro santo de Dios? Nuestra respuesta
es: no creemos en el libro porque hay
negaciones categóricas de todas estas verdades en el mismo libro, y creemos que un libro santo debería ser consistente, especialmente cuando se trata
de asuntos que afectan la salvación del
hombre.
El siguiente es otro ejemplo: En la Azora 3:48 Alá es citado diciendo a Jesús: "¡Oh, Jesús! Yo te
llamo (o sea te hago MORIR) y te elevo
hacia Mí". Y la Azora 19:34, cita a Jesús
diciendo: "¡Tenga la paz del día en que nací, del día en que muera y del día en que sea devuelto a la
vida!
(énfasis mío). Comparar esto con la
Azora 19:15.
Sin embargo, en un intento por justificar la crucifixión de Jesús, Mahoma dice más adelante en la Azora
4:156 que Jesús no murió según se dijo,
ni fue clavado en la cruz. Más bien,
"a ellos se lo pareció".
Si fue Mahoma quien compuso las palabras en el Corán, tenemos aquí una persona que comenta sobre
un acontecimiento que ocurrió más de
quinientos años antes de su nacimiento,
diciéndonos `a ellos se lo pareció'. No nos resulta fácil atribuir la escritura o la inspiración del
Corán a Dios Todopoderoso. Esperamos
que haya coherencia de pensamiento, aun
en un ser humano ordinario. ¿Cómo puede ser que algo que se dijo en la Azora 3 sea categóricamente
negado en la Azora 4?
¿Qué tenemos que decir acerca de esto? Sólo existen dos posibilidades aquí. Primero, que Mahoma está
tratando deliberadamente de negar la
muerte y resurrección de Jesús, porque
tales historias tendrían serias implicaciones para sus otros mensajes. Además, dichas historias habrían dado prueba de que Jesús tenía poder sobre la
muerte y por lo tanto estaba capacitado
para ser el Salvador. Segundo, la
explicación alternativa es que si los musulmanes sostienen que Mahoma fue realmente inspirado para
decir esto, entonces el que lo
inspiraba debe haber sido un mentiroso y
embustero, al decir que dejaría morir a Jesús, cuando después de todo no podía hacerlo.
Si haciendo que Jesús muriera, Alá, en caso de ser Dios, quisiera hacer un gran bien a la humanidad,
sería una gran decepción que no pudiera
llevar a cabo su plan original. En
verdad sería una debilidad de su parte que Jesús eludiera la Cruz que él, Alá, había planeado con un
propósito determinado.
Muchos eruditos islámicos no están en claro en cuanto a qué creer en el Corán en relación a la muerte y
resurrección de Jesucristo. Al comentar
sobre la Azora 43:61, que dice que
Jesús es la señal de la hora, Helmut Gatje en su libro, The Qu'ran and its Exegesis, explica inter alia,
"Jesús es `una señal de la Hora'
porque El demostró por medio de Su resurrección
que Dios tiene poder para levantar a los
muertos en el Día del Juicio." (p.129). El probablemente ha olvidado que cree que Jesús ni murió ni
resucitó. Yusuf Ali también está
confuso en esto, pero parece ser un poco más
honesto en su razonamiento sobre la cuestión. En el Comentario No.2485, dice, "Cristo no
fue crucificado (IV: 157). Pero
aquellos que creen que nunca murió deberían
reflexionar sobre este versículo," (es decir el versículo 34 de la Azora 19).
En un intento por explicar estos conflictivos versículos y para ignorar deliberadamente la necesidad de
un derramamiento de sangre para salvar
a la humanidad, distintas sectas
musulmanas han elaborado diferentes ideas.
La secta Ahmadiyyah, basándose en la teoría de Venturini, dice que Jesús sólo se desvaneció en la cruz
o estaba a lo sumo medio muerto, y que
recobró la conciencia mientras estaba
en la sepultura y que después se escapó secretamente a la India donde vivió y murió una muerte normal a edad avanzada. Esta es la opinión que sostiene el
popular panfletero musulmán sudafricano
Ahmed Deedat, en algunos de sus
panfletos que tituló Resurrection or Resuscitation?, Crucifixion or Crucifiction?, etc.
Algunos otros comentaristas introdujeron la idea del dios- máquina (deus-ex-machina) - un dispositivo
dramático mediante el cual se introduce
una intervención divina para impedir
una tragedia inevitable pero innecesaria al final de una obra de teatro. Según los musulmanes que sostienen esta opinión, Dios tuvo que evitar la crucifixión
de Jesús llevándolo milagrosamente de
la cruz al cielo en un abrir y cerrar
de ojos y reemplazándolo por alguien a quien Dios hizo parecerse exactamente a Jesús, el cual fue crucificado en Su lugar.
¿Pero quién fue este sustituto? Las opiniones difieren al respecto. El consenso popular es que debe
haber sido Judas Iscariote. Según ellos, por lo tanto, no fue Jesús a
quien los soldados crucificaron:
"Pero a ellos se lo pareció".
Esta teoría de la `sustracción' fue formulada en realidad por musulmanes en la Edad Media y está
claramente asentada en el Capítulo 112
versículos 13-17 del llamado `Evangelio
de Bernabé', escrito en ese tiempo por un ex católico romano convertido al Islam. Ese libro es popular y
altamente venerado entre los musulmanes
como una buena arma para oponerse a las
enseñanzas cristianas acerca de Jesús. No es
extraño por lo tanto que sean los musulmanes quienes lo publican (especialmente en Pakistán) y lo
hacen circular entre ellos.
Lo que los autores del Corán, del Evangelio de Bernabé, y los comentaristas musulmanes no comprenden
es que la Cruz no es una tragedia. Es
una victoria sobre el diablo y el
pecado. El propio diablo lo sabe. Si en un libro niega ese conocimiento, lo hace sólo para engañar.
Nunca podrá olvidar lo que ocurrió
aquel día. Durante este período, Jesús
"...despojando los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos
en la cruz" (Colosenses 2: 15).
La Cruz fue la fórmula de Dios de `vida a través de la muerte'. Jesús no vino a establecer un
sistema de culto. Ni a establecer una
Ley, sino a dar Su amor. En otras palabras,
Su ley fue el amor.
El vino primordialmente a morir, y no tenía necesidad de eludir la muerte (Mateo 16:21). Si Dios no hubiera
deseado que Jesús fuera muerto no
habría tenido necesidad de
`escamotearlo' de la cruz. Sólo habría necesitado enviar algunos ángeles para aniquilar a los
soldados y permitir que Jesús
continuara Su ministerio allí en Jerusalén. 1) El `escamoteo' de Jesús hubiera significado demostrar la impotencia y la derrota de Dios al terminar
prematuramente el ministerio de Cristo.
Lo que algunos desean hacernos creer es
que Jesús fue un caballero que predicaba el amor y la paz, pero que de alguna manera los acontecimientos se descontrolaron y El cayó indefenso en las
manos de una turba enardecida.
Sabemos que esto no es verdad. Jesús fue a la Cruz voluntariamente. El tuvo un control absoluto
sobre todos los acontecimientos de Su vida
- ¡incluso el momento oportuno para que
ocurrieran! Aun en la noche de Su arresto cuando Judas, quien había de identificarlo, estaba todavía demorando el momento de ver a los
principales sacerdotes para concretar
lo convenido, el Señor tuvo que apremiarlo:
"Lo que vas a hacer, hazlo más pronto" (Juan 13:27-29). Esto demuestra que Su arresto debía tener
lugar esa noche sin falta, de acuerdo a
Su estricta agenda. También demuestra
que había en El esa voluntad de morir que nunca rescindió.
Pero si los musulmanes sostienen que Jesús no murió sino que fue llevado vivo al cielo, deben admitir
estas conclusiones lógicas: Primero,
Jesús está vivo todavía hoy tal como lo
estaba en la tierra, porque no podemos imaginar que muriera en el cielo. Segundo, si Jesús no ha muerto,
ni nunca morirá, el título que se
arroga Mahoma como sucesor de Jesús es nulo
y sin ningún efecto.
Si, no obstante, los versículos del Corán (Azora 3:48 y 19:34) son predicciones de la muerte de
Jesús cuando regrese a la tierra tal como
algunos otros exegetas musulmanes
dicen, todavía diríamos que hasta que eso ocurra, nadie podrá sucederle.
Ahora bien, examinemos esto: La persona a quien Mahoma dijo que sucedía aún está viva. Pero el propio
Mahoma está muerto. Si lo que hacía de
Mahoma un `sucesor natural' era la
ausencia física de Jesús, ¿qué sucede ahora, cuando Mahoma ya no está aquí? ¿De quién es el trono?
El hecho es que el Trono en ningún momento ha estado vacante porque el Rey aún vive. Los profetas
auténticos del verdadero Dios han
venido y se han ido para siempre. La
Biblia dice, "Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían
continuar; mas éste, por cuanto
permanece para siempre, tiene un sacerdocio
inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo
siempre para interceder por
ellos." (Hebreos 7:23-25). El intercede por nosotros; no decimos `sea la paz sobre él'; El es nuestra paz. El dijo, `Mi paz os doy.' (Juan 14:27).
Los musulmanes odian realmente la idea de la resurrección de Jesús. Es por eso que se les ha hecho
necesario negar primero Su muerte. Y es
sorprendente cuánto esfuerzo han
realizado para torcer la traducción de estos versículos para ocultar el significado. En la Azora 3: 48
citada anteriormente, por ejemplo,
Mohammed Marmaduke Pickthall ha
decidido traducir la expresión "Te hago morir" como "Te estoy recogiendo." En el Corán árabe
original, la expresión aquí es Inni
muta-waf-feeka. Los árabes sinceros deben
preguntarse por qué tuvo que traducir Pickthall esto como "recogiendo". El Dr. Anis Shorrosh
dijo: "Como árabe, nunca he
conocido otro significado que muerte para esta expresión, dentro o fuera del Corán." 2)
Podemos comprender la razón que tuvo Pickthall para su traducción. El cruzado anti-comunista
australiano, Dr. Fred Schwartz, ha
observado que, `No importa cuán clara sea la
evidencia, la gente siempre puede encontrar una interpretación que le permita aferrarse a lo
que desea creer.' El hecho es que la
doctrina de la Cruz y la Resurrección
consecuente es ofensiva para los musulmanes y
deben justificarla.
Comentando sobre la Azora 3:52, A. Yusuf Ali dice,
"Jesús fue polvo tal como lo fue
Adán o como lo es la humanidad."
3) Ali sólo repite lo que el propio Corán dice en ese versículo. Los cristianos consideran que
esta opinión de Mahoma en el Corán es
blasfema, porque sabemos que Jesús es
divino. Quienes comparten esta opinión coránica con Ali deberían recordar que Dios maldijo en efecto
a Adán y a la humanidad haciendo que
volvieran al polvo del cual el hombre
fue creado: "pues polvo eres, y al polvo volverás" (Génesis 3: 19). Adán murió y su cuerpo volvió al
polvo después de descomponerse. Toda la
humanidad está bajo esta maldición de
la putrefacción. Aun si un cuerpo muerto es momificado, el hecho de no tener vida hace que no sea más
importante que el polvo. El cuerpo ya
no es una persona sino una `cosa', al
igual que el polvo! ¿Pero qué ocurre si se lo crema? ¡Peor es todavía que se convierta en cenizas que
en polvo!
Aun cuando Mahoma dijo que él era un hombre común, y que los musulmanes afirman que no le rinden culto,
es evidente no obstante que el hombre
ha sido exaltado al nivel de deidad. Es
por eso que los musulmanes a menudo hablan de `blasfemar contra nuestro profeta'. Los musulmanes no
se dan cuenta de que cometen el pecado
imperdonable de shirk al considerar
blasfemable a Mahoma. Sólo Dios es divino, y por lo tanto el Único contra quien se puede blasfemar! Contra
Jesús, como Hijo de Dios, y contra el
Espíritu Santo de Dios se puede
blasfemar porque ellos son Dios (Hechos 5:3-4; Juan 14:7; Juan 20:28-29). Esto es lo que muchos
musulmanes han hecho en forma
consistente por medio de sus escritos y
predicaciones que son tomados del propio Corán. Como ser humano común, Mahoma también estaba bajo la
maldición del polvo al polvo que pesa
sobre la humanidad. El polvo y los
huesos secos de su tumba en Medina son prueba de esto hoy en día.
¿Pero dónde está el cuerpo de Jesús que los musulmanes creen fue `polvo tal como lo fue Adán o como lo es
la humanidad'? ¿Dónde está ese polvo?
Aun cuando muchos musulmanes quizás
nieguen que Jesús haya muerto o que resucitó, todos aceptan, de acuerdo a su Corán, que Cristo fue
llevado al Cielo, en cuerpo, alma y
espíritu. Y puesto que El no puede morir
allí, deben aceptar como corolario lógico que aún hoy día El está vivo en gloria regia, esperando Su
Segunda Venida. Por consiguiente, ¡El
es "el mismo ayer, y hoy, y por los
siglos"! (Hebreos 13:8).
Ahora bien, si el cuerpo de Jesús contravino la maldición puesta sobre la humanidad, ¿no lo pone esto
a El por encima de la humanidad? Sí. Y
de cierto, de cierto, les decimos: ¡es
a causa de que Jesús está por encima de la humanidad que está calificado para ser el Salvador del mundo! ¡Gloire a Dieu!
Hay una historia acerca de que cuando
Mahoma murió, su pueblo creía que
habiéndose proclamado él `sello de los
profetas', y por lo tanto el más grande, habría al menos de resucitar, probablemente al tercer día, y
ascender corporalmente al cielo como lo
hizo Jesús. Por esta razón excavaron
una sepultura poco profunda, y enterraron los
restos sin ataúd, para que le fuera más fácil salir de la tumba. Pero la Muerte y la Tumba lo
retuvieron y no lo han liberado. Si
esta historia es verdadera, creemos que los
musulmanes no deberían estar decepcionados porque los restos de su profeta se descompusieron
convirtiéndose en polvo. Alá nunca
prometió que Mahoma resucitaría como Jesús; entonces, ¿por qué habrían de sentirse decepcionados?
Pero debido a que todo lo que hizo Mahoma o a las cosas que le fueron hechas por sus discípulos según lo
registrado en las Tradiciones debe ser
imitado como ejemplos a seguir, es
interesante observar que hasta hoy en día los musulmanes no excavan profundamente el suelo para enterrar
a sus muertos; normalmente, tampoco los
ponen en un ataúd. Sin embargo, muchos
de ellos no saben cómo empezaron estas cosas. Puede que surjan falsos mesías y hagan falsas afirmaciones acerca de sí mismos. Pero es usual que la muerte
los golpee y sean consumidos en la
tierra. Pero el Eterno Rey de reyes habló a
Juan muchos años después de Su Resurrección y Ascensión: "Yo soy...el que vivo, y estuve muerto; mas he
aquí que vivo por los siglos de los
siglos, Amén. Y tengo las llaves de la
muerte y del Hades" (Apocalipsis 1: 18).
