Últimos cambios: 14.3. 2010

 

 

Misioneros Bautistas: “Nuestras intenciones eran buenas”
Conozcamos más sobre Haití

¿Auge del Protestantismo en Haití?
Niños esclavos o restavek

Conozcamos más sobre Haití

Queremos acercar al lector algunos aspectos de este país, amado por Dios, que son necesarios conocer. Pretendemos llevar una palabra de aliento y de desafío a aquellos que están orando, ofrendando y colaborando con este país tan castigado, así como queremos llevar una palabra “real” sobre lo que en el acontece, en tiempos donde la información que se publica no siempre es completamente cierta.

Hagamos un poco de historia:

En 1492, Haití fue descubierta por Cristóbal Colon, quien entrega el poder sobre el territorio al imperio español. Mas tarde los franceses comienzan a ocupar territorios despoblados de las islas y pelean por la posesión de todo el país, por lo cual España tuvo que ceder parte del territorio haitiano a Francia, en 1697. Más tarde Francia ganaría el control absoluto de pais, comenzando la tráfico de esclavos desde sus colonias subsaharinas (sur del Sahara africano).

El 14 de agosto de 1769 se produjo en Bois-Cayman una ceremonia vudú, que fue considerada el punto de partida de la “Revolución Haitiana”. En 1791, Haití es dedicada a Satanás. Así es que, el vudu tiene una amplia y perversa influencia sobre todos los niveles de la sociedad desde su nacimiento como nación.

En 1803, son vencidas definitivamente las tropas francesas y en 1804 se declara la independencia de Haití. Pero la gran inestabilidad política posterior, sirvió a Estados Unidos como pretexto para invadirlo en 1915 y ejercer así un control absoluto hasta 1934.

Los sucesos siguientes reflejaron la pugna entre las autoridades mulatas y las masas populares afro-descendientes. En 1957 fue elegido como Presidente François Duvalier, conocido popularmente como Papa Doc, que gobernó dictatorialmente con ayuda militar y financiera de Estados Unidos y que en 1964 se hizo proclamar presidente vitalicio. Su hijo Jean-Claude Duvalier (Nené Doc) le sucedió en 1971. En enero de 1986 una insurrección popular le obligó a exiliarse y el ejército se hizo con el control del poder, mediante la formación de un Consejo Nacional de Gobierno.

En 1991, Jean-Bertnand Aristide, fue electo presidente. Aristide en ese mismo año dedico, nuevamente, al país al vudu como su “legado cultural”. Más tarde fue también depuesto, tras una grave crisis interna en el año 2004, que incluyó violentos episodios, que culminaron con la ocupación de Haití por parte de los "Cascos Azules" de la ONU.

Tras un proceso electoral tutelado por la comunidad internacional en 2006, el Jefe del Estado, elegido por sufragio universal, es René Préval. Luego la Asamblea Nacional de Haití designó en 2009 a Jean-Max Bellerive como primer ministro.

Dos siglos de mal gobierno han llevado al pais al desastre economico, politico y espiritual. La corrupción oficial y el abuso a los derechos humanos han sido enormes.

Informe económico:

Haití es la nación más pobre de todo el continente americano y posee una de las economías más desfavorecidas del mundo. Fragilizada por la carencia y empobrecimiento del suelo disponible, se ha acostumbrado a destruir sus propios recursos naturales y humanos, y a recibir permanentemente ayuda del exterior, lo que al mismo tiempo la coloca en posición de deudora de países como Estados Unidos, Venezuela, Canadá y países de Europa.

Según The World Factbook, el 85% de la población haitiana vive bajo el umbral de pobreza y dos tercios de ella es dependiente de un sector de la agricultura tradicionalmente organizado en pequeñas explotaciones de subsistencia que emplea cerca de las dos terceras partes de la población económicamente activa. La sobreexplotación y la erosión del terreno son consecuencia de una intensiva y descontrolada deforestación que ha llevado la superficie arbolada de Haití del 60% en 1923 a menos del 2% en 2006, lo que ha provocado, además, una tremenda escasez de agua potable.

