El asesinato de Gayle Williams

Gayle Williams fue una obrera cristiana de 34 años que sintió el llamado de Dios para servir como voluntaria a niños discapacitados en Afganistán - llevaba ya tres años en esta tarea - y que amaba al pueblo afgano. Gayle, de origen sudafricano, trabajaba con una organización cristiana llamada Serve Afganistán. Debido a las circunstancias extremas de este país musulmán, esta organización evitaba predicar el cristianismo; simplemente - por amor al prójimo - ayudaba desde 1970 a los discapacitados de este país.

El día 20 de octubre de 2008, Gayle Williams fue asesinada en el centro de Kabul por unos pistoleros en moto, quienes escaparon después de cometer el homicidio. Un vocero de los asesinos (insurgentes musulmanes) dijo que Gayle fue asesinada “porque predicaba el cristianismo”.

Los familiares de Gayle, con una plena convicción cristiana, dijeron públicamente que perdonaban a los asesinos „tal como ella lo hubiera hecho“. Gayle no fue la primera víctima entre los obreros humanitarios asesinados; pues en el mes de agosto de 2008, tres mujeres canadienses, también obreras humanitarias, fueron igualmente asesinadas en Kabul.

Tales hechos deben hacernos reflexionar acerca de la marea de brutalidad que está brotando del islamismo militante y que se está derramando por cada vez más partes del mundo. Estos hechos deben sacudirnos para despertarnos y clamar a Dios de manera intensa para que se detenga este “látigo”. (Recordamos el libro sobe el Islam que habla con más detalle acerca de esta temática: ¿Quién es Allah? )

Nuestro sincero caminar en pos de Jesucristo nos impulsa a ser tolerantes, en especial a tolerar la religión de los demás; esto en si es una virtud cristiana. Es por ello que cuando testificamos de Cristo, lo hacemos por amor a las almas y sin imponer nuestra fe a la fuerza, ni mucho menos con brutalidad. Los llamados “expertos” nos quieren hacer creer que el Islam es una religión pacífica, pero los hechos hablan de lo contrario.

Sin embargo, como cristianos también debemos preguntarnos ¿Dónde hemos fallado? ¿¡Cómo fue posible que en territorios actuales como el de Turquía o partes de Iraq o del norte de África, donde hubo en tiempos remotos tantísimos cristianos, el Islam haya erradicado al cristianismo allí casi por completo!? Personalmente creo que el cristianismo original se fue desviando de los patrones bíblicos. Si hoy el Islam está avanzando, debemos sinceramente preguntarnos si nosotros, los cristianos, estamos viviendo un cristianismo auténticamente bíblico o si en realidad estamos jugando a ser cristianos.

Esta situación me recuerda al pueblo de Israel durante el tiempo de los jueces y más tarde de los reyes. Cuando Israel obedecía a la voluntad de Dios todo les era favorable; pero cuando desobedecían, todo les iba mal (conforme a lo anunciado en Deut. 27 y 28). La parte culminante de esta rebeldía de los israelitas fue que tuvieron que ser llevados al cautiverio en Babilonia. Pero aún así, siendo cautivos allí, la mayoría de ellos no aprendió sino que, por el contrario, ellos se contaminaron con el ocultismo de esta nación pagana. Sin embargo, Dios, en su gran misericordia, permitió que volvieran de nuevo a su tierra, luego de pasados 70 años.

No obstante a ello, al tiempo proféticamente señalado en las Sagradas Escrituras, entregaron al Mesías para ser muerto en el madero; proveyendo de esta manera - sin darse cuenta - el único sacrificio aceptable para nuestra salvación – si lo creemos y le aceptamos como nuestro salvador personal. Consecutivamente, tal como Jesucristo lo profetizó, el segundo Templo fue destruido en el año 70 y los judíos desterrados. ¡Que el ejemplo en la historia de este amado pueblo nos haga recapacitar para que no nos suceda lo mismo, o algo tal vez peor! El Mesías viene pronto - en su segunda venida – y derramará Su juicio sobre la humanidad rebelde. ¡Que aprovechemos bien el tiempo esmerándonos en servirle a Él únicamente!

Volvamos al tema de Afganistán: Las agencias de ayuda humanitaria están revisando la viabilidad de su presencia en Afganistán, y muchos ya han retirado a sus obreros.

Este atentado ha hecho que aumente aún más el clima de inseguridad que ya reinaba entre los obreros cristianos extranjeros, motivado por el aumento de la violencia por parte de los Talibán. Es lamentable el hecho de que no solo aumenta el control de los Talibán en las regiones fuera de las ciudades, sino que ahora también hay evidencias de que tienen la capacidad de operar dentro mismo de las ciudades.

También en la pequeña comunidad cristiana de Kabul nuestros hermanos en la fe están preocupados, ya que se ha notado que, desde la muerte de Gayle Williams, las congregaciones están siendo vigiladas por los talibanes. En este país, nuestros hermanos sencillamente viven amenazados de muerte permanentemente.

¡No nos olvidemos de orar por ellos y por los obreros cristianos que aún están perseverando en este país!

Fuentes varios, redacción: VM-Argentina

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