Los musulmanes tienen que comprender que la Cruz de Jesús fue necesaria. "La paga del pecado es
muerte," (Romanos 6:23), y debido
a que Jesús llevaba el pecado de todo el
mundo sobre la cruz, tuvo que MORIR! Por medio de este hecho Dios puso "...su vida en expiación por
el pecado" (Isaías 53: 10; 2
Corintios 5: 21). Pero para dar a Sus creyentes victoria sobre el pecado, y sobre Satanás, los demonios y la muerte segunda, Jesús tuvo que resucitar al
tercer día. Muchos enemigos del
Evangelio tratan hoy en día de negar
estos hechos, pero ninguno de ellos ha podido refutarlos. Todas las `pruebas' que han presentado sólo
ayudaron a demostrar la futilidad de
sus mentes y cuan desinformados están
en relación a la historicidad de estos eventos. Pedro se paró en medio de varios miles de judíos en Jerusalén el día de Pentecostés y habló de la
resurrección de Cristo, y de lo que Su muerte
y resurrección habían hecho por la
humanidad. Ni una sola persona entre sus oyentes se levantó para decir que Jesús no fue muerto ni
resucitó. Todos sabían que este era el
tema de conversación en la ciudad. Mahoma
nació más de quinientos años después y dijo que Jesús no murió, y que había sido Alá quien se lo
dijo.
Rechazamos el Corán porque niega la historia - la historia registrada no sólo por los cristianos, sino
por muchos escritores seculares. Los
comentaristas de aquel tiempo vivían en
la misma época de los primeros cristianos, y en medio de estos acontecimientos, y habrían negado las afirmaciones de los cristianos si esas
afirmaciones hubieran sido falsas. Sí,
el Corán tiene ciertas verdades, pero
rechazamos el libro porque creemos que una media verdad es más peligrosa que una mentira flagrante.
Sabemos que el diablo es mentiroso e
inspirador de todas las mentiras. Jesús
dijo que cuando Satanás miente no hace nada extraño, sino que: "Cuando habla mentira de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira" (Juan 8:
44).
Debe tenerse en cuenta que Satanás no es sólo mentiroso sino además un impostor! Y para ser un impostor
excelente sabe que tiene que inyectar
una o dos verdades dentro de un montón
de mentiras. Esa es precisamente la forma en que logra engañar a muchas personas hoy en día en falsas religiones y cultos que utilizan algunas
declaraciones de la Biblia para
establecer sus cultos y autodestruirse.
El hecho de que haya algunas declaraciones bíblicamente ciertas en el Corán no convierte al libro en
la Palabra de Dios. Este es un engaño
diabólico clásico. Como escribió
Tennyson, el poeta:
"Una mentira que es media-verdad es la más inicua mentira,
porque a la mentira que es toda mentira se le puede
de frente pelear,
pero una mentira que es media-verdad es cosa muy difícil
de atacar."
Pero por otra parte, la presencia de algunas de estas verdades en el Corán sirve como testimonio
contra todos los musulmanes que rechazan
el evangelio de Jesucristo. Damos
gracias a Dios que algunas de estas verdades han llevado a algunos musulmanes a inquirir más acerca de
Cristo en la Biblia y como resultado
han llegado a conocerlo como El
realmente es.
En su libro, Buddha, Mohammed and Christ, el Dr. Marcus Dodds ha observado que el libro de Mahoma
jamás podrá ser recibido por la gente
seria como autoridad confiable sobre el
evangelio de Jesús ni como libro de historia sobre los héroes de la Biblia:- "El conocimiento
que tenía Mahoma del cristianismo es
tan escaso y confuso, que es difícil
comprender que aun el sectario más analfabeto confundido y adoctrinado en evangelios apócrifos pudo
haberle transmitido tales ideas sobre
el Evangelio. De la gran e instructiva
historia de Israel, como historia, él no sabe nada y se ha enterado meramente de algunas historias
triviales del Talmud y de algunas
leyendas desvirtuadas sobre los patriarcas y
grandes hombres hebreos" (pp. 13-14).
En su propia evaluación del Corán, Thomas Carlyle (1795- 1881), en su controvertida obra, On Heroes
and Hero Worship, se queja de que el
libro no es otra cosa que "un tedioso e
interminable enredo; vulgarísimo y abstruso; en fin, una estupidez insoportable."
Alguien quizás pregunte: si esto es así, ¿por qué entonces son millones - hasta hombres respetables e
instruidos - los que creen en el Corán
como libro santo de Dios, y están
dispuestos a cometer violencia con el propósito de defenderlo?
Hay muchas razones para esto. Naturalmente, el hombre prefiere una religión que esté en
consonancia con su naturaleza malvada,
que apele a lo peor de sus instintos,
apruebe los hechizos y la violencia, y no obstante lo haga sentirse verdaderamente piadoso.
Además, hay un poder inherente en la repetición. Por ejemplo, cuando una mentira - así sea obvia
- es repetida vez tras vez, se hace
convincente y creído. Esa es la
psicología de la publicidad. El psicólogo ruso, Pavlov, sabía esto, y su teoría se convirtió en la
base de la ciencia del lavado de
cerebro, utilizada por el mundo
comunista. Es un sistema que el Islam está explorando muy bien, ¡y funciona! Se ha obligado al
musulmán a repetir tanto ciertas cosas
que se la ha hecho imposible imaginar el
error de tales declaraciones. Y créanme, está dispuesto a defender estas `verdades' por cualquier
medio. Este poder de la repetición ha
sido usado para hacer que hasta los no
musulmanes acepten la afirmación de que el Corán es elegante, realmente maravilloso y sin igual.
Pero los estudiantes cuidadosos se han
negado a dejarse entusiasmar por tales
evaluaciones vulgares.
También hemos descubierto que no existe ninguna enseñanza que no cuente enseguida con algunos
seguidores, especialmente si es
consistente. Es por eso que todo
filósofo, todo cultista, siempre tendrá aspirantes a discípulos, por estrictas que pudieren ser
las condiciones.
Por sobre todo esto está el hecho de que todas las mentiras son espirituales. Esto es a causa de que
Satanás, el padre de toda mentira, es
un espíritu. Por eso, para luchar contra
la mentira es necesario librar una guerra espiritual. Como lo expresó Thackeray: "Echada a andar
una mentira, teniendo el aliento de
vida inspirado en ella por el padre de la
mentira, y mandada a correr su pequeño curso diabólico, vive con una vitalidad prodigiosa".
Sí, una mentira puede continuar viviendo. ¡Pero cualquiera de sus engañadas víctimas tiene en la
voluntad el poder de salirse de ella! Y
si este libro logra rescatar al lector de
un engaño popular, habrá alcanzado su único propósito.
"Una mentira debería ser pisoteada y extinguida donde se
la encuentre. Estoy a favor de fumigar
la atmósfera donde sospecho que la
falsedad, como una pestilencia, sopla
alrededor de mí." - Carlyle.
Anotaciones:
1) Jesús mismo aludió a esta posibilidad en Mateo 26:53.
2. Shorrosh,
A. "Islam Revealed", A Christian Arab's View of Islam, Thomas Nelson, Nashville, (1989)
p.97.
3. Ali, Yusuf `Qur'an Text',
Translation & Commentary',
Commentary No.398.
CAPITULO DIEZ
Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
A menos que uno quiera jugar al sincretismo, 1) lo cual es un subterfugio, todo pensador serio estará
de acuerdo en que la verdad es fanática
por naturaleza. Es intolerante en su
relación con una mentira. Se hace particularmente difícil de aceptar si durante un tiempo demasiado largo
se han recibido grandes dosis de
mentiras.
Ahora bien, si uno dice que el Alá islámico no es el Dios cristiano, ¿qué es lo que está diciendo
entonces? ¿Qué le ocurre ahora a la
Biblia árabe, y a las Biblias Hausa y
Fulani que tienen el nombre `ALA' a lo largo de sus páginas? ¿Deberían ignorar ese nombre y encontrar uno
diferente para el Dios Santo del Cielo
y de la Tierra?
Tal cambio puede no ser muy sencillo, debido a que han creído con gran fervor y durante largo
tiempo en este `Dios'. Uno se sorprende
que la lengua hausa, por ejemplo,
pudiera haber sido tan islamizada. En el Norte de Nigeria, casi todas las oraciones en hausa tienen
intercalada la palabra `Alá'. No son
muchas las personas que saben siquiera
que `Alá' no es una palabra hausa. ¡Hasta una hermana cristiana nos dijo en una reunión hace algún
tiempo que `Alá' es la palabra hausa
para Dios Todopoderoso! Sabemos que eso
no es verdad. Estamos seguros de que la lengua hausa tenía un nombre para Dios antes de la llegada del Islam.
En los dos capítulos siguientes, procuraremos examinar la relación entre una palabra y su referente.
Por ejemplo, cuando un musulmán dice
`Alá' ¿a quién se está refiriendo (a
sabiendas o sin saberlo)? Cuando un cristiano hausa o árabe dice `Alá', ¿a quién se está refiriendo? ¿Es
el mismo Alá de los musulmanes?
En una de las teorías del significado en un aspecto de la lingüística conocido como semántica (o
significados del significado), una
palabra significa su referente, es decir
el objeto a que se refiere - el objeto o la imagen que la palabra trae a nuestra imaginación. La
validez lingüística de esa teoría no es
de nuestra incumbencia aquí. Pero usando
esta teoría del significado, podemos preguntar: ¿Quién es el objeto de culto en el Islam?
Para ser justos, no dudamos de que la mayoría de los musulmanes que dicen `Alá' tienen en la
mente al Creador del cielo y de la
tierra. ¿Pero es suficiente eso para demostrar
que están adorando al mismo Dios de los cristianos? ¿Haría alguna diferencia que el nombre `SATANAS'
fuese usado por gente ignorante para
referirse al Dios-Creador? ¿Tiene
importancia que alguien crea en una cosa errónea, por más que sea muy sincero y honesto?
Creemos que un ciento por ciento de sinceridad en lo que uno cree no le da un fundamento correcto a tal
creencia. ¡Por cierto que uno puede
estar sinceramente equivocado! Sabemos
que todas las culturas y pueblos tienen el concepto de un creador a quien llaman con diferentes
nombres. Pero el problema que la
mayoría de ellos tiene reside en su
particular concepto de tal creador. Algunos hastan tienen más de un creador. Piensan en ese creador
como el ídolo principal, y por eso
tallan algunas cosas para
representarlo. Hacen a su supuesto creador aún más feo que ellos mismos, y tienen que alimentarlo con
aceite de palma, con carne de cabra y
su sangre, con gallinas, etc.
Pero el Dios de la Biblia dice: "No tomaré de tu casa becerros,, ni machos cabríos de tus
apriscos. Porque mía es toda bestia del
bosque, y los millares de animales en los
collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Si
yo tuviese hambre, no te lo diría a ti;
porque mío es el mundo y su plenitud.
¿He de comer yo carne de toros, o de beber sangre de machos cabríos?" (Salmo 50:9-13).
De acuerdo a las Escrituras, las personas que desconocen la Biblia y `hacen' a Dios o a dioses están
bajo el juicio de Dios, cualquiera sea
la cultura a que pertenecen, y
cualquiera sea la cosmología a que adhieren: "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues
Dios se lo manifestó. Porque las cosas
invisibles de él, su eterno poder y
deidad, se hacen claramente visibles desde la
creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues
habiendo conocido a Dios, no le
glorificaron como a Dios, ni le dieron
gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando
ser sabios, se hicieron necios, y
cambiaron la gloria del Dios
incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles."
(Romanos 1: 19-23).
Algunos cristianos hasta piensan que no hay nada detrás de los ídolos; sabemos que eso no es verdad. Un
ídolo no es en sí otra cosa que madera,
arcilla, hierro, bronce, etc. Pero toda
vez que la gente hace un ídolo y se reúne para
adorarlo, Satanás asigna demonios que estarán rondando en torno del santuario, influenciando las vidas
de todos aquellos que vienen a ofrecer
culto allí. Estos demonios poseen a
menudo a los sacerdotes o sacerdotisas y en
ocasiones a través de ellos a los adherentes, demandando sacrificios algunos o prediciendo el futuro
(1 Corintios 10:19-21). Todos los
dedicados a tales dioses están
influenciados de por vida por los espíritus detrás de esos ídolos, a menos que se conviertan, se ore
específicamente por ellos, y sean
liberados.
Los cristianos creyentes en la Biblia han sido a menudo acusados de ser estrechos en sus opiniones
acerca de la verdadera religión. En
cierta manera, nuestros acusadores
tienen razón, porque el camino al cielo es en verdad `estrecho' y `angosto' (Mateo 7: 14). El
hecho es que no necesitamos expandir
nuestras opiniones más allá de las
palabras de nuestro Señor, porque el Espíritu Santo nos da testimonio de que tenemos vida eterna y es
por eso que nuestras opiniones siguen
siendo estrechas.
Tratando de encontrar apoyo para poder desechar la opinión cristiana acerca de otras religiones,
nuestro amigo Ahmed Deedat, citando de
sus héroes, dice, "Nunca ha habido un
dios falso ni jamás hubo una religión falsa, a menos que uno quiera llamar a un niño, hombre falso."
2)
Excepto a nivel superficial, esta línea de razonamiento es falsa. Podemos desarmar suavemente el
argumento recurriendo al propio Corán.
En la Azora 3: 17, por ejemplo, leemos, "La religión, ante Dios, consiste en el Islam." Eso significa que puede haber una religión verdadera. Y si
puede haber una religión verdadera,
entonces debe haber algunas religiones
falsas.
¿Qué es entonces una religión falsa? Puesto que Dios es santo y el hombre pecaminoso, definimos una
religión falsa como la religión que no
ha clarificado la cuestión del pecado,
una religión que no le ha quitado al hombre la
mentira, la idolatría, el orgullo, el adulterio, la ira y todas las formas de maldad, y no obstante le
promete alguna euforia aquí o en el
cielo. A eso se debería considerar una
religión falsa.
En su Apéndice y Comentario sobre los dioses árabes pre-islámicos
en la Azora 71:22, Yusuf Ali llama a estos dioses "falsos". De modo que, contrariamente a lo que afirman Deedat y su filosofía, Yusuf Ali dice que
puede haber realmente dioses falsos.
Otra evidencia del Corán que descarta el argumento de Ahmed Deedat está en la Azora 16: 38, que dice,
"¡Adorad a Dios! ¡Echad de lado a
los tagut!" La versión de los Dres.