El fracaso en el intento de lograr acuerdos con patrocinadores internacionales ha impedido que Haití obtenga asistencia para un presupuesto y programas de desarrollo.

Sociedad:

Al año 2007 Haití tenía una población de 8.706.497 habitantes. El 95% de los haitianos son principalmente de ascendencia africana y el restante 5% está compuesto por blancos y mestizos. El idioma oficial es el francés. La esperanza de vida es de 57 años. El promedio de hijos por mujer es de 4,86 (el promedio más alto del continente americano). La tasa de crecimiento poblacional es del 2,45% por año.

La  base étnica poblacional tiene en un 95% su origen en habitantes del África sub-sahariana. Haití es el escenario del primer caso en la Historia Universal por el que la rebelión de la población sometida al sistema de esclavitud condujo a su emancipación y a la abolición de esta forma de explotación de forma autónoma y perdurable en el tiempo, sentando un precedente definitivo para la supresión del comercio trasatlántico de personas. Este hecho es recordado y conmemorado por Las Naciones Unidas.

Más del 85% de la población vive en la pobreza y el grado de desnutrición es muy alto, debido a que los ingresos per capita son mínimos, en la mayoría de los casos la alimentación se basa en una mezcla de lodo, sal y aceites vegetales en forma de galletas, que se venden a muy bajo precio. Esto acarrea no solo desnutrición, sino severos trastornos físicos.

El 70% de la población es analfabeta. Esto dificulta el desarrollo del pais y la pobreza atenta contra el acceso a la educación, lo que se convierte en un círculo vicioso. Aquellos pocos que han logrado alcanzar algún estudio, se conoce que han emigrado a países vecinos, en forma legal e ilegal, fenómeno conocido como “fuga de cerebros”.

Lamentablemente Haití pertenece a la lista de países involucrados en el llamado turismo sexual. El turismo sexual consiste en la organización de tours por países pobres, como lo son también muchos países asiáticos, en los cuales, personas de gran poder adquisitivo, obtienen sexo a muy bajo costo, especialmente con menores. Cabe destacar que tanto niñas como niños desde sus primeros años de vida (se han registrado casos de utilización de niños de un año de edad) son utilizados para estos fines, por parte de un comercio oculto y perverso, que determina en la mayoría de los casos un futuro para nada augurioso para las victimas.

La situación de la niñez esta marcada por la precariedad, el abuso y una extrema indefensión. De sus 8,4 millones de habitantes casi la mitad son niños. La tasa de mortalidad infantil llega a 74 por cada 1.000 nacidos vivos, y la de mortalidad materna a 520 por cada 100.000 nacimientos. Solamente un 40% de los niños tiene acceso a los servicios de atención de la salud más elementales. Solo el 50% del total reciben educación escolar primaria y apenas el 2% termina el ciclo escolar secundario.

El temido SIDA tuvo consecuencias devastadoras para la niñez y la juventud de este país. Más de 200.000 niños han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA. Y a pesar de ello, sólo un 20% sabe cómo protegerse del virus. También han sido victimas de este flagelo aquellas niñas y niños que son utilizados por adultos para el comercio sexual, y que luego de contraer la enfermedad son desechados y librados a su suerte como sucede en Nepal, Pakistán y otros países de Asia. Por otro lado, es de considerar la cantidad de muertes producidas por abortos caseros a raíz de estas prácticas.

La situación religiosa:

En 1971 Haití fue dedicada a Satanás, por Boukman, el líder religioso de la época. El vudu tiene una amplia y perversa influencia sobre todos los niveles de la sociedad. El reconocimiento oficial del vudu (a través de la Asociación Nacional de Practicantes del Vudu) y el espíritu nacionalista de los nativos, han significado intimidaciones para los cristianos, especialmente contra aquellos que se pronuncian, abiertamente, en contra de estas practicas.