Muhammad Al-Hilali & M. Muhsin Khan lo traduce como
"falsas deidades".
¡Desde luego que puede haber un dios falso, y hasta un hombre falso! Cada realidad puede tener una
impresión falsa. Todo lo que parece
real pero no lo es, es falso o
adulterado. Nadie ha visto jamás a Dios, por ejemplo. Por lo tanto cualquier imagen física que lo
`represente' es falsa. Aun cuando los
demonios aparecen ante la gente, cambian su
figura real. Un demonio puede ser visto de diferentes formas cuando aparece en momentos diferentes.
Cualquier cuadro gráfico del diablo es
falso porque él cambia su forma física.
¿Quién es entonces la persona que adora a un dios falso? Es aquel que adora a un ídolo. Si un ídolo es
una representación falsa de Dios o de
un dios y el adorador nunca ha visto
tal cosa en la realidad, significa que un
ídolo es un dios falso. Una muñeca, no importa cuán fina sea, es una niña falsa, y un maniquí un
hombre falso.
Aparte de las imágenes físicas, si un hombre concibe a Dios como diferente del único Dios verdadero de
la Biblia y adora a tal `Dios', no
importa cuán sincero sea, es como aquél que
ha hecho una imagen física para representar a Dios. Cualquier `Dios' que surja de tal
imaginación es un dios falso. Nuestro
conocimiento de Dios es de revelación y no de
imaginación. A.W. Tozer dice, "No trate de imaginar a Dios porque tendrá un Dios imaginario."
Dios se ha revelado en Su Palabra, y en la Persona de Jesucristo. Veámoslo allí; conozcámoslo
allí. Puesto que hay sólo un Dios,
cualquier imagen física o cualquier
imaginación o imagen de la mente, que sea diferente de este único Dios real, es un dios falso.
Sostenemos por lo tanto, ya sea que el
hombre imagine un dios o talle una imagen
física de un dios, está haciendo una imagen. Un ídolo físico es hecho en realidad como el ídolo
que está en la mente del artista. De la
manera en que una imagen física puede
ser un dios falso, de la misma forma lo puede ser una imagen mental.
En el Antiguo Testamento, Gedeón destruyó las imágenes de un dios falso en Israel, como lo señalamos en
el Capítulo Dos de este libro. En el
Nuevo Testamento, Dios no ordena que el
cristiano deba ir de casa en casa destruyendo los ídolos físicos de la gente. ¿Por qué? Porque es un
ejercicio inútil si las imágenes siguen
existiendo en la mente de las personas.
Es por eso que la Biblia habla de "la destrucción de fortalezas", es decir, destruyendo las
ideas falsas acerca de Dios en la mente
de las personas, y presentándoles la
idea correcta acerca del Creador y de la creación. Este es el primer deber del cristiano, y el deber
específico de este escritor. Dios nos
ha llamado a estar involucrados en esta
iconoclasia masiva de los últimos tiempos, derribando dioses y paraísos falsos en la mente de las
personas. En las palabras de Jock Anderson,
insistimos en que, "Si es que
existe un Dios, necesitamos no una caricatura de él, sino una representación verdadera y algunos
medios para reconocerlo." 3)
El Nombre del Señor
Dios le dijo a Moisés que Su nombre era "YO SOY EL QUE
SOY", el nombre que El dijo no
había revelado a Abraham ni a otras
personas que le habían servido. Díles "YO SOY me envió a vosotros" (Exodo 3: 14). Eso
probablemente suene extraño. En
realidad, Dios quizás no necesita un nombre personal, puesto que no hay otros Dioses. Todos los llamados
Dioses de los paganos son ídolos y nada
más que espíritus demoníacos cuyo
juicio hace mucho ya ha sido resuelto (1 Corintios 10: 19-20; Mateo 8: 29).
Esta es una de las áreas donde los `Testigos de Jehová' están equivocados. Nunca usan otro nombre
para Dios que el de JEHOVA. Nosotros
sabemos que fueron los antiguos
traductores hebreos del Antiguo Testamento (Los Masoretas) quienes usaron el nombre JEHOVA. Los
traductores de la Versión King James
usaron `el SEÑOR' o `DIOS' (escritas con
mayúsculas pequeñas). Se dice que el nombre JEHOVA se pronunciaba originalmente YAHVEH o JAHVEH,
que era escrito sin las vocales por
temor a pronunciarlo en forma errónea y
de esa manera `tomar el nombre del Señor en vano' como dice el Tercer Mandamiento. En su lugar se
escribía la palabra hebrea Elohim,
especialmente al hablar.
Dios se revela ciertamente por Su nombre, pero lo que es más importante, por Su naturaleza divina, Su
Palabra y la Ley. Si existen muchos nombres
para Dios, tales nombres DEBEN
referirse al Dios de la Biblia porque de lo contrario no son en absoluto los nombres de Dios. El Dios del
cielo ha sido nombrado de diferentes
formas en distintas lenguas. Pero eso
no ha sido un obstáculo demasiado importante en la relación con El o en su comprensión. Puesto que Dios
ha dividido deliberadamente el lenguaje
humano en muchas lenguas diferentes, no
ha de esperar que todos usemos el mismo
nombre para El en todo el mundo.
Pero es aún importante señalar que en la lengua Ogu (errónea pero popularmente llamada Egun, hablada en
Badagry en Nigeria y en la República de
Benin), el nombre de Dios es JEVHE o
YEVEH y MAVU. Observemos que los dos primeros
nombres suenan como en hebreo YAHVEH Y JAHVEH. Es un hecho establecido en lingüística que J=Y=I, y que
W=V=U en ciertos grupos lingüísticos.
¡Y en la lengua OGU ya tenían estos
nombres antes de que los europeos pensaran siquiera en ir al Africa con la Biblia! Y arribados allí, no
introdujeron el nombre hebreo para
Dios, sino simplemente `Dios' y Su
`Jesús'. Indudablemente, por lo tanto, Dios se revela a todos aquellos que con diligencia lo buscan
en simplicidad de fe (Hebreos 11: 6).
Historiadores como Vaqqidi han dicho que Alá era en realidad el jefe de los 360 dioses que eran adorados
en Arabia en el tiempo cuando Mahoma
surgió a la prominencia. Ibn Al-Kalbi
dio 27 nombres de deidades pre-islámicas. Del propio Corán, podemos conocer el nombre de nueve de estos
ídolos. La Caaba, que alberga a muchos
de estos dioses, ha seguido siendo el
templo de Alá que los musulmanes reverencian y
donde adoran y besan en La Meca durante la Hajj (Peregrinación). Es significativo que aunque
un musulmán no esté en La Meca, tiene
que mirar en dirección al santuario, la
Caaba, todas las veces que ora. La historia registra el hecho de que los paganos de Arabia visitaban
la Caaba en peregrinación antes de la
fundación del Islam. La Meca era un
centro comercial en ese tiempo, y los mercaderes extranjeros y árabes miraban hacia la Caaba al orar porque era allí donde estaban depositados casi
todos sus dioses. Muchos de estos eran
traídos por estos mercaderes desde sus
respectivos países.
Es interesante señalar que no son muchos los musulmanes que quieran aceptar que Alá ya era adorado en la
Caaba en La Meca por paganos árabes
anteriores a Mahoma. Algunos musulmanes
se enojan al ser confrontados con esta realidad. Pero la historia no está de su parte. La literatura pre-islámica lo ha demostrado. En el propio
Corán vemos que los árabes
pre-islámicos hacían sus juramentos más fuertes en el nombre de Alá porque creían que él era el más poderoso de sus dioses (Azora 6: 109). Ya entonces
era considerado por los paganos como el
creador, el señor del santuario, la
Caaba, y de la ciudad de La Meca. La Caaba era conocida como `baithu'llah' (`casa de Alá'). Todos los
demás santuarios de ídolos en otras
regiones de Arabia eran llamados igualmente
"baithullah" (Azora 106: 3; 27:93; 6: 109). Aparte de
Alá, otras deidades importantes que se
adoraban en La Meca son Al-lat o Allat,
la forma femenina de la palabra árabe
`allah', al-Uzza y al-Manat, tres ídolos femeninos que eran adorados dentro de la Caaba. De acuerdo a
al-Tabari, los ídolos gharaniq
(femeninos) hasta eran considerados hijas
de Alá. Otros ídolos populares eran Waad, Suwaa, Yagut, Yauq, Nasr y Hubal, a los que la esposa de
Mahoma, Khadijah, también sacrificaba y
adoraba porque sus hijos morían jóvenes
(Azora 71: 23; Haykal, Mohammed. The Life of Muhammad, p.69).
Otra prueba de que Alá ya era adorado
como ídolo en Arabia está en el hecho
de que el padre de Mahoma se llamara
Abdallah o Abdullah, que significa `siervo o esclavo de Alá'.
Algunos han entendido que esto significa que Alá debe ser por lo tanto el Dios Todopoderoso. Pero esto
sólo demuestra que Alá ya era conocido
en Arabia como ser sobrenatural. NO ES
una prueba de que sea Dios Todopoderoso.
Ibn Ishaq es el primer biógrafo de Mahoma y su obra Surahtu'l Rasul (768 D.C.), a la que ya nos
hemos referido, es uno de los registros
más auténticos de la historia de
Mahoma. En esta obra, 4) leemos que Abdul Muttalib, el abuelo paterno de Mahoma, había jurado
sacrificar un hijo a Alá si era
protegido de su pueblo, que se oponía a su
proyecto del pozo de Zamzam. Cuando finalmente logró realizar la obra y además tenía los hijos,
los trajo a la Caaba, "se paró junto
a Hubal orando a Alá" mientras se
echaban suertes para determinar cuál de los hijos sería sacrificado. La imagen de Hubal estaba allí.
La suerte cayó en Abdullah. Fue llevado
entonces delante de otros dos ídolos,
Isaf y Na'ila, para ser sacrificado. Algunas
personas protestaron, por lo que fue necesario obtener nueva dirección para determinar qué había que
hacer. Luego Abdullah fue llevado a
"la Hijaz, porque allí había una
hechicera que tenía un espíritu familiar". La mujer necesitaba algún tiempo para consultar su
espíritu familiar (un demonio) para
saber qué diría Alá en cuanto a si el niño
aún debería ser sacrificado. "Cuando la dejaron, Abdul Muttalib oró a Alá, y al visitarla el día
siguiente, ella dijo, `Me ha venido
palabra ...." Dijo que deberían
sacrificarse varios camellos "hasta que tu señor esté satisfecho". Se hizo esto y Abdullah se
salvó. Pero desde aquel momento fue
dedicado "al señor". El fue el progenitor de Mahoma.
En este revelador incidente de la vida del abuelo de Mahoma, ¿quién era "el señor"? ¿Era Alá?
¿Quién era Hubal?
Pockock ha sugerido que la palabra `Hubal' podría provenir de Ha-Baal o HuBaal en hebreo (que significa
`el señor'), un dios moabita que fue
importado a muchas naciones, incluyendo
Israel. Dios destruyó a los israelitas por involucrarse en el culto a este dios (Números 25: 1-3). Del
relato de Ibn Ishaq que aquí mencionamos, orar a Alá era lo mismo que orar a Hubal. Podrían significar prácticamente la
misma cosa. Como Ha-Baal o Hu-Baal
significa `el señor', así también "al-ilah" o "al-lah"
significa `el dios'.
Es interesante señalar que muchos líderes musulmanes son renuentes a realizar un estudio minucioso
sobre los orígenes del Islam,
especialmente de la religión árabe pre-islámica, por temor de descubrir algo que debilite su fe en el Islam. Puesto que se han negado a realizar dicha
investigación, los eruditos
occidentales la han estado haciendo por ellos.
Quisiéramos que los lectores musulmanes evaluaran seriamente las siguientes preguntas. ¿Por qué considera
el Islam sagrada la Luna? ¿Por qué hay
muchos sacerdotes musulmanes
astrólogos? ¿Qué relación tiene la religión islámica y Alá con los símbolos de la Luna Cresciente y la
Estrella que se ven en los minaretes y
las cúpulas de sus mezquitas en todas
partes, y también en las banderas de las naciones islámicas? ¿Qué relación existe entre la Luna y el
ayuno de Ramadán?
El Profesor A. Guilluame, experto en los estudios de la religión islámica, dice que el culto del
dios luna estaba muy difundido en Arabia
en el tiempo de Mahoma. Según él, el
dios luna tenía varios nombres, uno de los cuales era `Alá'.
También el erudito del Medio Oriente, E.M. Wherry, en su obra monumental, A Comprehensive Commentary
on the Quran demuestra que el culto de
Alá y el de Baal (Hubal) involucraba el
culto de los cuerpos celestes de la luna, las
estrellas y el sol.
De modo que la cuestión del hijo de Muttalib, el hecho de que el padre de Mahoma llevara el nombre
`Abdallah' puede ser simplemente como
el caso de algunas personas en Nigeria
que tienen los nombres Sangoloni, Esubiyi, Orogbemi, Ifagbamila, Ogungbe, Odugbemi, etc. - que
significan: Sango-es-dueño-de-esto,
Hijo-de-Satanás, Oro-me-honra,
Ifa-me-ha-salvado, etc. Todos estos son nombres Yoruba dados a los hijos de una familia idólatra
específica, y no tienen ninguna
conexión con Dios Todopoderoso, sino con ídolos específicos que la gente reverencia como sus dioses y a quienes sirven.
Por lo tanto, sugerimos que el hecho de que alguien fuera llamado Abdallah NO ES prueba de que `Alá'
sea el Dios Todopoderoso de la Biblia.
Sólo demuestra que Alá ya era conocido
como ser sobrenatural antes del comienzo del Islam, y un ser sobrenatural puede ser cualquier espíritu. ¡Puesto que Abdallah estaba al servicio del
santuario de la Caaba, el Alá a quien servía
debe haber sido uno de los dioses del
santuario! Esta es una opinión mucho más probable y lógica. El padre era `Abd ul allah', siervo de Alá,
el hijo era `rasul `llah', apóstol de
Alá.
Dios le dijo a Moisés: "Yo soy el Dios de tu padre"
(Exodo 3: 6). Alá también se reveló a
Mahoma como el dios de su padre
Abdallah. La cuestión es: ¿Quién es este dios, el Alá a quien el padre de Mahoma adoraba y servía?
Es cierto que los habitantes de La Meca querían matar a Mahoma. Pero ellos no estaban en contra del
culto de Alá. Ya lo adoraban. A lo que
se oponían era al indebido monopolio
que Mahoma estaba aparentemente imponiendo sobre Alá con el objeto de beneficiarlo sobre los otros
dioses del santuario. Fue por eso que
amenazaron la vida del nuevo profeta. Y
puesto que Mahoma se enteró que su padre era un siervo de Alá, no es sino lógico que Alá tenía que ser
el único dios a quien había que adorar.
No debía haber ningún otro dios sino
Alá, y Mahoma debería ser el Profeta (La illaha il allah, Muhammad rasul `llah.) Al convertirse en
profeta o siervo de Alá, Mahoma estaba
probablemente sucediendo en forma
revolucionaria a su padre, a quien no llegó a conocer.
Dios se apareció a Abram y le dijo que abandonara a sus parientes en la idólatra ciudad de Ur y se
fuera a una tierra que El le iba a
mostrar. Dios tuvo cuidado de no decir
que El era el dios del padre de Abram. Esto fue a causa de que el padre de Abram, Taré, era idólatra.
Si Abram hubiera vivido en La Meca, ¿le habría aparecido Dios a él como Alá? Esa es la pregunta
`teológica'. Abram abandonó la
idolatría y comenzó a vivir y a adorar a Dios en fe. El es conocido como el padre de la fe, y por lo tanto no pudo haber adorado una piedra como los
musulmanes alegan. Probablemente en el
intento de justificar el culto de la
Luna, el Corán presenta a Abraham dirigiéndose a la luna y al sol como "mi Señor". Judíos y
cristianos saben que Abraham nunca
adoró ni veneró a la luna; y jamás adoró a la
Piedra Negra en La Meca.
Quisiéramos preguntarles a nuestros amigos musulmanes: ¿Por qué viajan hasta Saudi Arabia para danzar y
cantar alrededor de una piedra si
tienen algunas muy grandes en su propio
país? Al musulmán africano le dicen que las piedras de su aldea son ídolos a los que no se debe adorar
ni ofrecer sacrificio; pero que la
piedra en otro país, Saudi Arabia, no
es un ídolo cuando se la adora, se la besa y se le ofrece sacrificio. Todos los años, cientos de miles
acuden a La Meca, pagando enormes sumas
de dinero a las líneas aéreas y al
tesoro Saudí por la Hajj. Muchos musulmanes son realmente devotos y sinceros, y algunos tienen que
pedir prestado el dinero para hacer la
Hajj, soportando las penurias de la
Peregrinación. Han sido engañados: sus propias piedras locales son ídolos; pero la que está en
Saudi no lo es. Ese es el mensaje, y es
simple.
Cuando Dios enviaba a Moisés a los israelitas en Egipto, le dijo que lo presentara a El a los israelitas
como el Dios de sus antepasados. Pero
Dios tuvo mucho cuidado de citar
específicamente a los antepasados a quienes se refería. El dijo: que El fue, y es, el Dios de Abraham,
Isaac y Jacob. (Exodo 3: 6).
Los egipcios, sin duda, tenían un nombre para el supuesto Creador de cielo y tierra, y los israelitas
deben haber estado enterados de su
nombre. El propio Moisés había vivido
en Egipto durante cuarenta años y conocía todo lo relacionado con la religión y los dioses del
país. Pero Moisés no se presentó ante
esta gente afirmando que uno de los
grandes dioses comunes de Egipto se había revelado a él. Dio a conocer otro nombre completamente
distinto. Cuando se acercó a Faraón, no
lo hizo en nombre del dios principal de
Egipto. Fue en nombre de un Dios diferente con quien se había encontrado: "Después Moisés y
Aarón entraron a la presencia de Faraón
y le dijeron: Jehová el Dios de Israel
dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. Y Faraón respondió: ¿Quién es
Jehová, para que yo oiga su voz y deje
ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni
tampoco dejaré ir a Israel." (Éxodo 5: 1-2). Faraón no se hubiera atrevido a hacer semejante pregunta
si Moisés hubiera aparecido en nombre
de alguno de los dioses de Egipto.
Estaríamos equivocados por lo tanto si imagináramos que un nombre no tiene importancia.
Mahoma vino a proclamar un mensaje de parte de Alá, el dios del santuario de la Caaba al que su padre
había estado dedicado. El insistía que
sólo Alá debía ser adorado. Por su
valor militar, logró poner en sumisión a los habitantes de La Meca. Pero aunque las imágenes del
santuario de la Caaba fueron retiradas
durante su segundo peregrinaje desde Medina
a La Meca, todos los rituales idolátricos que se realizaban durante los peregrinajes pre- islámicos
siguen siendo los mismos aun hoy en día.
En una discusión, una mujer
anteriormente musulmana que ahora es cristiana me dijo personalmente que cuando fue a La Meca por
la Hajj, se negó a realizar los
rituales en la Caaba porque sentía un fuerte
aura de idolatría tradicional en la que había estado involucrada antes. Permaneció la mayor parte
del tiempo en su hotel. En el Islam le
habían dicho que los cristianos son
idólatras porque dan a Jesús el mismo culto que le dan a Dios. Pero con su propia experiencia de los
rituales durante la Hajj, toda la
institución de su religión le parecía ser
una `idolatría monoteísta' organizada a nivel internacional. A ella le daba la impresión de que su gente
era más culpable de idolatría que los
cristianos a quienes acusaban de lo
mismo. A partir de ahí, tuvo que descubrir más acerca de la fe cristiana, y finalmente se convirtió.
Nos hemos preguntado por qué razón a los musulmanes comprometidos no les agrada sustituir el
nombre de Alá por ningún otro nombre.
Por lo tanto, a continuación examinaremos
más acerca de si un nombre particular importa
realmente en el culto.
Anotaciones:
1) Sincretismo es la creencia de que hay verdad en todas las religiones: que todos adoran a Dios a su
propia manera; y que todas las religiones
conducen finalmente al mismo Dios. No
importa cuán popular llegue a hacerse hoy en día esta `fe', y no importa quién crea en ella, es una doctrina de demonios (Juan 14: 6).
2. Deedat, A.
`What is His Name?' p.3
3. Anderson, Jock, `Worship the
Lord', Inter-Varsity Press, London
p.25.
4. Guillaume, A. The Life of Muhammad,
una traducción de Ibn Ishaq, Oxford
University Press 1955, pp. 66-68.
CAPITULO ONCE
¿Qué importancia tiene un nombre?
Alguien podría preguntar por qué tenemos preocuparnos
por un nombre. ¿Qué importancia tiene
un nombre? Creo que tiene mucha
importancia. La Biblia dice, "Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado" (Proverbios 18: 10). ¿Pero cómo puede correr
a él y ser levantado si no conoce su
nombre?
Jesús les dijo a los cristianos que bautizaran a los
nuevos creyentes "en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo." Y las Escrituras dicen, "porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los
hombres, en que podamos ser
salvos"(Hechos 4: 12). Jesús dice, "En mi nombre, (los creyentes en El) echarán fuera
demonios." (Marcos 16: 17). ¿Puede
el nombre de Alá ser usado para echar fuera
demonios?
También está escrito: "...para que en el nombre de Jesús
se doble toda rodilla."(Filipenses
2: 10).
¿Teme el diablo el nombre de Alá? Si no lo teme, no es el nombre del SEÑOR que Jesús vino a
representar. Jesús dijo: "Vosotros
pues oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre" (Mateo 6: 9). ¡Pero El no nos dio ningún Nombre! ¿Por qué? El nombre
de Dios como Padre es una nueva
revelación, y es una revelación en el
corazón de una persona que se ha convertido en Su hijo. Quizás la primera prueba donde el Alá de
Mahoma fracasa está en que él no es un Padre.
Si un musulmán dice, `Padre Nuestro que
estás en el cielo', su propio corazón se
rebelará inmediatamente. No puede continuar esa oración de corazón porque él no posee el Nombre del Padre.
Para aquellos que sostienen que `Alá' es simplemente la traducción al árabe del nombre del SEÑOR,
les decimos que no es `simplemente'
así. `Alá' es más que una traducción.
El Pastor Richard Wurmbrand dice que Dios tiene muchos alias. ¿Pero es `Alá' uno de esos alias? ¿Es
el Dios de la Biblia el ser detrás del
Alá islámico? Cualquier traducción del
nombre de Dios tiene que tener la misma autoridad que el Nombre original.
¿Por qué "isa"?
Algunos lingüistas cuidadosos se han preguntado, con
razón, por qué el Corán tiene que
referirse a Jesús como `Isa. De acuerdo
a los principios de las lenguas semíticas tales como el hebreo, asirio, arameo, árabe, etíope, fenicio, `Isa no es la traducción árabe de Jesús, Jesu, o el
griego Iesous. Es Yesou o Yesu', tal
como como ha sido correctamente usado
por los traductores árabes del Nuevo Testamento.
Mahoma estaba probablemente confuso en relación al nombre "Esaú" que los judíos incrédulos
de Medina usaban despectivamente para
referirse a Jesús. Puesto que los
judíos rechazaron a Jesús como su Señor y Maestro, ellos lo consideraban como un tipo de Esaú, el
hermano rechazado de Jacob (Israel).
`Isa o Ai'sa o Essa eran la traducción del
"Esau", el `Jesús' del que los judíos hablaban como fundador del cristianismo. Una error tan
obvio hace que uno cuestione de nuevo
el origen divino del Corán.
El poder que tiene un nombre
El salmista declaró en adoración: "¡Oh Jehová,
SEÑOR nuestro, cuán glorioso es tu
nombre en toda la tierra!" (Salmo
8: 1). Los equivalentes hebreos del nombre de JESUS son Josué, Jeshua o Jeho-shua o Jehovah-shua - que significa, Jehová-salva (Mateo 1: 21), o
`Jehová-libera'. El griego es Iesous ho
Christos. La versión inglesa, Jesus, the
Christ; la versión Yoruba, Jesu Kristi; la versión Ogu (Egun), Jesu Klisti; 1) la traducción Hausa,
Yesu; y las demás versiones que se
refieren al mismo Señor, tienen igual
peso y desempeñan las mismas funciones - de salvar y liberar del pecado, la enfermedad, Satanás y los
malos espíritus.
Debemos recordar que había otras personas con el nombre `Jesús' durante el tiempo de nuestro Señor.
Pero cuando un cristiano usa el nombre
`Jesucristo', o literalmente `Jesús, el
Cristo', o sólo `Jesús', y se refiere al Señor, desempeñará las mismas funciones. Como creyente en Jesucristo, ningún demonio podrá
cuestionarme acerca de quién es el
`Jesús' al cual me refiero si lo echo fuera en
ese nombre. Aun cuando los hijos de Esceva de Hechos 19 invocaron el nombre de Jesús ordenando a
algunos espíritus malos que salieran de
un hombre, los demonios no les
preguntaron a cuál Jesús se referían. Los hombres cayeron en desgracia sólo debido a que no eran
cristianos y no tenían en su interior
el Espíritu de Cristo para poder echar fuera
a los malos espíritus.
Moisés no tenía el nombre JESUS. Ningún otro profeta usó ese nombre. Como señalamos anteriormente, Dios
le dijo a Moisés que Su nombre era
"YO SOY EL QUE SOY", y Moisés usó ese nombre para liberar a toda una nación y hacer caer en desgracia a los magos y ocultistas de la
tierra pagana, Egipto. El joven David
le dijo al gigante Goliat, `Yo vengo a
ti en EL NOMBRE DE JEHOVA' y libertó a una nación. (1 Samuel 17: 45).
Si el nombre de Alá no puede salvar ni liberar, ¿qué es lo que puede hacer entonces? Según aquellos que
estuvieron muy involucrados con el
Islam antes de su conversión, el nombre
de Alá es usado por los ocultistas musulmanes para hacer conjuros y hechizos. El nombre de nuestro
Salvador es usado para cosas buenas.
Pedro dijo a los funcionarios del gobierno y a los religiosos que lo arrestaron a él y a Juan:
"Sea notorio a todos vosotros, y a
todo el pueblo de Israel, que en el
nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de
los muertos, por él este hombre
(anteriormente discapacitado) está en
vuestra presencia sano... Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres
sin letras y del vulgo, se
maravillaban; y les reconocían que habían
estado con Jesús. Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir
nada en contra. Entonces les ordenaron
que salieran del concilio; y
conferenciaban entre sí, diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? porque de cierto, señal manifiesta
ha sido hecha por ellos, notoria a todos
los que moran en Jerusalén, y no lo
podemos negar. Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no
hablen de aquí en adelante a hombre
alguno en este nombre." (Hechos 4: 10,
13-17).
Como aquellas personas religiosas pero impías que amenazaban a los primeros cristianos, pareciera que en
los musulmanes hay también algo que
odia el nombre de JESUS. Aunque le
diéramos algún dinero a un mendigo musulmán, si mencionamos el nombre de Jesús, él lo rechazará. Si está
muy hambriento pudiera ser que lo
acepte, pero lavaría el dinero antes de
gastarlo.
¿Está el nombre Alá en la Biblia `original'?
El vociferante jihadista musulmán sudafricano, Ahmed
Deedat, escribió todo un panfleto 2)
para ridiculizar al Dios cristiano y
demostrar a sus lectores que la palabra árabe
`Allah' está ahí mismo en la `corrupta' Biblia cristiana.
Como si viniera a dar la sorpresa desagradable del siglo, Deedat anuncia en la página tres de su
panfleto: "Es suficiente, por el
momento, decir que en la lengua de
Moisés, Jesús y Mahoma.... el nombre de Dios Todopoderoso es ALLAH."
¿Cuál es esa "sorpresa desagradable"? Es la presencia de
las palabras hebreas elohim, ela, y
alah en una nota a pie de página en una
de las primeras ediciones del Scofield
Commentary Bible. Deedat deduce de esa nota que estas palabras significan el `Allah' árabe. He
visto que este punto particular se
repite en por lo menos dos de sus
publicaciones.
Deedat ha tratado de convencer a sus lectores de que él es un erudito maravilloso de religión
comparada. Pareciera, sin embargo, que
gran parte de su argumento se derrumba. Las
palabras están en las notas a pie de página y no son parte del texto de la Biblia. Y según los editores
de la misma edición de la Biblia
Schofield, mientras las dos primeras
palabras significan `Dios", `alah' es una palabra hebrea común que significa `jurar'. Además, es un
verbo y no un sustantivo como cree
Deedat. Y los editores no sugieren que
esas tres palabras signifiquen `Alá'.
Deedat sabe que sus lectores y alumnos no conocen el hebreo bíblico y es listo para aprovecharse de su
desconocimiento del tema. Este es el
mismo método que los Testigos de Jehová
usan para difundir sus erróneas doctrinas.
Primero, la palabra `ela' significa en hebreo encina o terebinto, y es un morfema cercano. Es
decir, es una unidad gramatical
completa en sí misma. El único sentido en que se puede asociar a una encina con un atributo de Dios es su representación de fortaleza.