El catolicismo es considerado la religión estatal. Sin embargo, aunque, algunas escasas estadísticas informan que el 80% de los haitianos es católico y el 20% de la población restante, esta compuesto por fieles a otras creencias, entre las cuales se encuentra el protestantismo, cabe aclarar que Haití es una nación completamente sincrética.

El sincretismo es un intento de conciliar doctrinas distintas. Comúnmente se entiende que estas uniones no guardan una coherencia sustancial. El termino sincretismo, también se utiliza para resaltar el carácter de fusión y asimilación de elementos diferentes. El sincretismo religioso es un proceso, generalmente espontáneo, consecuencia de los intercambios culturales acaecidos entre los diversos pueblos. En otros casos, el sincretismo religioso se debe a una intervención oficial.

No debemos olvidar que en sus orígenes Haití estaba habitada por las etnias arawak, caribes y taínos, grupos aborígenes en constante rivalidad con su vecinos y con creencias religiosas y formas de organización social propias. Luego llegaron, al territorio, los españoles con pretensiones de civilizar a los nativos. También los españoles dieron origen a los criollos (nacidos en las ameritas pero descendientes de Españoles). Con el tiempo se asentaron en algunos territorios los bucaneros de origen francés. Finalmente los franceses tomaron el control del país, y comenzaron a importar esclavos negros de sus colonias subsaharianas (del sur del Sahara africano). Esto nos da un crisol no solo de razas, en el mejor sentido de la palabra, sino también de creencias y costumbres, entre las cuales y por mayoría poblacional, se destaco el vudu, traído por los esclavos desde África.

¿Pero que significa esto en la actualidad haitiana? Significa que a pesar de que los pobladores practican el catolismo, el protestantismo u otras religiones, el vudu sigue siendo su estilo de vida y su pilar religioso sobre el que se aprenden y asimilan las demás creencias. Un ejemplo claro es que cuando una persona muere, en Haití, sea cual fuere su religión, se realiza, para el fallecido un funeral bajo el rito del vudu.

Si bien, el catolismo se encuentra debilitado en la actualidad, también podemos decir lo mismo del protestantismo, debido a que la diversidad denominacional y la falta de acuerdo en temas como: asuntos de personalidad, crecimiento carismático y teología de la liberación, han confundido y divido a los cristianos. Es otro factor determinante la falta de capacitación de los líderes nacionales y la escasa enculturación (identificación con la cultura anfitriona para comunicarse con mayor eficacia y lograr la confianza del pueblo receptor) y adaptación de aquellos, bienes intencionados, misioneros y ministros provenientes de Estados Unidos y Europa, que no han sabido entender los fenómenos sociales y culturales del pais, obligando a los nacionales convertidos a adoptar conductas y costumbres que no les eran propias.

El Vudu:

Es una religion de origen africano. El nombre viene de la palabra ewe vudu o dioses. No se trata de una religión organizada, sino que toma diversas formas. En él se encuentran elementos de animismo, culto fálico, culto a las serpientes y magia. Los adeptos al vudu son llevados, mediante ceremonias y rituales a  rendir culto a los demonios.
 
Según esta creencia, Vudu o Zombi, era un dios que dominaba la noche y cuidaba de sus protegidos. Los adeptos creen que, a través de ciertos sacrificios, ceremonias, mortificaciones, etc., pueden alcanzar la “gracia” de Zombi y recibir poder para dominar el mundo y las personas. Hasta hace algún tiempo el sacrificio central era el de una muchacha de raza blanca, sustituida después por un cabrito. Se conservan los sacrificios de cabras, perros negros, gallos y gallinas.

Entre sus principales deidades haitianas están: Dambala, Legba, Ogún y Agueú. Deben tenerse en cuenta a «Barón Samedi», dios de los cementerios y «Maestra Erzulie», diosa del amor.

Sus sacerdotes se conocen como «papaloi» y las sacerdotisas como «mamaloi». (Nótese que los presidente Duvalier recibieron el nombre de Papa doc y Nene doc, esto podria sugerir que ejercían el sacerdocio vudu o algún lugar dentro de la jerarquía de esta religión).

En los estudios sobre vudu se hacen constantes referencias a danzas con serpientes (símbolo de poder), ritos violentos y cultos orgiásticos, pactos de sangre, utilización de bebidas alucinógenas y amuletos. El vudu tiene un componente mágico de gran importancia. Sus seguidores creen en la existencia de espíritus que se posesionan de las personas que participan en sus ritos. Los colores rojo y negro son propios del vudu en Haití. (Nótese que durante la presidencia de los Duvalier, ellos cambiaron los colores azul y rojo de la bandera nacional por los colores rojo y negro, una vez depuestos en el poder, el consejo Nacional restituyo a Haití los colores originarios a la bandera del pais).

 

Es tiempo de que el pueblo de Dios se movilice en unidad, en forma organizada y sistemática, con un firme propósito de trabajar a largo plazo en el país, dejando de lado diferencias denominacionales y poniendo por sobre todas las cosas el “amor que Dios tiene por esas almas que sufren”. Es el pueblo de Dios quien puede brindar una asistencia o mejor dicho una respuesta completa a los habitantes de Haití, atendiendo las necesidades del cuerpo como las del alma, entendiendo que no se trata de reconstruir un área de un pais, sino de construir nuevos fundamentos, en el mas amplio sentido de la palabra, para una pais entero.

Cabe aclarar que el vudu es una religión absolutamente ocultista y condenada por la Palabra de Dios (Deut. 18:9-14). En nuestro sitio: http://lavozdelosmartires.com.ar/articulos_ocultismo.htm tenemos varios artículos sobre ocultismo – pero todavía nos falta uno que hable específicamente del vudu. Aquí un link a otro sitio que explica bien lo que el vudu es: http://www.allabouttheoccult.org/spanish/religion-vudu.htm

Meditemos:
Juan 3.16: “… porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga vida eterna…”
Ezequiel 18.23: “¿…quiero yo la muerte del impío? Dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos…?”
Mateo 25.35-40: “…porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis, enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mi. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuando te vimos forastero y te recogimos o desnudo y te cubrimos? ¿O cuando te vimos enfermo o en la cárcel y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos mas pequeños, a mi lo hicisteis…”

Oremos:

Material utilizado para realizar este articulo:

 

Haití –Misioneros Bautistas: “Nuestras intenciones eran buenas”

El 11 de Febrero de 2010, luego de diez días de arresto, por fin fueron liberados 8 de los 10 misioneros bautistas estadounidenses acusados por la justicia haitiana del secuestro de 33 niños y del intento de sacarlos del país hacia Republica Dominicana, en forma ilegal.

Laura Sillsby, miembro del grupo de Idaho, ya había dicho a Reuters desde una celda en la sede de la Policía Judicial de Haití, que el grupo había tenido el permiso del gobierno de la República Dominicana para llevar a los niños a un orfanato que esta misión administra en dicho país.

Fue grande la conmoción cuando se informaba de estos misioneros presos, que “sus intenciones habían sido buenas”. Pero este esfuerzo, sin embargo, no logró el objetivo que ellos esperaban, es decir, darles asistencia, albergue y una mejor vida a los 33 niños que intentaban trasladar, luego del terremoto, en un autobús desde Haití a un orfanatorio en la República Dominicana. Las investigaciones dieron como resultado que algunos de los niños no eran huérfanos como se pensaba; aunque algunos de ellos habían sido entregados por sus propios padres - práctica muy común en países extremadamente pobres - en manos de los bien intencionados misioneros, quienes admitieron que no tenían ni los documentos ni los permisos para sacar a los niños del país.