La palabra es usada también para los nombres personales de algunos individuos particulares en la
Biblia. Por ejemplo, en Génesis 36:41,
se da `Ela' como uno de los duques de
Edom. En 1 Samuel 17:2, 19, tenemos "el valle de Ela". En
1 Crónicas 4:15, el hijo de Caleb lleva
el nombre Ela. En 1 Crónicas 9:8, un
benjaminita también se llama Ela. El padre
de Simei es llamado Ela (1 Reyes 4:18); uno de los reyes de Israel también tiene el nombre Ela. Y el
padre de Oseas en 2 Reyes 15:30 es Ela.
Jesús dijo, "Santificado sea tu nombre". Si el Nombre
del Señor debe ser santificado, no
podemos esperar que se dé en forma
indiscriminada el Nombre a los seres humanos. Tampoco podría ser el nombre de un árbol que uno pudiera mencionar en cualquier oportunidad. Dios había
ordenado a Israel no tomar el nombre
del Señor su Dios en vano; y si tenemos en
cuenta que los judíos temían mencionar siquiera el Nombre del Señor del pacto, deberíamos saber que
sería imposible que ellos dieran este
mismo nombre o uno similar a sus hijos.
En referencia a Dios, la palabra `ela' es introducida en Esdras 4:24 y se la utiliza 43 veces en ese
libro. Otro lugar donde ocurre esta
palabra es en Daniel, donde aparece 45
veces. Un punto significativo a señalar aquí es que estos dos libros fueron escritos por personas que
habían estado en un país extranjero
(Babilonia o Persia) durante 70 años.
Aunque todavía creían firmemente en su Dios, el lenguaje que usaban había sido grandemente influenciado.
El último lugar donde aparece esta
palabra es en Jeremías 10:11. El uso que
hace Jeremías de la palabra es significativo. Aquí el profeta la usó en el plural para referirse a
dioses falsos: "Les diréis así:
Los dioses que no hicieron los cielos ni la
tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos." Una palabra similar, Eloa,
está usada 56 veces en el Antiguo
Testamento. Aparece por primera vez en
Deuteronomio 32:15 y 41 veces en el libro de Job.
Las demás veces que se usa la palabra `ela' en los textos hebreos originales se refiere directamente a
la encina. En Amós 2:9, Dios recuerda a
los hijos de Israel las victorias que
El había obrado para ellos: "Yo destruí delante de ellos al amorreo, cuya altura era como la altura
de los cedros, y fuerte como una encina
(plural hebreo: elahim); y destruí su
fruto arriba y sus raíces abajo."
Si `ela' fuera el nombre de Dios, El no hubiera dicho que destruyó a los amorreos como encina (ela).
En Isaías 1:29, Dios dijo: "Entonces os avergonzarán las encinas (hebreo:ela) que amásteis, y os
afrentarán los huertos que
escogisteis."
El nombre de Dios es honorable, majestuoso y excelente en toda la tierra (Salmo 8:1); y si ela fuera
Su Nombre o uno siquiera de Sus nombres,
no podría haberlo usado como en el versículo
citado.
Es también muy significativo señalar que en realidad ela es usada en Isaías 44:14 para referirse a un
lugar de idolatría donde el hombre
había derribado muchas `elahim' para hacer
de ellas una religión. Dios desprecia al hombre por hacerse un dios de una encina (ela):
"De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de
ellos para calentarse; enciende también
el horno, y cuece panes; hace además un
dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se
arrodilla delante de él. Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un
asado, y se sacia; después se calienta,
y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto
el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega
diciendo: Líbrame, porque mi dios eres
tú. No saben ni entienden; porque
cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender. No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto
quemé en el fuego, y sobre sus brasas
cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré
del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?" (Isaías 44: 15-19).
Si el ela de la Biblia es el Alá de los musulmanes; si él es el dios de la Piedra Negra en La Meca, el
baithullah del santuario de la Caaba
que los paganos adoraban en Arabia y
que los musulmanes adoran, indudablemente no es el `El' y el `Jah' de la Biblia. En hebreo, fue la
palabra `El' la usada para referirse a
Dios, y nunca se la usa aisladamente para
referirse a ninguna otra persona, lugar o cosa. Se la emplea por lo general como prefijo para referirse a
una persona. Por ejemplo, Elcana - Dios
ha poseído (usada en ocho lugares),
Elnatán - Dios ha dado, Eltolad - de la familia de Dios, etc.
La palabra más cercana a `El' dada a un ser humano es `Eli', y significa `Dios es alto', o escrito en
forma diferente, significa `mi Dios'.
Algunos como Deedat pueden afirmar que
`Eli' suena parecido a `Alá', pero la `i' incluida (escrita y llamada Yodh) no es parte de la palabra y
es usualmente un predicado o un modal
como en `Elías' (`El es Jah', o `Dios
es el SEñOR').
Enfatizamos que la `i' en `Eli' no es parte de la palabra, sino un sufijo. Cuando Jesús clamó,
"Eli" o "Eloi" en la
cruz, no estaba diciendo "Dios, Dios", sino "Mi Dios,
mi Dios". Esta es otra área donde
Deedat se equivoca en su panfleto. La
palabra hebrea usada para Dios en Génesis 1:1
es `Elohim' - no `Allah', `allah' o `elah' y aparece 32 veces en Génesis capítulo uno tan sólo. En
total aparece 2.570 veces en el Antiguo
Testamento. ES UNA PALABRA PLURAL QUE
ESTABLECE LA PLURALIDAD EN UNIDAD DE LA DEIDAD. Esto niega cualquier identidad con el Alá del Corán porque, gramáticamente, la palabra `Alá' ni siquiera
permite el plural.
El análisis lingüístico del `Allah' árabe probablemente requiere de por sí una tesis separada para
doctorado en filosofía. Pero, tomemos
brevemente el estudio de la muy popular
confesión de fe del Islam: `La ilaha illa allah...'
La = no
ilaha = probablemente de ilahun, que significa `un dios'
illa o il' = excepto o pero'
Después la palabra crucial "allah". La mayoría de
los eruditos está de acuerdo en que es
una combinación de dos palabras `al'
que es el artículo definido en árabe
(determinante), e `ilaha', "dios", lo que hace `al-ilaha'
o `al'laha o al-illah, es decir `el
dios'. Esto posiblemente se convirtió
en `allah'. La traducción correecta de la
Confesión será por lo tanto `no hay dios excepto el dios'.
Esta explicación es válida si, y sólo si, la palabra `allah' es verdaderamente de origen árabe. Algunos
lingüístas creen, sin embargo, que la
palabra no tiene origen árabe, sino que
ha sido tomada de una de las lenguas semíticas. 3) La probabilidad lingüística más próxima es que
el nombre pudo haber sido una variante
de la palabra siríaca `alaha', que fue
usada para referirse a Dios, y ya estaba en uso por los cristianos antes de la fundación del Islam.
Pero aun esto es sólo una probabilidad
lingüística, y puede no tener nada que
ver con el referente del `Allah' islámico - el Alá de Mahoma negador-de-Cristo, el Alá que niega que
Jesús vino como Dios en la carne. De
hecho, muchos eruditos han disociado la
palabra siríaca de la Allah árabe.
"Yah Allahu"
Nos sorprende la forma en que Ahmed Deedat desvirtúa el sentido de las palabras para probar sus
audaces afirmaciones. Tomemos por
ejemplo, la expresión `Halleluyah' como
él la explica en su panfleto What is His Name? El dice que `yah' significa simplemente `oh' o sea
una partícula exclamatoria (!). Dice
que el Apóstol Juan suena ridículo al
afirmar en Apocalipsis capítulo 19 que los ángeles y los santos en el Cielo están gritando
Halleluyah, que él afirma es
simplemente equivalente a la voz `¡hip, hip, hurra!' ¿Cómo podrían los ángeles de Dios estar gritando `¡hip, hip, hurra!' para adorar a Dios? pregunta
él. El mismo panfleto continúa diciendo
que la expresión `Halleluyah' es una
corrupción de `Ya Allahu', expresión que él inventa y que dice significa `¡Oh Alá!' Todas estas afirmaciones son un vestigio de ignorancia. Primero, Juan
escribió el libro de Apocalipsis en
griego y no en hebreo, y la palabra que
usó es `alleluia'. Es la forma griega del hebreo `Hallelujah' o `Halleluyah'. Además, no fue
Juan quien introdujo esa expresión.
Los textos hebreos del Antiguo Testamento escritos varios cientos de años antes del nacimiento de Juan
están llenos de esta expresión,
especialmente los Salmos. Es una expresión
de alabanza a Dios, y contrariamente a las afirmaciones de Deedat, ¡está llena de sentido! No es
simplemente `hip, hip, hurra' como
afirma Deedat. En los manuscritos hebreos está
como `Hallelu Yah'. En realidad, hay tres palabras allí. Las palabras del léxico son `hallel' y `yah'.
`Hallel' (pronunciado /haleil/), significa
`alabanza' en hebreo. El Salmo 136, por
ejemplo, es llamado a veces "el Hallel" porque es un salmo antifonal de alabanza. Los Salmos 120-136 a veces son llamados conjuntamente el
"Gran Hallel" porque son
salmos propiamente de alabanza. La segunda parte del léxico, `Yah', es la forma breve de `Yahveh' y una variante de `Jah', que significa `el SEñOR'. De esta
manera llegamos al `Hallel u Yah',
`alaben al SEñOR'.
En los textos hebreos, `Halleluyah' es encuentra en la última línea del Salmo 104. También en los
versículos primero y cuarenta y ocho
del Salmo 106, y el comienzo de los
Salmos 111, 112, 113, la última línea del Salmo 115, 116 y 117; los versículos 1, 3 y 21 del Salmo
135; primera y última línea de los
Salmos 146, 147, 148 y 150!
Resulta ridículo, por lo tanto, oír que Ahmed Deedat diga que `Halleluyah' significa simplemente `Oh
Allah'. En su debate con el Dr. Anis
Shorrosh en Londres en 1985, Deedat
dijo: " `Jah' es una expresión en árabe como `Oh madre'. Allelujah significa `Yah es Alá', no hay
otro Dios." 4) ¿Se pregunta usted
que es lo que está diciendo en realidad?
Creo, no obstante, que el Sr. Deedat merece un buen premio literario islámico por su agresividad y su
habilidad para inducir al engaño y
confundir hasta a grandes intelectuales.
Merece más petrodólares y una pluma roja en su turbante.
`Alá' y el culto cristiano
Uno debe confesar que esta cuestión de la identidad de Alá es realmente muy perturbadora. ¿Como podemos
estar conscientes de los puntos precedentes
sin sentir a la vez aversión hacia el
nombre mismo? Y si nos sentimos así, ¿cómo
hacemos para comunicar el Evangelio a los hausas o los árabes sin usar la palabra? Por otra parte,
todavía existen lenguas que no tienen
una traducción de la Biblia, y parece
que nos preocupamos por las existentes a causa de un nombre que pretende referirse a Dios.
En Malasia, desde 1981 la Biblia o `Al-Kitab' ha sido prohibida en lengua malaya. La razón es que
en ella está la palabra "Allah"
así como otras palabras que tienen origen
islámico. Al presente se ha convertido en ley en ese país, en el que se afirma que el 50% de la
población es islámica, una disposición
por la que en adelante ninguna religión que
no sea el Islam podrá usar en su literatura ciertas palabras, incluidas `Alá', `fe' y
`creencia'. Esta ley fue obviamente
inspirada por Satanás con el objeto de impedir la comunicación del Evangelio a los musulmanes. La pregunta queda planteada entonces: ¿Es imposible
predicar a las personas que creen que
el Creador es Alá sin el uso de ese
nombre? ¿Deberíamos suprimirlo de nuestras Biblias y encontrar otros nombres descriptivos de
Dios?
En el propio mundo cristiano, ¿deberíamos continuar usando el nombre de Alá en los servicios de
nuestras iglesias? ¿O tendremos que
reducir la Deidad a la limitación del lenguaje
humano? ¿Qué les ocurrirá ahora a los cristianos hausa o árabes que se han acostumbrado a reconocer
al Ser Supremo como Alá? ¿Qué pasará si
continúan creyendo sinceramente en Alá
como el Dios y Padre de nuestro Señor Jesús y lo adoran en espíritu y en verdad? ¿Habría algún
problema? Estas no son preguntas
sencillas. Algunos hasta se han preguntado si
podemos en realidad a Dios en espíritu y en verdad en el nombre de Alá.
Jesús dijo: "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de
ellos" (Mateo 18:20). ¿Qué sucede
si nos reunimos en los nombres tanto del Señor Jesús como de Alá? Cualquiera sea el caso, creo que debe haber una inseparabilidad entre el nombre que usamos
para Dios y el nombre de Jesús. En Juan
17:11, el Señor ora: "...Padre
santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros."
Actualmente no es necesario imponer una opinión acerca del uso de `Alá' en nuestro culto.. Sin embargo
tenemos que ser conscientes de que el
nombre tiene importancia en el culto y
la adoración. Hasta los adoradores de ídolos saben esto. ¿Podemos usar el nombre Eck, el `Dios' en
Eckankar, en nuestros servicios y pretender
que no importa? ¿Qué nos impide usar
los nombres Krishna, Shiva, Vishnu, Devi,
Brahman - que son las manifestaciones de los hindúes del `único Dios'? Quienes piensan que estos
nombres pueden ser usados en el culto
cristiano han caído en la trampa de la
teología de la interfé del Anticristo que ahora recorre todo el mundo europeo. Como esta cuestión me
estaba perturbando, el Espíritu del
Señor me dio tres Escrituras específicas.
Primero, Zacarías 14:9. Aquí, Zacarías profetiza que cuando Jesús vuelva, "Y Jehová será rey sobre
toda la tierra. En aquel día Jehová
será uno, y uno su nombre." ¡Aleluya!
En la segunda Escritura, Sofonías 3:9, Dios dice, "En
aquel tiempo devolveré yo a los pueblos
pureza de labios, para que todos invoquen
el nombre de Jehová, para que le sirvan de
común consentimiento." De esta Escritura, debemos observar que la única razón dada para restaurar un
lenguaje puro es la de tener el
correcto Nombre de Dios en el culto.
En la tercera Escritura, Isaías 65:16, el Señor explica que la otra razón por la que El haría algo
acerca de nuestro lenguaje es que
"el que se bendijere en la tierra, en el
Dios de verdad se bendecirá; y el que jurare en la tierra, por el Dios de verdad jurará".
En otras palabras, no habrá más confusión ni engaño en cuanto a quién es realmente Alá en el Islam
o en el cristianismo. Simplemente no
habrá más `Alá'. Cualquiera sea el
trasfondo histórico de un pueblo, nadie debe mencionar más ese nombre ni el nombre de cualquier
otro dios que no sea el Dios de la
verdad. Dios ya ha advertido a Israel que
El no quiere oír que sus labios mencionen a ningún otro dios (Exodo 23: 13).
Cuando Jesús vuelva, el nombre de Alá simplemente ya no existirá en ninguna versión de las Biblias
árabes, indonesias o hausas. Todos
nuestros coros e himnos santos con el
nombre de Alá serán abandonados o recompuestos. Ese será el decreto divino. No tendremos que dedicarnos a ninguna acrobacia teológica ni presentar polémicas
para convencer a nadie. Será puesto en
vigor "en toda la tierra".
Amén. "Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la
tierra, y debajo de la tierra; y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor,
para gloria de Dios Padre." (Filipenses 2:10-11).
El salmista dice, "Se multiplicarán los dolores de
aquellos que sirven diligentes a otro
dios. No ofreceré yo sus libaciones de
sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres" (Salmo 16:4).
Anotaciones:
1) El idioma Egun no tiene sonido `r'
2. Deedat,A. What is His Name?; este y muchos otros libros como The God That Never Was por A.Deedat,
están escritos para burlarse del concepto
cristiano de Dios, y ridiculizar la
Deidad de nuestro Señor Jesucristo. Pero Deedat y otros no recuerdan que su Corán advierte:
"Injuriarían a Dios por enemistad,
sin saber" (Azora 6:108).
3. Jeffery, A.
`Foreign Vocabulary of the Qur'an' Al-Biruni,
Lahore (1977)
4. Shorrosh, A. `Islam Revealed'
Thomas Nelson, Nashville, (1989) p.
267.
CAPITULO DOCE
"Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; pero Jehová hizo los cielos" (Salmo 96:5).
Si uno adora al ídolo principal de un país, ¿qué diferencia hace? ¿En qué se diferencia uno de la
persona que adora a muchos ídolos o de
la que afirma que no adora a ningún
dios?
En su libro sobre las religiones mundiales, el veterano evangelista misionero Dr. Lester Sumrall,
comentando a este respecto, dice: "Los
musulmanes adoran a un dios y nosotros
(los cristianos) adoramos a un Dios, pero allí termina toda similitud. El `dios' de Mahoma es
radicalmente diferente de Dios como El
se nos reveló en la Biblia. El dios de Mahoma
es un autócrata rencoroso y egoísta, que debe ser apaciguado mediante una monótona rutina de movimientos
santos. El Dios a quien nosotros
adoramos es un Padre bondadoso y compasivo
que sólo nos pide que lo amemos", 1) y le obedezcamos.
"Si me amáis, guardad mis
mandamientos." (Juan 14: 15).
Agradecemos a Dios por esta seria observación y comentario. Ha servido para fortalecer nuestras
convicciones acerca del espíritu que
inspira al Islam. Pero sigue sin respuesta la
pregunta acerca de si es sólo un dios el que es adorado en el Islam. Pero debemos tener en cuenta el
hecho de que uno no puede servir al
diablo y adorarlo a él UNICAMENTE. Si el
diablo es adorado de algún modo, lo es a través de los demonios. No hay en realidad monoteísmo, o
más apropiadamente, monolatría, en el
paganismo. Uno no puede servir a
Satanás sin tener una relación con los demonios. De hecho, la mayoría de las operaciones e interacciones en lo oculto y en todas las religiones sin Cristo
son más con estos espíritus demoníacos
que con el mismo Satanás. Esto se debe
a que Satanás no es omnipresente. El no es Dios, sino un ángel, un ángel caído además. No puede estar en todos los lugares al mismo tiempo.
No sabemos por qué los musulmanes piensan que su afirmación de la unidad de Dios es algo tan nuevo y
maravilloso. Los judíos también creían
que hay sólo un Dios. Así como los
musulmanes recitan monótonamente su credo, `la illaha...', lo hacen los judíos en sus sinagogas al
entonar "Huh echad veein sheni,'
"El es uno y no hay segundo". Pero eso no significa que estaban sirviendo a Dios cuando rechazaron a Jesús. Hasta en la religión hindú,
obviamente politeísta, encontramos
similares confesiones en los Vedas, sus libros
sagrados; y también el hinduismo existía siglos antes del comienzo del Islam. De modo que, ¿Qué es lo
nuevo que el Islam proclama con su
afirmación de "ningún otro dios
excepto Alá"? Cualquier religión puede decir que su dios es el único que existe y que no hay otro. La
Biblia dice que la afirmación de una
creencia en un Dios no es suficiente para
que el hombre vaya al Cielo. Ese hombre debe creer en el único Dios real y verdadero.
"Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los
demonios creen, y tiemblan."
(Santiago 2: 19). Si por lo tanto los
musulmanes adoran a un dios diferente que el solo y único Dios revelado de la Biblia, no son en
absoluto monoteístas, ya sea que se den
cuenta o no.
¿De quién es la culpa?
Ahora bien, si Mahoma introdujo un dios equivocado, ¿de quién podría ser la culpa? ¿Por qué el
verdadero Dios no se reveló a él y a
los árabes? ¿O lo hizo? Y si Dios no se
reveló, ¿sería justo El si condenara a los musulmanes en el día del Juicio?
La historia registra el hecho de que Mahoma, después de adquirir mucha riqueza con su comercio de
caravanas, dejó su negocio para buscar
realidades espirituales - como muchos lo
hacen hoy en día, involucrándose en prácticas psíquicas cuando se sienten decepcionados y asqueados
de las cosas materiales. Mahoma
pertenecía a los Hanifas, o `buscadores
de la verdad', que era un grupo de agnósticos de su tiempo. Era práctica de este grupo buscar la luz por
medio de la conciencia interior y la
meditación. Gran parte de la religión
hindú había pasado a través del Medio Oriente
camino a Europa, dejando las enseñanzas de las técnicas de aislarse del mundo de las cosas y las ideas,
o `maya'. Después de dejar su comercio
Mahoma dedicó la mayor parte de su tiempo
a la meditación en la Cueva de Hira, a unas tres millas de la ciudad de La Meca. Se decía que fue durante una de estas meditaciones cuando se sintió
llamado a predicar.
¿Quién fue el ser que lo llamó? ¿Y qué se le ordenó predicar? Lo que él predicó nos ayudará a
determinar mejor la pertenencia de los
mensajes que traía, los mismos que
hemos estado examinando en los capítulos precedentes. El tipo de meditación en la que una persona
está involucrada determinará quién es
el que le habla y con cuál(es) ser(es)
entra en contacto.
Qué dicen los meditadores
El ex ocultista y maestro de meditación sueco, Valter Ohman, después de su conversión al cristianismo,
dijo: "Si la meditación no es
plenamente cristiana, conduce a una
comunión pagana con los espíritus. La meditación basada en una falsa ideología pone a la gente en
contacto con falsos espíritus y un dios
falso. El resultado no es la liberación
sino la opresión y la posesión."
El yogi hindú antillano Gurú Rabindranath R. Maharaj, después de entregar su vida a Cristo,
escribió en su autobiografía:
"Ahora comprendo que estos eran seres a
quienes había encontrado en el trance del yoga y en la meditación profunda, disfrazados de Shiva o
alguna otra deidad hindú."
La renombrada maestra de la Meditación Trascendental Vale Hamilton, ahora una cristiana nacida de
nuevo, describe también sus propias experiencias
en la meditación: "A medida que mi
conciencia se extendía, me daba cuenta de la
presencia de seres espirituales sentados a cada lado mientras meditaba, y en ocasiones de noche
se sentaban sobre mi cama. Pasé tres
meses meditando de tres a diez horas por
día. Tuve vívidas experiencias de opresión demoníaca en ese tiempo. De noche durante el sueño, me
despertaba con una sensación de temor y
aprehensión al sentir presión sobre la
cabeza y el cuerpo como si un espíritu estuviera tratando de entrar en mi cuerpo... No consideré en ese
tiempo la posibilidad de que fueran
Satanás y sus demonios, sino que lo
acepté sólo como un viaje realmente extraño... en ocasiones hasta los tomé por ángeles guardianes."
Los cristianos meditan por cierto en la Palabra de Dios; pero no se debe confundir nunca la
meditación cristiana con la Meditación
Trascendental en todas las religiones y cultos
sin Cristo.
Dios ha dado al hombre el privilegio de estar en control de su mente. Pero cuando el hombre trata de
escapar a las realidades de la vida
mediante las prácticas psíquicas, abre
su mente a la influencia demoníaca, al príncipe de las potestades del aire. Ya no está en control
de sí mismo todo el tiempo. Es
`poseído'. A menos que se convierta firmemente
a Cristo y pueda renunciar a tales prácticas, que otros oren por él y reciba total liberación, estas
fuerzas demoníacas continuarán
influenciando su vida hasta la muerte.
La mayoría de los ocultistas entran en contacto con lo que llaman `el ser de luz' durante sus
meditaciones, especialmente durante los
`viajes astrales'. Este `ser de luz' es
mencionado por diferentes nombres en varios cultos. Es el `ECK' en el Movimiento Eckankar, el `Das' o `Krishna' en la Conciencia Hare Krishna. Algunas otras
organizaciones místicas populares como
los Rosacruces (AMORC) lo llaman `el
ángel de luz'. ¡¡Algunos hasta consideran que tal ser es el `Gran Maestro Jesús'!!
De acuerdo a la Biblia, estos seres son el mismo antiguo mentiroso y engañador o algunos de sus ángeles
asignados con ese fin:
"Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza
como ángel de luz. Así que, no es
extraño si también sus ministros (siervos)
se disfrazan como ministros de justicia;
cuyo fin será conforme a sus obras" (2 Corintios 11: 14-15).
La pregunta es nuevamente: ¿Con quién entró en contacto Mahoma durante sus meditaciones? Tenemos
todos los materiales necesarios de fuentes
islámicas con los cuales trabajar.
Deben ser interpretados a la luz de las Escrituras y juzgados por el Espíritu de Dios.
¿Es un profeta Mahoma?
Cualesquiera sean sus diversas manifestaciones
espirituales y físicas, hay solamente
dos fuerzas espirituales obrando en el
mundo hoy en día, que son, "el Espíritu de verdad", y "el padre de mentira" (Juan 16:13; 8:44).
CUALQUIER experiencia espiritual que no
provenga del Espíritu Santo de la Biblia,
es del `padre de mentira'.
Algunos todavía se preguntan acerca de si Mahoma puede ser considerado verdaderamente como un profeta.
De lo que conocemos del hombre y de su
vida, creo que Mahoma era un profeta.
Ahora bien, ¿qué es un profeta? La palabra `profeta' tiene su raíz en la palabra griega `pro', que
significa `en lugar de', y `femi', que
significa `hablar'. Es de la primera
parte de donde tenemos la palabra `pronombre', es decir, una palabra usada en lugar de un sustantivo. Es
de `femi' que tenemos el sufijo de
`blasfemia' que significa `hablar mal o
en forma irreverente contra Dios'. Un profeta, por lo tanto, significa una persona que habla por o en
lugar de otra, especialmente, de un
dios (Éxodo 7:1-2). Tal persona puede
recibir palabras directamente del dios o de Dios, o en ocasiones puede estar simplemente inspirado
para hablar o actuar. La profecía
podría relacionarse con los hechos corrientes o con la predicción de acontecimientos futuros. Lo que es importante es que la persona es
inspirada por un poder más alto.
Sería por lo tanto erróneo imaginar que Mahoma no era un profeta. A juzgar por la historia de su vida
y las realidades de la religión del
Islam, uno debería creer que Mahoma era
un profeta, aunque un profeta de Alá.
Llegar a determinar si su Alá es o no el mismo Dios Todopoderoso, el santo y triuno Dios que se
revela a todos los profetas en la Biblia,
es el tema de nuestro debate. No
debemos temer una discusión sobre este punto porque nuestra salvación misma depende de la comprensión
que tengamos al respecto. Si el Alá de
Mahoma es el Dios real y sus palabras
son verdaderas, y las palabras del Corán son sus palabras, entonces todos los cristianos que creen en
la Biblia pueden tener la seguridad de
estar perdidos. Por el contrario, si él
es un espíritu demoníaco bajo la apariencia de Dios Todopoderoso, entonces todo musulmán que busca la verdad debe considerar esta cuestión en forma muy
seria.
Las Escrituras dicen que debemos probar los espíritus que están detrás de todos aquellos que afirman
ser profetas para saber a qué clase
pertenecen. Esta prueba o examen está
definido en la Biblia. Pero si tenemos un temor patológico a la blasfemia, nunca seríamos capaces de
probar a un supuesto espíritu de Dios.
Tal temor ha llevado a una seria esclavitud
y engaño a un gran número de personas, resultando en su eterna condenación. Todo hombre es personalmente responsable ante Dios por aquello que elige
creer. Dios nos ha dado una norma para
juzgar todas las afirmaciones de
experiencias espirituales. Es por eso que los musulmanes deben callar y permitir que en esto hagamos
la indagación juntos.
Características de la visión de Mahoma
La palabra árabe "qur'an" significa `recitación'.
Y esa es la razón por la que las
palabras del Corán son consideradas
mensajes de Alá según fueron dictados por partes a Mahoma en sus visiones. De estas visiones, en cuanto visiones
de Dios, depende la fe de 800 millones
de musulmanes.
A pesar de todas las evidencias de plagio de la tradición judía y de los cuentos populares, no se
puede decir que el Corán sea simplemente
una documentación indiscriminada de
dichas tradiciones. Creemos sí que Mahoma tuvo realmente algunos encuentros sobrenaturales, por lo
menos en la etapa inicial de su misión.
No podemos justificar esta opinión,
porque en la Hadith tenemos una documentación de sus hechos y experiencias de acuerdo al testimonio de
aquellas personas cercanas a él que
estuvieron activas en el Islam durante su
tiempo.
Si no tuvo tales experiencias, no hubiera sido un profeta sino un filósofo. Es cierto que tenía amigos
que conocían las religiones cristiana,
judía y zoroastriana, y que copió
algunas de sus tradiciones (por ejemplo el uso de cuentas en la oración), pero Mahoma tuvo ciertamente
algunas experiencias espirituales antes
de establecer su propia religión. De
acuerdo a los relatos que tenemos en las
Hadiths, Mahoma tuvo realmente visiones.
Las tradiciones mencionadas son las que tanto shiítas como sunnitas consideran confiables. Esta es un
área crucial, y es importante enfatizar
que estos relatos no fueron inventados
por historiadores occidentales para probar alguna cuestión, sino que fueron registrados por los propios musulmanes. Estos son los testimonios de Ibn
Ishaq, Husain ibn Muhammad, Ibn Athir,
Muslim, Abu Huraira, Al Bukhari, y
hasta de Zaid ibn Thabit, el Escriba de Mahoma y editor tradicional del Corán Estandardizado.