Tanto las autoridades de Haití como las de EEUU, y aun el pastor de estos misioneros, alzaron sus voces con diferentes argumentos; los cuales, según desde el lugar que se mire todos tienen razón. Pero existe una única verdad y es la verdad de Dios, en la que, como cristianos, debemos movernos. Fuente: BBC febrero de 2010

Por un lado, debemos considerar lo que los apóstoles Pedro y Juan dijeron a las autoridades cuando se les prohibió predicar en el nombre de Jesucristo: es menester obedecer a Dios antes que a los hombres (Hech. 4:19). Ahora, ante este criterio, ¿qué debemos hacer entonces? ¿Cómo debemos proceder por ejemplo cuando se prohíbe la distribución de la Biblia o literatura cristiana en cierto país y los cristianos de allí nos las piden? ¿Llevamos estos elementos de contrabando aunque esto sea contra las leyes? Debemos ser muy cuidadosos y no apresurarnos en condenar a estos hermanos, quienes querían ayudar a niños desamparados por causa del terremoto de Haití.

Y por el otro lado, debemos ser sumamente sabios, ya que constantemente nos encontramos ante decisiones que debemos tomar respecto a Dios, respecto a nosotros, respecto a quienes nos rodean, respecto a lo que hacemos, etc. Pero debemos tener primeramente en cuenta a Dios, entregándole todo aquello que queremos hacer, en su voluntad, para conocerle y tener éxito en nuestros emprendimientos. Muchas veces tenemos “buenas intenciones”, pero no nos ajustamos a las reglas; y esto no es correcto, ya que - aunque terrenales - están allí para cumplirlas. No juzguemos a nuestros hermanos, que tan valientemente soportaron el arresto y el enjuiciamiento. Sólo oremos; e invitamos a nuestros lectores que también lo hagan, para encontrar únicamente en Dios la guía que necesitamos para cada emprendimiento en nuestras vidas. Sólo bajo su preciosa voluntad tendremos éxito en todo cuanto hagamos.

Meditemos:
Éxodo 33.15: “…Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí…”
Éxodo 14.14: “… Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos…”
Juan 16.13: “…Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad…”

 

¿Auge del Protestantismo en Haití?

Haití es el país más pobre de los continentes americanos. La religión ocupa un lugar preponderante en la vida de los casi 10 millones de haitianos y desde el terremoto acontecido del 12 de enero 2010 que devastó al país (150.000 muertos, 250.000 heridos y un millón de personas sin hogar), los fieles católicos se reúnen para rezar, los miembros de las iglesias protestantes se reúnen para orar y agradecerle a Dios por haber sobrevivido y los adherentes del Culto Vudú vienen expresando una mezcla de fervor y fatalismo.

El lugar significativo que adquirió la religión en Haití proviene de la historia, es decir, de los misioneros católicos que llegaron con los conquistadores, y de la situación contemporánea, en la cual la creencia en el más allá permite afrontar la miseria cotidiana.

Si bien no hay datos estadísticos fiables, se estima que en Haití hay un 80 % de católicos, un 40 % de protestantes y un 90 % de “vuduistas” involucrados con el catolicismo. Para ilustrar el alcance del culto vudú en Haití, debemos explicar que los haitianos fabricaron su propia religión, tomando elementos de varios orígenes; o sea, una religión que integra diferentes formas de religiones tribales y paganas del oeste de África (recordemos que los antepasados de muchos haitianos fueron esclavos traídos desde África). Haití se independizó de Francia en 1804.

Por otro lado, hay quienes dicen que en Haití existe un 50% de católicos y un 45% de protestantes, con tasas de práctica religiosa muy superiores a las que se observan en Europa. El protestantismo y en particular los pentecostales, han ganado mucho terreno en los últimos 30 años. Cabe señalar que aún dentro del protestantismo existe gran sincretismo con respecto al vudu y probablemente a este hecho se deben las estadísticas confusas.

Edouard Paultre, secretario general de la Federación Protestante de Haití, explicó en el semanario Reforme que “en los años 70, el peso de las Iglesias Protestantes creció, en particular debido a la oposición al catolicismo de la familia Duvalier”; en una época durante la cual “se llevó a cabo una importante evangelización”.

El experto universitario canadiense André Corten considera que la Iglesia pentecostal se “desarrolla sobre la base de los pastores procedentes del mismo medio que sus fieles, y porque dichos pastores no están separados de ellos por largos estudios en seminarios”.

“Principalmente son las clases populares de las villas miserias el hábitat de esas congregaciones, designadas, erróneamente, como ’sectas protestantes’”, explicó.

En 1429 llegó el catolicismo a Haití de la mano de Cristóbal Colón. El protestantismo surgió en 1804, casi cuatro siglos más tarde.

El culto vudú ya formaba parte de la cultura de los esclavos africanos llevados a Haití en los siglos XVI y XVII. Sus seguidores se relacionan con los espíritus sobrenaturales que los protegen y los vinculan con un mundo invisible. Fuente: ¡Amén-Amén! Noticias - enero de 2010; redacción: VM-Argentina

Cabe aclarar que el vudu es una religión absolutamente ocultista y condenada por la Palabra de Dios (Deut. 18:9-14). En nuestro sitio ( http://lavozdelosmartires.com.ar/articulos_ocultismo.htm ) tenemos varios artículos sobre ocultismo – pero todavía nos falta uno que hable específicamente del vudu. Aquí un link a otro sitio que explica bien lo que el vudu es: http://www.allabouttheoccult.org/spanish/religion-vudu.htm
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Niños esclavos o restavek 


No es el relato de una “novela de la tarde”. Es la realidad de muchos niños hoy, de su situación enmarcada por la precariedad y el abuso, y de su extrema indefensión.

En 1492 Cristóbal Colón desembarca en esta isla, a la que llama La Hispaniola, o “Pequeña España”. Poco después tienen lugar los primeros asentamientos europeos y empiezan a funcionar las primeras plantaciones. En 1697 Francia obtiene de España la parte occidental de La Hispaniola, a la que le da el nombre de “Haití”, que significa “tierra de montañas”. Ya en 1804, Haití logra su definitiva independencia.

Con un trasfondo espiritual profundamente sincrético, “la isla paraíso” vivió un sinnúmero de sucesos que la llevaron a décadas de penurias económicas, inestabilidad, violencia, corrupción generalizada, que se remonta hasta hoy.

Cifras que “hablan”
Según un informe de UNICEF (2006), en Haití se registran las tasas de mortalidad de menores de cinco años más elevadas del hemisferio occidental. En ningún otro país de América Latina y el Caribe – y solamente en algunos países del mundo en desarrollo fuera de África subsahariana – un niño o niña tiene más probabilidades de morir entre el primer y el cuarto año de vida que en este país.

Alarmante
De sus 8,4 millones de habitantes casi la mitad son niños. La tasa de mortalidad infantil llega a 74 por cada 1.000 nacidos vivos, y la de mortalidad materna a 520 por cada 100.000 nacimientos.

Solamente un 40% de los niños tiene acceso a los servicios de atención de la salud más elementales. Solo el 50% del total reciben educación escolar primaria y apenas el 2% termina el ciclo escolar secundario

El temido SIDA tuvo consecuencias devastadoras para la niñez y la juventud de este país. Más de 200.000 niños han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA. Y a pesar de ello, sólo un 20% sabe cómo protegerse del virus. Sólo un 30% de la población haitiana cuenta con acceso permanente al agua potable y los servicios de saneamiento ambienta
l. 6.1.07

 

Para leer este informe completo haga click Aquí

Fuentes: El Expositor Bautista y iglesiaenmarcha.net

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