De acuerdo a estos testimonios, cada vez que `la Inspiración' venía sobre Mahoma, solía caer
al suelo, sacudiéndose violentamente,
transpirando intensamente, cerrados los
ojos, brotando espuma de la boca, y el rostro
con la expresión de un camello joven. Algunas veces oía el sonido de una campana. La experiencia era
usualmente seguida por fortísimos
dolores de cabeza. En la Hadith se cita a Abu
Huraira, que expresa: "... cuando la Inspiración descendía sobre el Apóstol, solían lavar su sagrada
cabeza con ahleña, a causa del dolor de
cabeza que le sobrevenía." 2) Sin
embargo no siempre eran las experiencias tan serias. Algunas veces, parecía simplemente intoxicado.
Muhammad Haykal relata que cuando la
esposa de Mahoma, Aisha, fue acusada de
adulterio, Mahoma recibió una revelación "acompañada por la convulsión usual" 3) de que debía
perdonar a esa esposa.
Señalemos aquí que Mahoma era al comienzo muy sincero consigo mismo y sospechaba que podría estar
bajo la influencia de algún demonio.
Por ejemplo, ¿por qué tenía esa
sensación de ser estrangulado, si el Dios que le quería dar un mensaje era bueno? ¿Debía tener
convulsiones y ataques tan serios antes
de recibir un mensaje de Dios? ¿En qué se
diferencian esos ataques de los que ocurren en algunos rituales idólatras?
Parecería que su esposa-guardiana Khadija hubiera exacerbado la confusión. Ella y su tío fueron las
personas que más influyeron sobre Mahoma
en este momento crítico de su vida.
Cuando Mahoma comenzó a recibir sus revelaciones, se dice que el primo de Khadija, Waraqah ibn Nawfal
manifestó: "...Oh, Khadija, este
debe ser el gran espíritu que habló a
Moisés. Mahoma debe ser el Profeta de esta nación. Díle que debe ser firme." 4) Ella lo alentó por
lo tanto a someterse a estas
experiencias que ellos pensaban venían del ángel Gabriel. Khadija, que se decía era miembro de una de las sectas cristianas heréticas de aquellos
días, conocía algo acerca de Gabriel y
pensaba que debía haber sido el ángel
quien le daba a Mahoma sus mensajes. Acontecimientos similares están registrados en la Mishkat al
Masabih, Sh. M. Ashraf (1990) pp.
1252-1257. Sin embargo, después de las
experiencias iniciales Mahoma quedó enteramente poseído y convencido por el mensaje coránico de que
podía recitarlo en cualquier tiempo y
lugar. ¿Cómo podía estar seguro Waraqah,
que vivía en el tiempo de las herejías nestoriana y arriana, de que el espíritu que estrangulaba a Mahoma
"debía" ser el mismo que había hablado a Moisés? Estas eran
las personas que contribuyeron a la
confusión de Mahoma.
Hasta los idólatras de La Meca sospechaban que algo debía andar mal en alguna parte. Esa es una de las
razones por la que rechazaron sus
mensajes. Lo consideraban un Majnun, o sea, "un poeta poseso" *Azora 37: 35-36; 68:2; 44:13;
52:29; 81:22, A.J. Arberry). También lo
llamaban mashur, es decir, alguien que
actúa o habla como médium de espíritus malos
(Azora 25:9; 17:50; 81:25 etc.). En al menos once lugares, el Corán trata de defender a Mahoma de la
acusación de estar poseído por los
demonios. La existencia de tales excusas en
el Corán demuestra que hubo experiencias tan extrañas que despertaron las sospechas de la gente.
Sin embargo, antes del nacimiento de Mahoma, el Apóstol Juan, escribiendo por inspiración del
Espíritu Santo, había advertido:
"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el
Espíritu de Dios: Todo espíritu que
confiesa que Jesucristo ha venido en
carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de
Dios; y este es el espíritu del
anticristo, el cual vosotros habéis oído que
viene" (1 Juan 4: 1-3).
Muhammad Marmaduke Pickthall, en la introducción a su traducción del Corán, dice "Khadija
probó el espíritu". Preguntamos:
¿Por cuáles criterios probó Khadija el espíritu que inspiraba a Mahoma? Cuando el Apóstol Juan dijo que la gente debía "probar los espíritus",
estaba hablando a aquellos que conocían
la verdad, quienes ya estaban en la luz
y tenían la pauta para tal prueba y juzgamiento. Pero en el caso de Khadija, como hemos sabido por
historiadores musulmanes y como
señalamos en el Capítulo Once, ella era
una clienta regular de los sacerdótes de los ídolos de La Meca, a pesar de su trasfondo cristiano.
Cuando sus hijos estaban muriendo, ella
consultaba a los ídolos y les hacía
sacrificios. ¿Cómo pudo semejante persona "probar el espíritu" que influenciaba a Mahoma
para conocer el origen de dicho
espíritu?
Waraqah, que junto a Khadija alentaba a Mahoma, no vivió lo suficiente para ver la forma en que `el gran
espíritu' de Mahoma negaba la deidad de
Cristo. Murió antes de que el Islam
tomara realmente forma. Los cristianos árabes del tiempo de Mahoma no tenían discernimiento de espíritus debido a sus herejías y carencia de
verdadero testimonio para Cristo. No se
habían recuperado aún de su descarrío
cuando el Islam se volcó sobre el país como fuego devastador, quedando todos subyugados. La
misma tragedia se cierne sobre el mundo
occidental hoy en día si los cristianos
no despiertan.
La naturaleza de las visiones y la inspiración de Mahoma es quizás el aspecto más perturbador de la historia
del Islam. Algunos escritores lo
ignoran porque no ven la significación
que ello tiene; otros permanecen deliberadamente en silencio para evitar cualquier interpretación
`desagradable'; y los eruditos
musulmanes modernos en particular, andan con rodeos a causa de las implicancias, por más que lo vean en sus Hadiths. Para un musulmán es peligroso
ignorar esta área y no pensar adecuadamente
en relación a ella.
Como cristianos, no podemos hacer menos que citar e interpretar cualquier acontecimiento
histórico que resalte la verdad
espiritual. Algunos escritores cristianos bien
dispuestos han sugerido que uno debe evitar toda discusión detallada cuando se trata de ese aspecto de
la religión. Dicen que aunque los
primeros historiadores musulmanes hayan
dado datos históricos, debemos hablar de otras cosas, y no enfatizar la naturaleza de las visiones de
Mahoma. La razón que dan es que la
conclusión a que se llegue será ofensiva
para los musulmanes y podría ser un impedimento para su conversión. Debemos ser objetivos, dicen.
Con eso quieren decir que debemos
guardar completo silencio acerca de eso o
mencionarlo sólo en forma pasiva si es que tenemos que hacerlo. Lo único que nos debe preocupar en
el Islam es el enfoque de las
enseñanzas y prácticas, y que ellas no
alcanzan a proveer salvación para el hombre.
Los proponentes de este punto de vista tienen buenas intenciones sin duda. Pero tenemos que
comprender que es el origen lo que
importa en las cosas, en especial las
espirituales. No podemos mejorar una cosa que tiene un mal comienzo. Es por eso que Jesús le dijo a
Nicodemo, "Os es necesario nacer
de nuevo." (Juan 3: 7). El tenía que
comenzar desde cero. Lo que está mal en el Islam no son las enseñanzas como tales, sino la fuente misma
de inspiración de las enseñanzas.
Como dijimos en el Capítulo Uno, la fe del musulmán está firmemente basada en la creencia de que
Mahoma tuvo una revelación y visiones
de Alá, y que recitaba palabra por
palabra lo que Alá le dijo que repitiera. Es esa fe lo que hace del Islam lo que es. `Islam' significa
`sumisión a la voluntad y las palabras
de Alá'. Si se quita esa creencia no
habría nada que se llamara Islam. Por lo tanto, si nos conformamos con escribir volúmenes sobre las
doctrinas y no examinamaos la fuente de
esas doctrinas, no entenderíamos nada.
Y esto puede ser peligroso porque daríamos la
impresión de que no hay nada particularmente erróneo en el Islam excepto la violencia y ciertas
doctrinas. Si asumimos esa postura, no
estaríamos ayudando a aquellos que son
sinceros en su religión y estarían dispuestos a cambiarla si pudieran conocer la verdad. Tenderíamos a
darles la impresión de que estamos
sirviendo al mismo Dios, con
diferencias sólo en nuestros sistemas de culto y puntos de énfasis. Tal postura es engañosa.
El objeto de este libro, por lo tanto, no es exhortar al lector musulmán a tratar de mejorar su
carácter dando vuelta la hoja o iniciando
una nueva secta del Islam. ¡No! El
problema no reside en la hoja y ni siquiera en el fruto, sino en el propio árbol; ¡la semilla misma
era mala! (Mateo 12: 33).
De modo que lo que está mal en el Islam es mucho más que la doctrina; es el inspirador de la doctrina
básica; el propio dios cuyo espíritu
poseyó a Mahoma es quien tiene el gran
signo de interrogación.
Pero quienquiera fuese el Alá que habló a Mahoma en Hira, el Dios verdadero todavía tuvo una manera de
alcanzar al profeta. Primero, Khadija y
Waraqa, aunque no tenían buenos
testimonios cristianos, al menos poseían un trasfondo cristiano, y habrían dado a Mahoma más
informes acerca de las historias de la
Biblia después de sus experiencias iniciales.
En segundo lugar, Mahoma tenía contactos comerciales con muchos cristianos y judíos y debe haber
aprendido algunas cosas acerca de la
Biblia y de la fe cristiana por medio de
ellos.
Además, cuando Khadija murió, Mahoma se casó con otras esposas que habrían influido en su
comprensión espiritual si él deseaba
conocer más acerca del Evangelio. Una de sus
primeras esposas fue una judía llamada Raihana. Su novena esposa, Safiyya, también era una judía a
quien él había capturado después de
matar a su esposo en la batalla que
libró contra los judíos de Khaibar. El entonces gobernador de Egipto, Moqawqa, le presentó a dos
mujeres esclavas cristianas etíopes,
Maryam y su hermana Sirin. El tomo a la
hermana mayor como esposa. De modo que sólo en su casa Mahoma tenía dos testigos cristianos y dos
judíos. Mientras las judías le habrán
explicado el Antiguo Pacto de Dios con
Israel, las dos cristianas le habrán explicado el Nuevo Testamento de la gracia y la reconciliación
por medio de Jesús.
Todas estas eran oportunidades que Mahoma pudo haber usado para conocer la verdad acerca de Dios y la
Biblia.
Pero en lugar de establecer su fe sobre las verdaderas historias del evangelio que pudo haber
recogido de estas personas, las tomó en
trozos y fragmentos, mezclándolas con
las que había oído durante sus viajes de caravana e, inspirado por cierto espíritu, urdió sus
propias ficciones para construir la
nueva religión.
El diablo siempre ha estado activo buscando a quien podría usar para oponerse al Evangelio de
Jesucristo en cualquier tiempo
particular de la historia. Pareciera que vio en Mahoma lo que necesitaba con el objeto de exterminar al cristianismo, que en aquel tiempo se había
debilitado.
Además, debido a que había muchos cristianos en Yathrib (que más tarde llamó Medina o `ciudad de
refugio', tras conquistar la ciudad),
Mahoma y el pueblo de Arabia tuvieron
otras oportunidades para recibir el evangelio.
El amor de Dios por los árabes
No fue por accidente que los cristianos estuvieran en
Arabia antes del tiempo de Mahoma. Era
el plan perfecto de Dios.
Primero, Dios tuvo que asegurarse de que toda nación en ese tiempo `bajo el cielo' estuviera
representada en aquella gloriosa mañana
de Pentecostés en Jerusalén cuando nació la
Iglesia de Jesucristo.
Era imposible que sólo un puñado de discípulos fuera a todo el mundo a difundir el evangelio sin ninguno
de los medios modernos de comunicación
y transporte. Pero puesto que los
judíos ya estaban diseminados entre todas las naciones, Dios tuvo que usarlos trayendo a muchos de ellos
como representantes de todas esas
naciones del mundo para testificar del
nacimiento de la Iglesia de Cristo, recibir
el evangelio en su frescura y luego regresar al mundo a predicar el evangelio a toda criatura. ¡El
capítulo 2 versículo 11 de Los Hechos
de los Apóstoles dice que los árabes
estaban allí en esa ocasión! Y se contaban entre las 3.000 personas que oyeron acerca de las maravillosas obras de Dios cada uno "en sus propias
lenguas". Cuando Pedro predicó el
evangelio, estos árabes que creyeron fueron
bautizados, ¡e inmediatamente recibieron la promesa del mismo don del Espíritu Santo que los
discípulos recibieron aquel día! (v.
38).
Todas estas personas volvieron a sus casas, y podemos estar seguros de que los árabes entre ellos
comenzaron a difundir el evangelio en
su propia tierra en aquel mismo primer
siglo.
Además, cuando comenzó la persecución romana y los judíos fueron expulsados de Roma, algunos de ellos,
incluyendo los cristianos, huyeron a la
península arábiga para continuar
compartiendo su fe.
Pero muchos árabes rechazaron el evangelio, manteniendo sus numerosos dioses hasta que Ala, que se decía
era uno entre los muchos, emergió para
monopolizar la escena bajo la
instrumentalidad humana del enérgico Mahoma con la promesa de "llenar el Infierno todo de genios y
hombres." (Azora 11: 120). Y en
ese punto comenzó la lucha:
"Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como
a Dios, ni le dieron gracias, sino que
se envanecieron en sus razonamientos, y
su necio corazón fue
entenebrecido...cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes
que al Creador, el cual es bendito por
los siglos. Amén.... Y como ellos no
aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no
convienen; estando atestados de toda
injusticia, fornicación, perversidad,
avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, En
esta coyuntura, todo musulmán honesto
debería poder orar esta oración del
Corán: "Señor nuestro: hemos sido injustos con nosotros mismos, y si no nos perdonas ni nos tienes
misericordia, estaremos entre los
perdidos." (Azora 7: 22) La Biblia dice:
"¿Como escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?"; (Hebreos 2:3), ofrecida
por Cristo Jesús.
Es patético que habiendo hecho extraviarse a Mahoma y habiéndole dado suficiente hiel para todo lo
que tuviera que ver con el evangelio,
Alá le instruyó que dijera a sus
seguidores que no sabía qué habría de ocurrirle a él ni a los que le siguieran después de la muerte
(Azora 46: 8). ¡En otras palabras, ni
siquiera estaba seguro si él mismo podría
alcanzar el paraíso de vino y mujeres del que estaba predicando!
El Señor Jesús simplemente pregunta: "¿Puede un ciego
guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en
el hoyo?"(Lucas 6: 39).
De modo que aquí en el Islam tenemos un ejemplo perfecto de una religión sin redención. ¡Y sin embargo
multitudes, incluso gente respetable,
aún lo siguen!
La Biblia habla de "¡un camino ancho que lleva a la perdición!" Dice, "Hay camino que
al hombre le parece derecho; pero su
fin es camino de muerte" (Proverbios 14:
12).
Abu Huraria, en Mishkat al Masabih p.1118, dice: "el
Profeta convocó a los Quraish (miembros
de su tribu), y cuando se hubieron
reunido les habló en general y en particular
diciendo, `B. Ka `b b. Lu `ayy, libérense del infierno; B. Murra b. K'ab, libérense del infierno; B.
`Abd Shams, libérense del infierno; B.
`Abd al-Muttalib, libérense del
infierno; Fatima, libérense del infierno; porque yo no tengo nada que pueda valerles contra el castigo de
Dios...."
"A'isha dijo que el mensajero de Dios solía decir, `Oh
Dios, busco refugio en Tí del mal de lo
que he hecho...'" (ibid p.525) El
es citado por otro testigo, Abu Musa al-Ash'ari, "Oh Dios, perdóname mi pecado, mi ignorancia, mi extravagancia en mis asuntos y mis pecados
frívolos, mis pecados no intencionales
y mis pecados intencionales, porque soy
culpable de todo eso, Oh Dios, perdóname mis primeros y mis últimos pecados, lo que he mantenido en
secreto y lo que he hecho
abiertamente" (ibid p. 529).
¿Qué fue lo que mantuvo en secreto? ¿Pudieron ser las verdades y descubrimientos acerca de Jesús
que él se negaba a proclamar a la gente?
No lo sabemos. Lo único que sabemos es
que Mahoma había ignorado la salvación de Dios por medio de Jesucristo y establecido su propia
justicia, que no había sido capaz de
hacer nada por sus propios pecados. Mientras
tanto, ya han pasado casi catorce siglos y miles de millones de almas de gente bienintencionada han
seguido su religión y entrado a la
eternidad, "sin esperanza y sin Dios en el mundo." Me aterroriza pensar en la enormidad de ese número.
Mahoma probablemente tuvo buenas intenciones en el comienzo, y deseaba servir al Dios verdadero. Pero se
perdió en algún lugar del camino porque
aparentemente no conoció un verdadero
testigo cristiano que le mostrara "el Camino, la Verdad y la Vida". Si los cristianos pensáramos con profundidad, nos daríamos cuenta de cuán
preciosa es un alma ya sea en las manos
de Dios o en las manos del diablo. Si
rehusamos dar nuestro testimonio al pecador que está a nuestro lado, cuya alma está hambrienta de
Dios, ¿sabemos hasta dónde podrá ir el
diablo con esa alma si él la llegara a
poseer plenamente? Los hombres deben ser convertidos y poseídos por el Espíritu Santo, de lo
contrario serán desviados y... Toda la
obra del diablo en la tierra consiste
en lograr que tantas personas como le sea posible estén con él en el Lago de Fuego. En la Azora 11: 120
del Corán a la que me referí
anteriormente, Alá (quienquiera sea él) dice:
"Llenaré el infierno todo de genios (demonios) y hombres". Esta decisión del dios del Islam es
reafirmada en la Azora 7: 177-178, y en
la Azora 32: 13.
El musulmán no debe perder la esperanza. Nos gozamos en anunciar que hay un Dios mejor. "Porque
de tal manera amó Dios (de la Biblia)
al mundo (la humanidad) que ha dado a su
Hijo unigénito, para que todo aquél que en él cree, no se pierda (en el infierno) , mas tenga vida
eterna (en el cielo verdadero)"
(Juan 3:16)
Pero el musulmán individual debe ser consciente de que aunque Alá fuera capaz de dirigir, y
seguramente lo hará, a todos aquellos
que lo siguen al infierno, como lo ha prometido, si ese musulmán toma una decisión y se arrepiente HOY, cualquiera fuere su posición en el
Islam, Jesús se convertirá en el SEÑOR
de su vida y él será una de Sus ovejas.
Como Buen Pastor, Jesús dijo: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les
doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará de mi mano. Mi Padre que me
las dio, es mayor que todos, y nadie
las
puede arrebatar de la mano de mi Padre" (Juan 10:27-29). ¡Aleluya!
Este es el Salvador que tenemos en el cristianismo. ¡Como musulmán, quizás lo que más le sea difícil
de creer en la Biblia, especialmente en
lo relativo a la deidad de Cristo, es
precisamente donde encontrará su salvación!
Este libro no es por cierto para todos. Es sólo para aquellos que no sienten temor de enfrentar
la verdad - aquellos cuyas mentes son
suficientemente amplias para razonar
sin enfurecerse cuando son confrontados con algunas duras realidades que afectan su destino presente y eterno. Si usted es musulmán y ha leído este libro
con paciencia hasta este punto, estamos
seguros de que el Espíritu Santo de
Dios debe haber estado haciendo la obra de convicción de pecado en su corazón. Pero la elección sigue
siendo suya: la de recibir su salvación
ahora o nunca. Mañana será seguramente
demasiado tarde para que usted se decida. Alá no tiene nada que ofrecerle más que hechicerías, amuletos, esposas y riquezas (sin paz) que terminarán
aquí en la tierra. Jesús dijo,
"Porque ¿qué aprovechará al hombre, si
ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" - ¡en el infierno! (Mateo 16:26). ¡Ni siquiera puede
ganar todo el mundo!
Aunque todos en su familia sean musulmanes, Dios le ha enviado a usted este libro porque desea
salvarlo "de vuestra vana manera de
vivir (vana conversación) la cual recibisteis
de vuestros padres" (1 Pedro 1:18).
"Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres
(incluyendo al lector musulmán de este
libro) en todo lugar, que se arrepientan"
(Hechos 17: 30). O quizás usted piense que
quienes habrán de estar en el infierno serán aquellos que no tienen religión. "Os digo: No; antes si
no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente." (Lucas 13:3). Quizás usted
piense que el Lago de Fuego estará lleno sólo con los ocultistas modernos y tradicionales,
asaltantes armados y drogadictos.
"Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente."(Lucas 13:5).
"Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, (como
usted la oye ahora) no endurezcáis
vuestros corazones, como en la
provocación." (Hebreos 3: 15).
Puesto que usted ha tenido la paciencia suficiente conmigo hasta este punto y ha tenido la oportunidad
de conocer estas realidades, decídase y
esté listo para las operaciones de Dios
en su corazón ahora mismo.
Póngase de rodillas AHORA o busque un lugar tranquilo y confiese su pecado de rebelión e ignorancia,
y pídale al Señor JESUCRISTO que le
limpie de todos sus pecados con SU
SANGRE, y lo salve. No se lamentará de haberlo hecho, y no volverá a ser el mismo otra vez. Hágame
conocer lo que Dios ha hecho en su
vida. ¡No será el primer musulmán en ser
salvo ni tampoco el último! ¿Cuánto tiempo habría de seguir repitiendo la al Fatiha sin tener la
seguridad de salvación? Muchos están
viniendo a la luz y al camino verdaderos y
muchos más verán esta luz antes de la segunda venida de Jesús. ¡Usted puede ser uno de ellos!
¡DIOS LO BENDIGA!
Anotaciones:
1) Sumrall, L. `Where was God
when Pagan Religions Began?' p.141.
2. Ver también G. Pfander,
Mizzanul al-Haqq (The Balance of Truth)
edición ampliada, Austria: Light of Life p. 346.
3. Citado en Haykal, M. `The
Life of Mohammad' p. 337.
4. ibid p.77
Fundamentos del Islam
Creencias musulmanas:
El Islam tiene cinco deberes prácticos para todos los creyentes (los Pilares del Islam):
1. La Declaración de Fe (Shahada), de que no hay otro dios sino Alá y que Mahoma es el mensajero de
Alá. Esto se proclama desde la mezquita
en cada llamado a la oración.
2. Cinco oraciones diarias obligatorias (Salat). Estas son oraciones rituales de acuerdo a un esquema
prescripto y dichas en dirección de La
Meca.
3. Contribución benéfica (Zakat). Este es un pago obligatorio para diversas necesidades
comunitarias, incluyendo a los pobres.
4. Peregrinaje a La Meca (Hajj). Este es el pináculo del logro en la vida del musulmán, quien debe
tener el propósito de realizarlo al
menos una vez en la vida.
5. Ayuno (Sawm). Un ayuno para las horas diurnas durante el noveno mes lunar de Ramadán.
La Jihad es prominente también en la
enseñanza del Islam, aunque no está
incluida normalmente como uno de los pilares.
Es la lucha para promover el Islam por todos los medios, e incumbe a todos los musulmanes. Aunque
algunos musulmanes no consideran que la
Jihad (luchar con todas las fuerzas) sea
un pilar importante, el propio Corán manifiesta claramente en la Azora 9: 19 que hay tres cosas que
atraen más recompensas. Estas son: el
creer en Alá, el creer en el Ultimo
Día, y la Jihad. Estas reemplazan a muchas otras buenas acciones en el Islam, según esta porción del Corán.
La fe musulmana incluye la creencia en los ángeles, tanto buenos como malos, la creencia en los
`Libros de Dios' incluyendo la Torá,
los Salmos y los Evangelios de la
Biblia, aunque estos son considerados corruptos en su forma actual y han sido además abrogados por el
Corán, el cual es tenido por la
revelación final de Alá. También la creencia
en los profetas, incluyendo los profetas bíblicos y Jesús, pero especialmente en Mahoma como profeta
final; la creencia en la vida después
de la muerte y en el día del juicio,
aunque ambas son totalmente diferentes de la creencia cristiana.
El Corán
Se cree que el Corán fue transmitido a Mahoma por partes
en diversas oportunidades, incluidos
tiempos de necesidad cuando debían
tomarse ciertas decisiones en la vida de la
comunidad. Se considera que es revelación divina y haber sido transmitido directamente por Alá. Se
dice que la primera revelación le llegó
a Mahoma cuando estaba meditando en una
cueva. Las revelaciones posteriores tomaron muy diversas formas, incluyendo visiones y sueños, a través de ángeles, comunicación directa de Alá y
durante un tiempo cuando Mahoma fue
arrebatado al Cielo. Tiene 114 capítulos,
llamados Azoras, divididos en versículos llamados Aleyas. Las Azoras no están en el orden cronológico
en que las recibió Mahoma, ni siguen
una disposición histórica progresiva.
El criterio principal adoptado por quienes
compilaron el Corán después de la muerte de Mahoma fue la extensión; las azoras están dispuestas de
mayor a menor sin tener en cuenta su
secuencia natural. Los eruditos piensan
que la revelación tuvo lugar en dos períodos principales. Estos se asocian con fases de la vida de
Mahoma; en La Meca y en Medina. El
Corán no es de fácil lectura y existen
evidentes contradicciones, que los eruditos tratan de explicar por el hecho de que revelaciones
posteriores abrogaron (cancelaron)
algunas de las anteriores. El Corán no
fue compilado durante la vida de Mahoma, sino que después de su muerte sus seguidores reunieron trozos
de información recogidos de diversas
fuentes, las que fueron verificadas por
una cadena de testigos aceptable. Hoy en día existen muchas versiones del Corán, aunque esto a menudo se niega. Esto queda evidenciado mediante una
comparación del Corán usado por los
shiítas con el de los sunnitas. También en la
versificación hay considerable diversidad. Por ejemplo, la Azora 5 en la traducción de Yusuf Alí tiene
123 versículos, mientras que en las de
Al Hilali, Khan Muhsin y Mohammed
Pickthall tiene 120 versículos. Al musulmán se le enseña que el Corán es la revelación final de Alá y por
lo tanto el libro es tratado con gran
honor y forma la base de la religión
islámica. Juntamente con la Hadith es considerado el código completo para todos los aspectos de la vida.
La Hadith
Los musulmanes reciben enseñanza del Corán, así como de
la Hadith. En el tiempo de Mahoma era
costumbre que las familias y las tribus
siguieran las tradiciones de los
antepasados. Esto ocurría en muchos aspectos, desde las cosas sencillas hasta las más complejas de
la vida familiar y comunitaria. Los
seguidores de Mahoma debían aprender de
su profeta y así se han transmitido las tradiciones de una generación a otra respecto a la forma en que
Mahoma habría realizado los diversos
aspectos de la vida cotidiana. Están
registradas en los volúmenes de la Hadith y son interpretadas por los líderes religiosos de
las comunidades islámicas.
Sunna
Esta es la parte tradicional de la Ley Mahometana basada
en las palabras o actos de Mahoma, pero
no escrita por él, aceptada como
autoritativa por los ortodoxos y rechazada por
los shiítas.
Mahoma y el surgimiento del Islam
Mahoma creció en una sociedad dividida y con muchas
luchas por el poder y religiosas. Nació
en La Meca (Arabia) en el 570 D.C.,
donde había muchos ídolos, cultos y dioses
diferentes. El culto estaba centrado en la Caaba, una gran estructura cúbica de piedra cubierta con una
tela negra. Cuando Mahoma comenzó a
recibir revelaciones, aparecieron los
primeros seguidores y también alguna resistencia, la que lo obligó a huir a Medina, donde estableció
el Islam. Sus revelaciones le dieron el
status de profeta, convirtiéndolo en el
líder religioso, político y social de la comunidad. La resistencia al Islam fue iniciada
particularmente en La Meca y se
libraron una serie de batallas, hasta que finalmente Mahoma condujo a sus seguidores victoriosamente a tomar la ciudad en el 629 D.C. Mahoma murió en Medina
en el año 632 D.C. De allí el Islam
avanzó muy rápidamente, tomando una
comunidad tras otra, mayormente por la fuerza. Desde esos comienzos ha seguido creciendo hasta tener
cerca de mil millones de adherentes en
todo el mundo. A causa de diversos
conflictos internos han surgido varias sectas islámicas, siendo las principales las de los sunnitas y
shiítas.
Ninguna nación islámica es democrática, ni lo ha sido nunca. Los habitantes no gozan de libertad de
expresión o de culto. Muchos musulmanes
ahora se sienten esclavizados y
desencantados, por lo que abandonan en masa sus países para establecerse en el mundo occidental. Pero en
lugar de iniciar una nueva vida en su
recién ganada libertad, han traído
consigo la religión bajo la cual vivieron
esclavizados.
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Nota: Algunas Hadiths se consiguen en:
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Hight Street, London NW1
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